globo europa regulacion

Fede Durán, periodista de ElMundo, me llamó hace unos días para resolver algunas dudas sobre la evolución histórica de Globo, desde esa fase inicial de éxito, hacia la fase de consolidación del negocio, sembrada de dudas y sobre todo, problemas legales.

Algo que no es exclusivo de Globo, sino en definitiva de cualquier otra plataforma de la llamada economía colaborativa, como es el caso de Uber con el transporte, Wallapop con las ventas entre particulares o AirBnb con el alquiler turístico.

Por supuesto, me pidió que profundizara en todo esto, y con ello ha preparado un reportaje que se publicó hace unos días en el medio.

Te dejo por aquí, como hago habitualmente con mis colaboraciones, un resumen de lo hablado y el enlace al reportaje publicado en ElMundo.

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1. Fase de auge: el éxito inicial de Glovo y otras empresas de economía colaborativa

Como te contaba, el éxito de Glovo y empresas similares de la llamada economía colaborativa o del crowdsourcing radica en su capacidad de identificar y resolver problemas cotidianos con soluciones tecnológicas accesibles, rápidas y escalables.

De pronto, un grupo de personas con sus móviles podían ponerse de acuerdo en una plataforma específicamente diseñada para cubrir una necesidad que tenían en común, sin depender, al menos al principio, de un proveedor profesional.

Es decir, que las plataformas hacen de meras intermediarias entre usuarios.

Estas empresas han logrado:

  • Ofrecer conveniencia inmediata: Glovo democratizó la entrega a domicilio, ofreciendo no solo comida, sino prácticamente cualquier cosa en cuestión de minutos. Esto supo conectar con un estilo de vida cada vez más urbano y acelerado, hasta volverse casi un estándar cuando quedas en casa con tus amigos, o para ese fin de semana de «peli y manta» con tu pareja.
  • Captar y crear un ecosistema flexible: Con la situación económica y laboral actual, la posibilidad de trabajar «por encargo» atrajo a un grupo amplio de repartidores que buscaban ingresos rápidos y horarios flexibles, aunque esto derivó, como comentaremos más adelante, luego en problemas laborales.
  • Escalabilidad y tecnología: Su enfoque en la tecnología permitió una rápida expansión a mercados diversos, con una infraestructura que era barata de mantener en comparación con los modelos tradicionales. Recalco lo de que estas plataformas son meras intermediarias (o lo eran al principio, vaya), por lo que los costes de escalabilidad son bajísimos (servidores, desarrollo y marketing).
  • Atracción de inversores: El modelo generó gran entusiasmo en el ámbito inversor, que veía un alto potencial de rentabilidad en estos negocios disruptivos. Y aquí hay que dejar claro que también han vivido una época dorada en cuanto a tipos de interés que rondaban el 0%. Es decir, que endeudarse salía prácticamente gratis. Habría que ver si estas plataformas, en vez de haber nacido hace una década, lo hubieran hecho ahora, hubieran podido crecer a esta velocidad… (ya te digo yo que no).
  • Efecto red: Como con Uber o Airbnb, el efecto red multiplicó su valor, conectando a más usuarios con más restaurantes o servicios disponibles. Economía colaborativa. El palabro de moda en su momento, cuando todo el mundo pensábamos en global (qué tiempos aquellos, oye…).

2. Fase de sombras y desafíos futuros

A medida que estas empresas se consolidaban, también comenzaron a emerger las sombras del modelo.

¿Qué por qué?

Pues, de nuevo, por varios motivos (algunos que ya me comentabas):

