runet

Llevo una semanita pensándome muy mucho si debería hablar sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia o no, y he llegado a la conclusión de que no quiero entrar al trapo de ello más que en temas puramente técnicos y objetivos, como el que quiero tratar hoy.

Me refiero a la petición (EN), por parte del gobierno de Volodímir Zelenski, de que la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN) y el Centro de Coordinación de redes IP europeas (RIPE NC) «revoquen, de forma permanente o temporal, los dominios “.ru”, “.рф” y “.su”. [… y contribuyan] a la revocación de certificados SSL para los dominios antes mencionados, además de «apagar los servidores raíz DNS ubicados en la Federación Rusa«.

De llevarse esto a cabo entraríamos en un escenario en el que el Internet ruso tal y como lo conocemos dejaría de ser accesible… desde fuera, y también desde dentro.

Todos los dominios locales, así como los SSL asociados a las conexiones rusas, dejarían de funcionar, conllevando un supuesto duro golpe contra la Federación Rusa.

La realidad, sin embargo, me temo que sería bien distinta.

Me explico.

Un mundo más opaco

De llevarse a cabo, realmente los más afectados serían los ciudadanos rusos. Y por doble partida:

  • Por un lado, en efecto, dejarían de poder acceder a contenido publicado en páginas internacionales: Lo que en la práctica supondría que el gobierno tuviera manga ancha (más que la que tiene ahora, me refiero) para imponer su único punto de vista sobre el conflicto. Que hablando precisamente del gobierno de Putín y su trayectoria censurando y tergiversando a su manera la información, probablemente hasta fuera positivo para ellos.
  • Por otro lado, el revocar los SSL supondría que los ciudadanos rusos estarían muchísimo más expuestos a la monitorización gubernamental, por eso de que los cifrados que protegen precisamente las comunicaciones en algunos servicios occidentales dejarían de funcionar: Esto, de nuevo, podría ser visto hasta positivo por el Kremlin, con el fin de erradicar cualquier postura en contra de la única lectura válida para el gobierno.

Lo peor de todo es que para el Kremlin en sí esto no supondría un problema. Que sí, que las páginas gubernamentales dejarían de funcionar y habría alguna crispación social más. Pero lo que es a nivel de operativa, Rusia ya cuenta con sistemas propios para seguir funcionando incluso si el día de mañana se les aísla por completo.

La situación es exactamente la misma que estamos viendo con otras medias como su revocación (parcial) del sistema de pagos internacionales SWIFT, ya en vigor, o esa petición a diferentes stakeholders de la industria manufacturera y de software (chips coreanos, sistemas operativos como el de Apple, Google y Microsoft…) de que dejen de ofrecer soporte e infraestructura en el país.

El objetivo de todas estas sanciones no es más que intentar causar daño a la nación… pero esto no haría más que aislar a su sociedad y hacerla más vulnerabie a los abusos y aspiraciones del gobierno.

Para colmo, de alargarse la situación, el Kremlin tendría la excusa perfecta para generar un tejido tecnológico propio que ya está en desarrollo (recordemos que la RuNet (RU) es ya una realidad) tal y como en su día hizo China con su Gran Cortafuegos.

Y esto, lamentablemente, es negativo para toda la sociedad, esté en un lado o en otro.

Entraríamos así en ese escenario de varias pequeñas Internets aisladas, algunas de ellas gestionadas por gobiernos autoritarios y no por organizaciones supranacionales a priori neutrales, con todo lo que ello supone.

Ese Splinternet del que hablamos hace ya la friolera de 5 años, y que lleva desde entonces revoloteando por el imaginario de algunos salomónicos dirigentes, algunos de ellos occidentales también…

Por ello, antes de aplaudir sanciones como las llevadas y las pedidas estos días, debemos darnos cuenta de que con ello, Occidente podría estar empujando a un gobierno que ya tenía las aspiraciones que tenía a separarse más de justo aquello que ha hecho más global y accesible la intercomunicación entre pueblos.

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