Análisis de Ubuntu Phone después de 72 horas de uso intensivo

Como seguramente sepa, la semana pasada fui invitado por Canonical a la presentación en exclusiva para insiders del BQ Aquaris E4.5 Ubuntu Edition, el primer terminal con Ubuntu Phone que saldrá al mercado (previsiblemente) a partir de esta semana.

Ubuntu Touch BQ

El día anterior tengo entendido que algunos medios pudieron probarlo durante un par de horas, pero no puedo dar más que las gracias a los chicos de Canonical por haberme regalado el terminal (se puede decir que fuera de la compañía, somos las 20 primeras personas del mundo en poder trastear de verdad con él), que vino acompañado de uno de los mejores packaging que he visto para un dispositivo móvil (que de paso me obligó a hacer malabares para que entrase todo en la maleta) y por el exquisito trato que tuvimos en los dos días de estancia en Londres, cuyo vlog publicaré este próximo fin de semana.

Entrando ya a la miga del asunto, estamos ante un terminal ya conocido, de la española BQ (por cierto, un placer haber podido hablar en persona con Rodrigo del Prado 🙂), el Aquaris E4.5, al que le han quitado los botones inferiores y lo han “adaptado” para correr la distro de Canonical. Se comenta “en los bajos fondos” que un Aquaris E4.5 normal podría servir también, pero en todo caso desde BQ no lo recomiendan.

Hablamos por tanto de un terminal de gama media, lejos de lo que en su día se perfiló en aquella prueba de concepto lanzada mediante crowdfunding (y que no obtuvo la inversión suficiente para materializarse) llamada Ubuntu Edge. No estamos ante un terminal de gama alta, y salvando el valor diferencial de la propuesta de hace un par de años, esto no lo considero un problema (de hecho, y al igual que pasara con Firefox OS, lo considero bastante más acertado).

1GB de RAM, 8GB de almacenamiento, quad-core a 1,3GHz y pantalla de 4.5 con resolución 540x960px. Y como añadido, Dual SIM. Todo por un precio cercano a los 170 euros (aún no confirmado). Ya lo he dicho otras veces y lo vuelvo a repetir. SUFICIENTE para casi cualquier smartphone que no tenga que correr la máquina de Android, y SUFICIENTE por tanto para el 95% de los consumidores.

Suspenso en convergencia

Ubuntu Touch screens

Estaba cantado. La convergencia móvil y escritorio aún se le escapa a Canonical. La interfaz y las tripas del sistema comparten lo justo y necesario con su homólogo de escritorio, y por ende, no son compatibles.

Una convergencia que cada compañía está pretendiendo a su manera. ¿La más cercana a día de hoy? Microsoft con las Universal Apps. Apple en sus trece de seguir rumbos distintos pero ofrecer convergencia a nivel de compatibilidad, y Google, con el lío que tiene entre HTML5 y Java da pasos de caracol a nivel de diseño.

Quería tratar primero este punto, por la simple razón de dejarlo claro desde un principio. Se nota que estamos ante un dispositivo con Ubuntu, y los amantes de esta distro disfrutarán como niños ante él, pero a día de hoy, no hay convergencia, ni siquiera a nivel de market.

En todo caso, seguiremos usando QML para el desarrollo de apps, y tendremos, eso sí, soporte a apps en HTML5.

Interfaz

Ubuntu Touch Trans

Aquí mi valoración es muy positiva. Sinceramente me esperaba unas transiciones y una experiencia de usuario menos lograda.

Hay dos puntos diferenciadores a considerar: Por un lado, pasaremos a una interacción basada en gestos, que obligará al usuario a cambiar de “chip” respecto a lo que estamos acostumbrados en SO móviles.

El desplazamiento desde el margen izquierdo hacia la derecha abrirá el menú clásico de Ubuntu, donde tendremos las apps propias del dispositivo más aquellas que tengamos abiertas. Si lo hacemos de derecha a izquierda, entramos en la pantalla de aplicaciones abiertas, con un diseño en abanico muy pero que muy logrado, pudiendo elegir fácilmente entre una u otra. Si ese mismo gesto lo hacemos con menor recorrido lo que abrimos es la siguiente app; muy cómodo para cuando estás consultando varias a la vez. De arriba a abajo tendremos la barra de notificaciones, que además cuenta con un menú con las configuraciones básicas (y que por cierto, no tienen que cargar en otra página). Y de abajo a arriba, por lo general, nos sirve para cerrar la pantalla en la que estemos.

¿Qué conlleva esto? Que en los primeros minutos frente al terminal el usuario se sienta confundido. Ubuntu Phone exige una curva de aprendizaje relativa, ya que ofrece algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados el mercado. Hay que considerar que muchas pantallas y apps tienen a su vez gestos de interacción (por ejemplo bajar o subir un scroll vertical, o desplazar el lateral para abrir un menú de navegación), por lo que no es raro que al principio acabe cerrando una app en vez de subir o abriendo otra cuando quería pasar de página. Tan pronto se da cuenta de los márgenes y gestos adecuados la interacción se vuelve natural y muy muy fluida.

