Y gracias a Taylor Swift, Apple Music se anota otro tanto ¿Casualidad?

Taylor Swift Streaming

Ha sido la noticia del lunes: A escasas horas después de que Taylor Swift escribiera una carta abierta a Apple (EN) quejándose por la decisión de no pagar a los artistas durante esos tres meses gratuitos de streaming de uso de la app, la empresa respondía usando la cuenta de Twitter de Eddie Cue (EN), uno de los máximos responsables del proyecto (y la cara visible de él en el último WWDC).

Eddy Cue tweets¿La decisión? Que sí, que Taylor tenía razón, y que por tanto, Apple había decidido soltar los cientos de millones de su bolsillo para que todos sus artistas pudieran comer a final de mes, pagara o no el consumidor.

Y ha corrido como la pólvora, llegando la noticia incluso al telediario español (que ya es decir).

¿En estas últimas horas? Alabanzas (EN) y más alabanzas (EN/enlace roto) por el magistral movimiento de esa enorme compañía que es Apple.

De que Apple escucha lo que decimos, y de que pese a su tamaño, toma decisiones que le van a costar millones en tiempo record (¡y en fin de semana, para más inri!).

Pero lo siento Apple, que por aquí un servidor no se lo traga.

De Taylor Swift a Taylor Hood

¿El movimiento? Muy pero que muy adecuado. De hecho, demasiado adecuado para que no huela a pacto.

Aprovechar la imagen de Taylor Swift, la segunda artista mejor pagada del mundo, y que ya ha puesto contra las cuerdas a la que ahora será la competencia directa, Spotify (EN), en un artículo que por su correcta redacción y por las implicaciones que tiene (apoyo al más débil, en este caso los indies, lucha abierta contra una corporación no por los problemas económicos que ello conllevaría, sino por el precedente que podría llevar a otros intermediarios de la cadena a realizar acciones semejantes,…) resulta prácticamente imposible no ponerse de su lado.

Esa Apple, maquiavélica, corporativa, que de pronto da su brazo a torcer, y lo hace no con una nota de prensa después de meses y varias reuniones con accionistas, sino por la cuenta “personal” de uno de sus directivos, en tan solo tres tweets (y no en uno porque no le llegaban los 140 caracteres).

Un simple: En Apple siempre pagamos a nuestros artistas (de paso mete codazo a la ahora nueva competencia), y te hemos escuchado Taylor (o Tay, para que suene más cercano :)), así que pagaremos a todos los artistas incluso en ese tiempo de prueba.

Le faltó decir algo así como: “Y si Cook se queda sin saldo en la cuenta, saco yo la billetera, tranquila“, pero la idea (o al menos el concepto) no lleva a engaños.

Apple nos escucha, y protege a todos los miembros de la cadena. Apple Music será la mejor aplicación de streaming de música del mundo. De hecho, mucho mejor que la de esos talibanes de Spotify que no hacen más que rebajar los porcentajes que los artistas ganan, y ya ni hablemos del de Google o compañía.

Amigos indies (y de paso, también celébrities), Apple pagará a todos y cada uno de vosotros lo que el resto de la competencia no ha estado haciendo. Tenéis, de hecho, y por fin, el servicio que os merecéis.

Y Enrique se lía la manta a la cabeza y nos habla, hasta el punto de que casi me lo creo, de cómo los tiempos han cambiado (ES), y de cómo lo que antes llevaba meses de reuniones y puros, ahora se hace en cuestión de horas y mediante unos tweets.

De cómo la comunicación corporativa ya no es lo que era. De cómo la gestión de la información en las grandes empresas trabaja ahora como lo hacen en las pequeñas, como si no habláramos de cientos de millones de dólares, y de decisiones que van a conllevar un cambio en toda una industria.

Nada se toma a la ligera, y en Apple, precisamente, menos.

Un discurso que bien me gustaría creerme

Y lo digo en serio. Ojalá fuera todo tan sencillo. Y ojalá todas estas grandes empresas estuvieran formadas por una única mente pensante, capaz de moverse cual startup en el complejo mundo corporativo.

La transformación digital es una realidad, y afecta tanto a empresas como a la propia sociedad. Precisamente este paradigma hace posible un nivel tal de focalización en empresas como Facebook (recordemos que tiene apenas cuatro productos) y Apple (que tendrá unos 10 a lo sumo), pero todavía nos falta trabajo por hacer.

¿Que los tiempos han cambiado? Pues por supuesto, y sin duda esto es un buen ejemplo de ello. Pero no hay que creerse todo lo que se ve, o al menos no al dedillo.

Porque… ¿y si en verdad, tiempo ha, Taylor Swift ya se quejó del intento de Apple de no pagarles durante esos tres meses, cuando seguramente se reunieron con ella y con otras muchas celebrities para definir el futuro del streaming de la música?

¿Y si en verdad Taylor Swift tenía toda la razón del mundo, y después de pensárselo, bien acordaron con ella que escribiera esa queja abierta, bien dejaron pasar el asunto hasta que explotara por su parte?

¿Y si esa respuesta supuestamente ágil de Eddie no se hubiera tomado en este fin de semana, sino varios meses atrás?

Una respuesta que de nuevo recalco, conlleva la redistribución de muchos millones de dólares que como bien decía Enrique, van a pasar a otras manos.

Porque si todos esos ¿y si..? se asemejaran más a la realidad que lo que hemos estado observando “desde fuera”, estaríamos ante una nueva estrategia mediática de Apple. Algo en lo que precisamente la compañía es muy, muy buena.

Y seguramente ese servicio será de los mejores del mercado (quizás incluso el mejor), y seguramente consigan cambiar para siempre la forma en la que entendemos la industria de la música.

Y quizás seguramente volverán rentable el streaming de música, algo donde todos los actuales jugadores han fracasado (y que muchos esperamos como el comer).

Pero lo que está claro es que con este movimiento Apple se ha ganado el apoyo de los artistas (y también de los consumidores), al apoyar una causa social que todos defenderíamos.

Porque Apple es muy buena reinventando lo que ya está en el mercado.

Sea la industria de la música, sean los pagos virtuales, sean los relojes inteligentes, sean las tablets, sean los smartphones, sean los ordenadores personales,… y sea también la gestión mediática y la comunicación corporativa “de puertas hacia fuera”.

Bien hecho Apple. Otro mini-punto.