apple gama media

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Apple ha sido históricamente para «los pudientes». O al menos para los que estaban dispuestos a gastarse/hipotecarse lo suyo en uno de sus productos. Los dispositivos de la manzanita llevan desde sus inicios centrados en el factor exclusividad. Y no es broma, en algunos círculos sociales no tener un iPhone puede ser visto como negativo.

Con Apple obtienes, a cambio, calidad. Un diseño basado en el detalle enfermizo. Un buzz mediático sin parangón. Y por supuesto, eso se paga. De media bastante más que lo que pagamos por los productos de otras marcas. Pese a que por prestaciones, si nos ceñimos exclusivamente a las especificaciones, obtenemos como mucho lo mismo.

Y esto, recalco, es parte del modelo de negocio de la californiana. No pagas por solo por el producto en sí, sino por el ecosistema. Y esto compete tanto a la parte puramente técnica… como también, como decía, a la social.

Me parece importante señalar todo esto para que nos hagamos una idea del estado del arte que tenía Apple hasta el año pasado.

Una Apple que, como expliqué en su día, depende aún una barbaridad de las ventas de su producto estrella: el iPhone. Alrededor del 65% de los ingresos anuales, porcentaje arriba porcentaje abajo según quien sea el que lo expone.

Pero 2019 ha sido el año del despliegue de la Apple basada en servicios. Con Arcade, con TV+, pero también y aunque para mercados bancarios tan maduros como el español no tenga mucho sentido, con Apple Card.

Todo esto ocurre en una etapa en la que, de pronto, un complemento del iPhone parece que tiene todas las papeletas de redefinir nuevamente la industria. Y no hablo del Watch, aunque podría, sino de los airpods.

Que hasta que estos auriculares llegaron al mercado en efecto muchos ya estábamos utilizando cascos in-ear inalámbricos, pero como ya pasara en otras ocasiones, ha faltado que Apple se metiera en el mercado para que lo que era un mero elemento extra de uso por parte de unos cuantos locos por la música/podcast pase a ser mainstream.

Ahora los airpods (o al menos todos esos auriculares in-ear que han copiado el diseño de los de Apple) son también símbolo de status, tócate los cojones.

Si llevas unos puestos, es que eres «uno más». Y además tienen su propio código (si los llevas puestos es que no quieres que te molesten).

Ahora junta en la ecuación la necesidad de Apple por diversificar ingresos, a sabiendas de que la venta de iPhones (de smartphones en general) ya no crece y llega incluso a apalancarse en mercados maduros (EN/PDF) como es ya prácticamente todo el mundo desarrollado, con que la compañía está centrada en ofrecer servicios entrando en mercados tan reñidos como el del streaming de contenido, el de los videojuegos, o el bancario, con que, de paso, tiene varios gadgets a su alrededor que son todo un éxito de ventas.

Y obtienes lo esperable: Que lo mismo esas filtraciones (EN) que durante los últimos días han estado pululando por ahí son por fin ciertas.

¿Estaría Apple preparándose para presentar iPhones más económicos?

Mira que no soy mucho de hacerme eco a este tipo de rumores, pero el tema me interesa aunque sea a nivel puramente estratégico.

  • El iPhone más vendido del momento es el iPhone 11 (ES), que ronda los 650-700 euros, y que por tanto se sitúa en la gama «baja» de la californiana. Gama alta para el resto de mortales. Y es, bajo mi humilde opinión, el mejor iPhone en cuanto a calidad/precio que ha sacado Apple en años.
  • El iPad de séptima generación (ES), que es el que yo tengo, y que fue presentado a finales del año pasado, ronda los 380 euros en su versión más económica. Ponle si quieres el teclado chachiguay de Apple (ES) por 120 euros más, y tienes por 500 euros uno de los mejores portátiles convertibles (entiéndeme…) en cuanto a calidad/precio.
  • Ya ni hablemos del Watch (ES). Que es realmente, y a no ser que busques puramente un dispositivo para hacer deporte (ahí los Garming (ES) son los claros ganadores) o una smartband con forma de reloj (ya comenté por aquí que no cambio por nada del mundo mi Amazfit), el mejor smartwatch del mercado de lejos. Caro como su madre, sí, pero es que no tiene competencia directa en cuanto a smartwatches se refiere.
  • Con esos airpods (ES) que, de nuevo, son caros, y cuya batería al menos a un servidor le parece insuficiente, pero que oye, están triunfando incluso entre los usuarios de Android/Windows.

Y entran en juego sus servicios. Servicios que compiten en escenarios en los que históricamente no había dicha exclusividad.

  • Si TV+ pretende ser competencia de algo como HBO o Amazon Prime Video (Netflix le queda tan lejos aún…), va a tener que abrirse. Empezando porque el usuario de este tipo de servicios está acostumbrado a consumir el contenido en su televisor de marca Samsung (ya han sacado la app para ellos), Sony y compañía.
  • Si Arcade pretende ser el ejemplo a seguir en la industria del videojuego móvil, necesita un número mayor de potenciales suscriptores. Dinero, a fin de cuentas, que incite a los desarrolladores a apostar por este formato de negocio y no seguir con el tradicional de la App Store.

Y quizás (solo quizás), en efecto ahora tenga sentido sacar un smartphone reaprovechando componentes de los antiguos de gama media. Algo a lo que Apple pueda ponerle el sello de calidad de iOS, para acceder a esos mercados que se le escapan, pero sobre todo con idea de aumentar su parqué de usuarios con vistas a monetizarlos vía servicios.

Un cambio de rumbo que no creo que hiciera, como dicen algunos analistas, aumentar su porcentaje de dependencia del iPhone, sino justo lo contrario.

Porque alguien que paga unos 400-500 euros por el smartphone, quizás se anime a pasarse a iOS. Y eso supone que por cada app que compre la compañía se quedará un 30%. Y que quizás tras ese año de prueba de TV+ se anime a renovarlo a razón de 5 euros más al mes. Sin olvidar esos 50 anuales de Arcade. O esos airpods que casi parecen de obligada compra.

Al final un iPhone de gama media sería un Caballo de Troya para expandir el ecosistema Apple, que es realmente lo que hace interesante el iPhone, a cambio de perder parte de esa exclusividad que ha sido seña de imagen de la californiana.

Ergo, más beneficio (los que estaban dispuestos a pagar los 1600 euros que vale su gama alta seguirán estando dispuestos), y sobre todo, mayor reparto entre sus diferentes patas. Que es, a fin de cuentas, lo que están demandando sus inversores.

En unos meses saldremos de dudas :D.

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