¿Qué sistema operativo móvil me recomiendas? La pregunta del millón, que a más de uno nos ha tocado buscar respuesta para algún compañero preguntón. Y ya os adelanto la conclusión: No hay respuesta válida, o mejor dicho, cualquiera de las dos son tan válidas como la otra.

Si alguien os dice que Android es mejor que iOS/iPadOS o viceversa, os está mintiendo. Hablamos de dos SO muy potentes actualmente, con sus diferencias, y es ahí donde cada uno debe elegir. Esta guía pretende ayudaros a elegir qué SO se adapta más a vuestras necesidades, buscando los puntos fuertes y débiles de cada uno de forma objetiva.

También quería aclarar que para ello, he dejado de lado otros sistemas minoritarios, que bien debido a su escaso tiempo, o a demasiado, se han quedado detrás.

Hay 6 factores a tener en cuenta de cara a elegir un dispositivo móvil (smartphone o tablet, iPhone o iPad), y que trataremos a continuación:

Ecosistema

Podemos hablar de ecosistema tecnológico a todo aquello que gira alrededor de una tecnología, en este caso, el sistema operativo. Por tanto en este punto analizamos tanto el hardware, como los fabricantes, como los extras, y las posibilidades que puede llegar a ofrecer el propio ecosistema.

Aquí hay que hacer una diferenciación importantísima, y es que iOS es software cerrado, con propietario a Apple, mientras que Android es software libre, con propietario a Google. Esto quiere decir que iOS únicamente lo toca Apple, mientras que Android puede ser modificado por cualquiera (tú mismo, si quieres), aunque siempre que siga siendo compatible con las versiones oficiales difundidas por Google.

Además, Apple es una empresa de software y hardware, y únicamente existen dispositivos iOS que provienen de la manzana. Hablamos por tanto de gama alta, y propietaria de Apple, a diferencia de Android, que corre en varios fabricantes, y por tanto cuenta con un catálogo muy superior.

Para elegir en este aspecto, hay que tener en cuenta que iOS únicamente compite con Android en gama alta, por tanto si lo que buscas es gama media (porque no estás dispuesto a pagar más de 40 euros mensuales en tu contrato durante 2 años, o más de 600 euros por un terminal), tu elección básicamente es Android.

Si lo que buscas es gama alta, aquí la cosa se complica.

Apple ofrece unos dispositivos optimizados a sus sistema operativo, mientras que Android es más genérico. Por tanto, a igual hardware (si se diera el caso), iOS funcionaría previsiblemente más fluido.

Como aspecto negativo, te obliga a depender únicamente del catálogo de iPhones de Apple (ES), que es más bien bajo (un terminal al año, normalmente), mientras que Android cuenta con decenas de ellos.

Sobre extras, Apple suele ofrecer muchos, aunque por lo general a un precio relativamente alto. Android depende del fabricante, pero suelen costar menos, aunque con menor catálogo (a no ser que cumpla estándares, que entonces se multiplican las opciones).

Rendimiento

Ya os lo había adelantado en el anterior apartado, pero me gustaría matizar este punto en particular.

Apple ofrece un ecosistema propio, de gama alta, y donde el hardware va optimizado al software. Sus terminales funcionan en una simbiosis perfecta, y eso se acaba notando.

Por otro lado, hablar de iOS es hablar del lenguaje C orientado a objetos, que por lo general, acaba ofreciendo mejor rendimiento que Java, el lenguaje padre de Android. 

En este aspecto, aunque los dos están semejantes, si tuviera que elegir entre uno u otro por esto, me quedaría con iOS.

Experiencia de usuario

Relacionado con el punto anterior llegamos a este, la experiencia de usuario.

Aquí me gustaría diferenciar los dos modelos que tenemos entre manos. Después de usar durante un tiempo un dispositivo iOS, creo que todos estarán conmigo en señalar que parece que estamos ante un sistema completo, que ofrece muchas opciones propios de integración, algo así como una misma suite para todo.

Después de usar Android, la experiencia de usuario es más cercana a lo que podríamos entender como un escritorio que ofrece muchas alternativas de terceros, algo parecido a lo que tenemos con los ordenadores de casa.

