Un día tres amigos deciden plantear un juego.
Alice debe encontrar la manera de comunicarse con Bob sin que Eve, presente en todo momento, tenga manera de saber qué se están diciendo.
Así pasan los años, probando diferentes maneras de ofuscar la información, hasta que que después de más de 15.000 intentos, Alice la encuentra. O al menos en teoría, porque de los 16 bits que Alice le envía a Bob, Eve solo acierta 8.
Por supuesto, tanto Alice, como Bob y como Eve solo son agentes de inteligencia (EN) basados en las redes neuronales de Google, y el hito podría pasar de ser puramente anecdótico a marcar la diferencia.
El caso es que por primera vez en la historia dos máquinas son capaces de establecer una comunicación cifrada que una tercera, con presumiblemente los mismos recursos, es incapaz de descifrar, habida cuenta de que acertar 8 de 16 bits, a sabiendas de que cada bit solo tiene dos estados (1 y 0), entra dentro de lo esperable por pura casualidad.
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Te envío cada lunes a las 7am un email con toda la actualidad sobre tecnología, seguridad y negocios digitales.Eso sí, estamos ante un sistema de cifrado aún muy básico, lejos en todo caso de los cifrados que el humano por ahora ha conseguido realizar. Pero es un inicio.
Y mi pregunta es la siguiente:
¿Qué nos deparará el futuro cuando las máquinas sean capaces de superar nuestra capacidad intelectual? Esa trascendencia a la cual le hemos dedicado más de un artículo en estos últimos años, y que supone, per sé, un verdadero ejercicio intelectual.
Por el simple hecho de que sería la primera vez a la que nos enfrentáramos a una entidad con más razonamiento que el nuestro. Y que para colmo, al menos en su inicio, ha sido creada con las mismas herramientas de las que disponemos.
P.D.: ¡Sí, hemos quedado terceros en la primera fase de Bitácoras! Ahora a esperar la fase de jurados, que es quien decide quién se lleva el galardón :). ¡Muchísimas muchísimas gracias!