  • Sostenibilidad del modelo: Aquí hay que ser claros. Este tipo de empresas han crecido gracias a nacer en la época perfecta, con un auge de la movilidad tecnológica y tipos de interés cercanos al cero o incluso negativos. Por tanto, el modelo de negocio siempre ha consistido en una dependencia de financiación externa y márgenes reducidos o incluso negativos, con el único objetivo de volverse monopolios y, el día de mañana, al haberse comido el mercado, ya fijar un valor que las haga rentables por sí mismas. Obviamente, esto hace que el modelo esté constantemente en riesgo, especialmente si la base de usuarios o la disponibilidad de repartidores disminuyen… y, sobre todo, si esa mentalidad global entra en conflicto con la regulación de cada país o zona. Cosa que, como bien sabes, es lo que ha ocurrido.
  • Conflictos regulatorios: La Ley Rider en España, por ejemplo, puso en cuestión el modelo de contratación de Glovo. La resistencia de la compañía a adaptarse parece obedecer a un cálculo empresarial: si logran prevalecer, sentarán un precedente para el resto del sector, aunque los riesgos sean elevados. Recordemos también que hablamos mayoritariamente de empresas norteamericanas, y por tanto con una cultura laboral muchísimo más flexible y dinámica que aquí en Europa. Algo que, como verás, afecta al resto de puntos.
  • Sanciones económicas y provisión de fondos: La reciente provisión de 400M (ES) para afrontar sanciones muestra que Glovo opera en un marco de incertidumbre legal. Aunque podría darles margen para negociar con las autoridades, también indica un modelo de negocio que necesita ajustes estructurales para ser viable.
  • Riesgos personales para los directivos: La amenaza de que Pierre Michael, CEO de Glovo, pueda enfrentar condenas legales subraya la tensión entre las decisiones corporativas y la normativa nacional. Es un recordatorio del coste personal de liderar empresas disruptivas en contextos regulatorios estrictos.

3. Cuestión cultural: el choque entre innovación y regulación

Lo que me lleva a volver al punto que te comentaba al principio.

El contraste entre la actitud de EE.UU. y Europa frente a la economía colaborativa es palpable:

  • EE.UU.: el paraíso de la innovación
    En Estados Unidos, la innovación tecnológica tiene prioridad. Es decir: primero se innova, luego se regula. Las grandes empresas como Uber o Airbnb han crecido en un entorno donde los marcos regulatorios suelen adaptarse para no sofocar nuevos modelos. Esto genera un ecosistema que premia la disrupción, aunque a menudo a costa de los derechos laborales o de otras externalidades negativas.
  • Europa: la defensa del equilibrio
    Europa, en cambio, pone el foco en proteger los derechos laborales, la competencia justa y la privacidad, como se ve en casos como el RGPD o la Ley Rider. Este enfoque, aunque más ético, puede percibirse como hostil hacia la innovación tecnológica y frenar el desarrollo de estos modelos. Básicamente, aquí primero regulamos y luego, ya si eso, innovamos. Y digo si eso porque, por razones obvias, este marco cultural ha demostrado en las últimas décadas ser un freno para el crecimiento del continente. O si no, dime qué grandes empresas quedan por Europa y cuáles hay en EEUU o China…
  • ¿Demasiada incomprensión?
    En el caso español, sí parece haber una cierta inquina cultural hacia estas plataformas, a menudo vistas como explotadoras o desestabilizadoras del mercado laboral tradicional. Sin embargo, sería injusto ignorar que han abierto nuevas oportunidades económicas para miles de personas.

Si me lo preguntas a mi, la clave, como todo en esta vida, está en encontrar un punto medio en el que no se asfixie la innovación, pero que tampoco deje desprotegidos a trabajadores y consumidores.

En Europa, y sobre todo en España, no hay flexibilidad laboral, y esto genera problemas como el que estamos viviendo de paro. Obviamente, no hay que pretender llegar al nivel estadounidense, pero si seguimos así por aquí lo único que vamos a conseguir es que siga aumentando el paro y seamos cada vez menos competitivos.

Vamos, lo que ya está ocurriendo…

Reflexión final

El auge y caída de empresas como Glovo son un síntoma del difícil equilibrio entre innovación y regulación.

El futuro del sector dependerá de su capacidad para adaptarse a normativas más estrictas, pero también de que los gobiernos y la sociedad reconozcan el valor que aportan y busquen marcos más flexibles y equilibrados para fomentar su crecimiento sin sacrificar derechos fundamentales.

Te dejo, para terminar, el enlace al reportaje que publicó ElMundo donde se me menciona (ES).

https://www.youtube.com/shorts/3hTw1pdZSjU
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