Porque este es otro de los puntos a considerar. Las transiciones son muy fluidas (no he visto tiempos de carga).

Lo he probado con el navegador (por cierto, los test online lo identifican como un Chromium de Android KitKat) y lo he probado con varios de los juegos disponibles en el market. Únicamente he notado parones cuando revives una app que estaba en segundo plano (se queda momentaneamente en gris mientras vuelve a actualizarse). Parones que no afectan al resto de elementos de la interfaz, simplemente a la carga nueva de esa pantalla.

Scopes como nueva forma de interacción con la información

Ubuntu Touch News

El primer punto diferenciador de Ubuntu Phone decíamos que era la interacción basada en gestos. Pues bien, el segundo son los Scopes.

Ubuntu Phone no cuenta con escritorio al uso. La home está formada por una pantalla que irá aprendiendo de nuestro uso e intentará ofrecernos la información más interesante en cada momento.

Desplazándonos por ella, tendremos acceso a contenido propio de las aplicaciones, de forma que la figura de la app se desdibuja. Por supuesto, también podremos abrir cada aplicación (recuerde que se queda como acceso directo en el menú lateral) cuando así lo precisemos, pero al integrarse con Twitter, Facebook, Youtube y la mayoría de grandes medios de información de cada país, muchos de los estados podremos consumirlos directamente desde el Scope, sin entrar dentro de la app.

Rompe así con la hegemonía del mundo app en dispositivos móviles, algo que agradezco (es un soplo de aire fresco), aunque quizás como estrategia para evitar que el usuario tenga la impresión (acertada, no obstante) del poco repertorio a su disposición.

El market está aún en pañales, como era de esperar. Han dado varios pasos interesantes (al menos el diseño es aceptable, aunque le falta una categorización más visual), y me han sorprendido gratamente algunas aplicaciones de medios españoles, pero la realidad es que faltan muchas (algunas básicas), y por lo general la mayoría son ports claros de la versión web, que cargan en un navegador capado.

Fue uno de los temas repetidos hasta la saciedad en la presentación del BQ Aquaris, y en la fiesta de después. WhatsApp no está, y como no cambie la política de la empresa, es posible que nunca la veamos llegar… al menos como app oficial. En su defecto tenemos Telegram, que funciona a las mil maravillas.

Y aún así, bien sabemos que es para el grueso de la sociedad la principal razón para no comprar un dispositivo que no sea Android, iOS o WP.

Conclusiones

Ubuntu Touch Config

Ubuntu Phone ofrece una experiencia de usuario envidiable teniendo en cuenta que esta es la primera versión que sale al mercado. Cuando iOS o Android salieron al mercado daban pena, dolor y lágrimas.

Lo que nos encontramos en Ubuntu Phone es un sistema que me ha funcionado muy bien como móvil principal estos tres últimos días, y que seguramente funcionaría genial a un usuario medio… sino fuera porque le falta el dichoso WhatsApp.

Eso sí, y hay que dejarlo claro. Android y iOS (incluso WP) ofrecen a día de hoy mayor versatibilidad (aunque sea a nivel de market de aplicaciones). Con Ubuntu Phone tienes un móvil que funciona, con un diseño elegante y una usabilidad basada en gestos, al que le falta una propuesta seria por parte de la comunidad de desarrolladores.

Y ojo, que no hablo precisamente de desarrolladores externos, sino de los grandes. Echo en falta un cliente nativo (o una webapp al nivel) de Twitter y Facebook. Un cliente de WhatsApp, Google+ y LinkedIn (los hay pero son meras versiones web). Y sincronización con Outlook (tenemos la de Ubuntu One y Google).

Por el resto creo que vamos servidos: Evernote, SoundCloud, Flickr, Fitbit, Instagram, Vimeo,…

Otro aspecto crítico es la batería. En reposo se consume demasiado rápido, lo que me dice que precisa de una optimización bastante mayor. Y no sé si será porque está continuamente a la escucha (lo dejé con cerca de 10 aplicaciones abiertas) o el problema viene del propio sistema. Cargado por la mañana, me ha llegado justito a la noche.

En esta semana liberarán posiblemente la primera actualización masiva con algunos de los fixes a bugs reportados por insiders (que me haya dado cuenta, la forma de sacar screen, al no tener más que tres botones físicos, se hace mediante VOL UP + VOL DOWN, y por ende, siempre aparece parte de la pantalla ocupada con el aviso de volumen, y otro que he tenido particularmente al intentar sincronizar Google Contacts con un segundo factor de autenticación).

Me quedo con que es el primer paso a una futura convergencia real, y que para el tiempo que llevan, el resultado está muy logrado. Ahora falta que no caiga en saco roto.

Al menos un servidor le va a dar una oportunidad.

¡Ánimo Ubunteros!

 

Edit a día 3 de Julio del 2015: Acabo de publicar lo que sería la continuación de este artículo, varios meses después, y aprovechando que llevo unas semanas probando el Meizu MX4, el nuevo terminal tope de gama de Ubuntu.

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