Una oda al final del jack de 3,5mm y la gama de entrada de auriculares bluetooth

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En junio de 2016 hablaba de cómo la industria parecía empecinada en eliminar el jack de 3,5mm de los smartphones.

El Moto Z fue, de hecho, uno de los primeros en osar venir sin este puerto. Y pronto se le sumó la salomónica Apple, que en esto de quitarnos puertos «porque sí» tiene un poco de experiencia.

El caso es que el artículo, que lo he vuelto a leer antes de preparar esta pieza, tenía un claro tinte negativo.

No hay más que ver algunos de los puntos importantes que señalaba por aquel entonces:

  1. Sin Jack de 3.5, se abre la veda a posibles DRMs en el audio: Un hecho inefable, semejante a lo que ocurrió con el movimiento de HDMI a HDCP, con HTML5, con el mundo de los videojuegos y hasta con el automovilístico. El Jack de 3.5, por su propia arquitectura, no era afín a la implantación de un sistema de bloqueo por copyright.
  2. La calidad de los auriculares y micrófonos inhalámbricos no está al nivel: Algo de lo que hablaba casualmente hace unos días por la intranet de mecenas. Tengo que reconocerle que devoro auriculares como si no hubiera un mañana. He probado de todo, desde los que valen riñón y medio a aquellos que casi te regalan al comprar pipas, desde los enfocados al deporte como los casual, desde los bluetooth pasando por los clásicos, y nada, no hay manera de que me duren más de unos escasos meses. Para alguien como un servidor al que le gusta escuchar «buena música» pero tampoco sabría valorar la calidad del sonido (ni por conocimientos ni por capacidades auditivas, jeje), unos auriculares bluetooth podrían servirme, pero donde he encontrado verdaderos problemas es a la hora de utilizar el micrófono (cosa que llevo años haciendo fuera de casa). Aún no he encontrado unos auriculares bluetooth con micrófono que permitan una señal de audio de salida aceptable para mi interlocutor. Y a lo que me niego es a tener una «pirula» cruzándome parte de un lateral de la cara como si fuera un agente 007.
  3. Ahora tocará cargar con un dongle: ¿Qué hay de aquellos usuarios que quieran seguir consumiendo música a la calidad del cable y a la vez cargando el dispositivo? Pues que les va a tocar llevar consigo un dongle. ¿Y si el auricular es inhalámbrico? Pues en vez de un dongle, un cargador. Otro cachivache más, a fin de cuentas. Y un problema que no afectará de manera crítica en el día a día a la mayoría de usuarios, pero que sí será molesto a algunos colectivos específicos (como por ejemplo el de los conductores y transportirstas).
  4. La compatibilidad con el resto de dispositivos: Que hace que tengamos que despedirnos de facto de todos esos accesorios que hoy en día hacen uso de este conector, como veíamos con el caso del palo selfie.
  5. Incompatibilidades entre Android y iPhone: Con una industria de dispositivos Android apostando por el estándar USB, y Apple mirando para su lado con Lightning, se separa un poco más estos dos ecosistemas, haciendo más complicado migrar de uno a otro. Nada que sea nuevo, sinceramente. Llevamos años viviendo con diferentes cargadores y todavía no hay nadie que se haya tirado desde un séptimo piso. Pero bueno, podríamos aceptarlo como razonamiento.
  6. Nadie lo ha pedido: De nuevo, otra razón que poco viene al cuento. Más cuando hablamos de Apple, que precisamente no se me antoja la empresa que más movimientos haga a petición del usuario.

Con algunos estoy todavía de acuerdo, pero lo cierto es que en estos tres años hemos tenido tiempo de sobra para madurar el ecosistema. Y el principal miedo que tenía en aquel momento (esa subida esperable del precio de los auriculares al tener que incluir en éstos el amplificador y DAC que ya venía por defecto en el jack de 3,5mm) no ha sido ni tan grande ni tan mala.

Los auriculares siguen valiendo lo mismo más o menos, y a cambio hemos ganado algo que se me antoja, al menos para el uso que yo les doy, bastante crítico: son mucho más cómodos y resistentes.

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La gama de entrada ya está al nivel

Estos días he estado probando los nuevos auriculares de BlitzWolf (ES/con un 30% de descuento por tiempo limitado utilizando el cupón THFTHC8J), y lo cierto es que ahora sí puedo decir sin miedo a equivocarme que estamos ante un producto redondo en cuanto a relación prestaciones/precio.

Son cómodos de llevar, tienen un volumen y calidad de sonido aceptable y, ojo al dato, su micrófono se comporta al nivel que esperaríamos que se comportase un micrófono de exterior.

Que recalco que es el principal handicap que me he encontrado hasta la fecha en la industria de los auriculares in-ear. Es más, los últimos BlitzWolf que analicé pecaban precisamente de ofrecer un micrófono que generaba muchísimo ruido a poco que estuvieras por la calle e hiciera algo de viento, haciendo muy molesto (para la otra persona) estar en una llamada.

Con estos nuevos BlitzWolf han conseguido dar en la tecla, y que me aspen que por el precio que tienen no puedo hacer otra cosa que recomendarlos.

A nivel de autonomía dan para una media de tres horas de uso, y la cajita, que además tiene un diseño mucho más acertado que la anterior (más fino, y por tanto, más cómoda de llevar en el bolsillo), y que acopla los auriculares mediante imanes lo que sin lugar a dudas hace que sea muy cómodo sacarlos o meterlos, te permitirá 5 cargas antes de pasar por el enchufe.

¿Otro de sus aciertos? Por absurdo que parezca el sonido cuando estás en llamada… ¡sale por los dos auriculares! Y fíjate que lo pongo como algo remarcable porque esto que en unos auriculares de cable ha sido así toda la vida, en bluetooth no es tan habitual.

Y si no que me lo hubieran dicho a mi, dichoso en esto de buscar el Santo Grial de los audífonos, cuando me compré aquellos Sony de gama alta que venían hasta con cancelación de ruido,… para encontrarme un sonido muy pulido pero demasiado bajo para mi gusto, que todavía se agravaba más en llamadas, al solo permitir en este uso utilizar uno de los auriculares.

Llego así a la guinda del pastel, y es que para una oreja tan rara como la mía, me he encontrado por primera vez unos auriculares in-ear bluetooth que no se me caen andando.

No se me caen en condiciones normales, vaya. Que aunque tengan protección contra sudor y los vendan para deportistas, me ha sido casi imposible correr con ellos puestos.

De nuevo, algo que siempre recalco que es culpa de mi conducto auditivo. Aquí los únicos que me aguantan haciendo ejercicio son unos de diadema, y por razones obvias (la diadema hace de tope en la oreja).

Tengo pendiente, no obstante probar a colocarles un adaptador de goma para ver si así consigo en efecto que se me queden quietos en movimiento.

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Conclusiones

Así que si tú todavía eres reacio a pasarte al bluetooth, que al menos esta pieza te sirva para, como mínimo, darle una oportunidad.

Pese al título, lo cierto es que creo que tendremos jack de 3,5mm para rato. Eso al menos en la gama de entrada de smartphones, con alguno esporádico en la gama media.

Lo que no quita que estemos ante un elemento que por pura necesidad de miniaturización tarde o temprano habrá que eliminar. Igual que en su día hicimos con los disquetes, o con los lectores de CD/DVD.

Para terminar, si te han llamado la atención estos auriculares, que sepas que tienes un 30% de descuento utilizando el cupón THFTHC8 en Amazon (ES), que es donde yo los he comprado.

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