Es decir, con iOS parece que todo lo que hacemos lo hacemos gracias a iOS (aunque sean aplicaciones de terceros), mientras que con Android parece que estamos en un SO que ofrece mucha libertad para gestionar nuestras aplicaciones preferidas.

Sería imposible precisar cual es mejor que cual, ya que son modelos diferentes, y debería ser el propio cliente quien decidiese cual se acerca más a su manera de ser.

Entre tablet y iPad, eso sí, la balanza se declina claramente hacia el segundo. Android ha perdido el liderazgo de este segmento en favor al smartphone, y los nuevos iPads son dispositivos que realmente no tienen competencia.

App Store frente a Google Play

Llegamos a un factor vital a la hora de elegir smartphone o tablet, y que no es otro que la oferta de aplicaciones de cada uno.

La gran novedad de los smartphones es precisamente las posibilidades que ofrecen gracias a las aplicaciones. En este aspecto, tanto iOS como Android cuentan con dos herramientas oficiales bastante potentes, y que por prestaciones, podríamos considerar iguales.

Respecto al número de aplicaciones, iOS ya perdió la batalla frente a Android, pese a que su negocio sigue siendo más lucrativo. El número de aplicaciones crece a muchas más velocidad en Android, pero las aplicaciones de iOS cuestan más, y por ende Apple saca mucho más negocio del marketplace.

Que hay que tener en cuenta que elegir iOS significa por lo general tener que pagar por cada aplicación (hay muchas gratuitas, pero hay muchísimas más en Android a 0 euros). Como ventaja de esto, es que por lo general las aplicaciones de pago suelen venir sin publicidad, y se integran en el SO como anillo al dedo.

Seguridad

La seguridad es otro aspecto a tener en cuenta, y es que tanto los smartphones como los tablets se han vuelto diana de los nuevos métodos del malware. Y esto se agrava cuando estamos ante dispositivos que pagan por usar sus servicios (tarifa de datos y/o llamadas), por lo que la seguridad se vuelve aún más importante.

En este sentido, los dos SO cuentan con herramientas (tanto gratuitas como de pago) para evitar estos ataques, aunque las medidas de seguridad de la App Store (a veces exageradas, todo ha de decirse), unido al hecho de ser un sistema cerrado (y por tanto no accesible para crackers), lo hace potencialmente más seguro (exento no está nadie).

He dedicado un artículo en profundidad a la seguridad y privacidad de Android frente a iOS, así que te animo a que lo revises.

Eso sí, es cierto que per sé es más complicado comprometer la seguridad de iOS debido a su política de uso, como se demuestra en las mspy opiniones (ES) de software espías.

Evolución

Es quizás un punto que se suele dejar en todos los estudios, y que al menos a mí, como desarrollador, me parece algo a tener en cuenta. Un sistema operativo que no evoluciona acaba desapareciendo, como le pasó a Blackberry. Y no solo eso, sino que los propios desarrolladores abandonan el lenguaje, por lo que aunque en un principio contara con muchas apps, poco a poco se irá quedando obsoleto, tanto de cantidad como de actualizaciones.

En este aspecto, vuelvo a sacar a relucir las diferencias entre sistema cerrado (iOS), y abierto (Android). Un sistema abierto evoluciona mucho más rápido que uno cerrado, al permitir a terceros que lo mejoren. Es por ello que Android ha conseguido superar en algunas prestaciones y en menos años lo que a Apple le ha costado más de una década. Así mismo, un sector relativamente alto de desarrolladores se sienten más motivados moralmente en programar para sistemas libres que cerrados, lo que asegura un buen tráfico de herramientas y actualizaciones.

Uno de los grandes inconvenientes de los sistemas abiertos, por otra parte, es que sino cuentan con una empresa de tanto calado como Google, pueden acabar en el olvido (lo que le pasó a Web OS), pero afortunadamente Android se aleja de este potencial peligro.

En este aspecto, Android es más proclive de estar a la última que Apple, ya que su evolución depende de la propia Google y todos los equipos de desarrollo externos.

Conclusión

La elección es vuestra. Analizar paso por paso lo que buscáis en un terminal inteligente, y tener claro que si el dinero no es un problema (vaya tontería acabo de decir…) cualquiera de las dos opciones es buena.

Espero que os haya ayudado, y no dudéis en hacer un feedback para contarnos vuestras propias conclusiones 🙂

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