cloudflare ssl

Otro mes más por aquí, y como es norma de esta casa, publicando el Informe de Transparencia de octubre… y saltándome de paso el timing de publicación habitual.

Ha sido un mal mes en cuanto a número de mecenas e ingresos. Hemos ganado dos mecenas y perdido tres, pero es que justo dos más han tenido problemas con su tarjeta para hacer efectivo el pago, siendo uno de ellos un mecenas de los de CONSULTORÍA DE NEGOCIO, así que el mes se ha saldado con bastantes menos ingresos de los que realmente debería haber.

Los números y gráficas, como siempre, se los he entregado esta mañana vía email a todos los miembros de la Comunidad.

Y ya sé que no es algo que deba preocuparme. En cuanto Jordi y Jorge solucionen el tema de pagos el sistema guardará esas donaciones, lo que en principio hará que el mes que viene tengamos un pequeño subidón de ingresos.

Toca esperar, por tanto :).

¿Qué novedades hay?

En otro orden de cosas llevo un par de semanitas bastante preocupado por el estado de la página.

La web tardaba mucho en cargar, sobre todo para los usuarios registrados (probablemente desde fuera la mayoría apenas os habéis dado cuenta), y la cuestión es que no era capaz de dar con la tecla adecuada. Y lo peor de todo es que los tiempos aumentaban tanto que no era raro que algunas peticiones acabaran con un error 504 de puerta de enlace. Lo cual es muy pero que muy molesto.

Para colmo, aunque es cierto que desde septiembre hemos aumentado bastante el número de visitantes, tenía un uso desmedido de los recursos del servidor. Para que te hagas una idea el límite que impone Siteground es de 8.000 peticiones cada dos horas, y esta página rondaba las 45.000…

Por supuesto contacté con su equipo de soporte, pero ellos tampoco me despejaron las dudas más allá de las típicas recomendaciones de optimización, muchas de ellas ya implementadas por estos lares.

Estuve probando de todo. Desactivé incluso wp-cron y heartbeat, pero el problema persistía. Quité varios plugins que cargaban componentes externos, y más de lo mismo. Dos semanas revisando logs buscando la razón, que parecían ser varias ya que las peticiones provenían todas del servidor y de diferentes componentes.

Y al final, después de unos cuantos días probando mil y un cosas, acabé dando con la solución: Desactivar el plugin SG Optimizer.

Que por alguna extraña razón, y por anecdótico que parezca (es el plugin que Siteground recomienda que instalemos como único sistema de caching) debía dar algún tipo de conflicto con el resto de componentes de PabloYglesias. Llevo utilizándolo desde que migré a este hosting hace ya unos cuantos años, y es sinceramente la primera vez que me encuentro con una situación así, por lo que ni mucho menos voy a echarles la culpa a ellos. Todo lo contrario, sigo recomendándolos (ES) a muchos de mis clientes.

Alguna actualización reciente, de este o de otro plugin, habrá causado el problema con mi particular arquitectura de la web, que es de todo menos común.

Ha sido desactivarlo y voilà. La página vuelve a funcionar. Es más, funciona hasta mejor de puertas adentro, pese a que en teoría debería ofrecer menos optimización de puertas hacia fuera.

Un ejemplo de que a veces dar con el problema (sea de seguridad, sea de optimización, sea de desarrollo, sea de SEO) en una página puede ser realmente complicado. Que lo obvio no tiene por qué ser al final la causa, y que a veces para llegar a la solución tienes que dar muchas, muchas vueltas.

Sabedor de esto, para remediar esa pérdida de velocidad de carga al no contar ya con el plugin de cacheado interno me he animado a volver a implementar en la web el CDN gratuito de CloudFlare.

Como expliqué en su día, CloudFlare es una de esas herramientas que ayudan en varios puntos a los administradores de sites:

  1. Es compatible con otros CDN: Y esto, aunque parezca absurdo, es profundamente interesante. Cloudflare automatiza las labores de cacheado de las páginas, distribuyéndolas entre su red, a diferencia de servicios como el de Amazon, en el que eres tú quien define qué páginas se cachean y cuales no. Puesto que el primero funciona con un proxy inverso y el segundo configurado en el propio servidor, no son incompatibles uno de otro, y de hecho en plugins de WordPress como W3 Total Caché o Super Cache, que sería una posible alternativa al que usamos en el tutorial sobre cacheado de páginas, aparecen juntos para configurarlos.
  2. Cloudflare Security: Otra ventaja de estar ante un servicio de CDN en proxy inverso es que es capaz de gestionar las peticiones que le llegan al servidor, y bloquear aquellas marcadas como spam o malintencionadas. De esta manera, además de ahorrar en ancho de banda (lo que repercute positivamente en vosotros), evitamos buena parte de las conexiones de spam o robots de escaneo de vulnerabilidades. La versión de pago además incluye la posibilidad de gestionar ataques de denegación del servicio masivos. Todo fuera de tu propia página.
  3. Cloudflare Analytics: Al igual que Google Analytics, Cloudflare tiene su propio analizador de tráfico, que nos permite diferenciar entre humanos y robots, y ofrece una visión distinta al de Google (dando más valor a las páginas vistas frente a las estimaciones de visitantes).
  4. Cacheado de páginas externo al hosting: Otro punto fuerte que tiene Cloudflare es que al ser ajeno al servidor padre, si este se cae (algo que suele pasar unos minutos al mes), el usuario no llegará a una página con error, sino que se le devolverá la página cacheada y un aviso de que el contenido es cacheado y no es el original. Para blogs o páginas puramente informativas, esta medida te cubre casi al 100% de las necesidades del usuario (que normalmente entra en la página para leer un artículo).
  5. Aplicaciones Cloudflare: Para aumentar el ámbito de actuación del sistema, la herramienta te recomienda servicios extra que pueden interesarte, como un web monitor que te avisa cuando la página está caída o un sistema de test A/B que funciona en caché.
  6. Clouflare y el SEO: Para aquellos escépticos que tengan miedo perder visibilidad al tener que cambiar las DNS, pueden estar tranquilos. Cloudflare gestiona los dominios de la misma manera que si estuvieran apuntando al servidor original, sin resentirse en las búsquedas.

La principal razón era, por supuesto, mejorar esos milisegundos que habré perdido al tener que desactivar el plugin de Siteground. Y además contar un CDN que me permita ofrecer la web en latinoamérica (la mitad de los visitantes sois de allí) sin que tengáis que sufrir tiempos de espera demasiado largos, ya que el hosting realmente lo tengo en Europa.

En fin, que la instalación de CloudFlare es un abrir y cerrar de ojos (de hecho Siteground cuenta incluso con una opción de implementarla apretando simplemente un botón), pero todo lo demás (dejarlo pulido de la forma más óptima posible) ha supuesto muchísimo trabajo de optimización, activando y desactivando APIs del core de WordPress y cambiando la estructura de plugins que tenía instalados para hacer la web un poco más rápida.

Agradecería, por tanto, que si notas algún problema o el cambio crees que ha a mejor me lo hagas saber.

Que una cosa son las matemáticas, y otra la realidad…