Poniendo orden en la industria digital publicitaria

bloqueo publicidad

El año pasado casi por estas fechas sonaron rumores de que Google se estaba planteando el diseño de un bloqueador de publicidad incluido por defecto en su navegador Chrome. Un navegador que, recordemos, es a día de hoy el más utilizado del mercado.

Por aquel entonces analicé en profundidad lo que podía suponer que una compañía como Google, que junto a Facebook dominan ya el 20% de todo el negocio publicitario mundial, se metiera además a ser juez y verdugo a la hora de decidir qué publicidad es aceptable y cuál no. Por supuesto, con los datos que por aquel entonces teníamos.

En el día de ayer han empezado a llegar a las nuevas versiones de Chrome (móvil y escritorio) este “bloqueador de publicidad”. Por ahora únicamente como opción no activa por defecto. Y a la vista de lo que se ha estado comentando estas últimas horas en medios especializados, me parece oportuno dedicarle la pieza de esta mañana para poner un poco de sentido común al asunto.

Empezando, ya de paso, por lo más básico.

No es un bloqueador de publicidad, es un filtro de publicidad “sana”

Lo comentaban, de hecho, por un artículo en el blog de Chromium (EN), y no puedo más que aplaudirlo. La cuestión es que no estamos ante un bloqueador de publicidad al uso, sino más bien ante un filtro que discrimina qué podemos llegar a considerar publicidad adecuada y qué no. Es, de hecho, algo que algunos llevábamos mucho tiempo pidiendo.

A ver si nos enteramos. El contenido en Internet no es gratis. Nadie trabaja sin esperar recibir algo a cambio.

A sabiendas de ésto, tenemos dos alternativas:

  • O pagamos por el servicio: Que ya sabemos que no nos mola.
  • O utilizamos vías alternativas de monetización.

Y lamentablemente, la única que parecía ser económicamente sustentable hasta hace unos años era la publicitaria. Es decir, cobrarle a anunciantes por insertar contenido publicitario en las páginas.

Ahora bien, hecha la ley, hecha la trampa. Lo que en principio podría haber sido la solución a todos nuestros problemas (el generador de contenido cobra por su trabajo y nosotros podemos consumirlo “gratis”), empieza a pervertirse por la propia idiosincrasia de una industria tan anticuada como es la publicitaria.

Cada vez más intermediarios tienen que llevarse un trozo del pastel, y además, las piezas de publicidad que se insertan en las páginas pasan, con el tiempo, a ser “invisibles” al ojo del espectador. Lo que significa que la publicidad pierde valor, y que el dinero que recibe el generador de contenido es todavía menor debido a que ahora hay muchas otras bocas que alimentar.

¿Qué hacen los medios? Pues en vez de buscar alternativas, llenan más la página de piezas publicitarias. Trozos de código que ralentizan la carga de la misma, con mecánicas de inflado de visualizaciones absurdas simplemente para arañar unos euros más.

Y pasa lo que pasa. Entrar a día de hoy en algunos periódicos sin un bloqueador de publicidad es como irte a la selva en taparrabos. Vas a recibir ostias de todos los lados. Y con suerte, si eso, verás algo del contenido que venías buscando.

¿Cómo operan los bloqueadores de publicidad? Quitando algunas excepciones, de forma tajante. A tomar por el culo la publicidad. No te muestro nada, ergo, el generador de contenido no gana dinero… ergo los medios, en vez de reaccionar aprendiendo la lección, o bien llenan más de piezas de código (los que aún no tengan un bloqueador de publicidad van a pagar justos por pecadores), o se suben al carro del minado de criptomonedas, que de nuevo, podría haber sido una gran alternativa… si no fuera porque están haciendo exactamente lo mismo (EN).

En resumen: el problema es que no existen límites. Que aquí hasta el más tonto llena la web de publicidad invasiva, hastiando a los usuarios más fieles y haciéndoselo pagar al resto.

bloqueo publicidad google

Y es justo ahí donde intenta atacar este nuevo filtro de publicidad. Que tiene sus peros (vaya si los tiene), y los explicaré a continuación, pero la idea es poner vayas a lo que ahora era un campo de minas:

  • No más vídeos con reproducción automática de sonido.
  • No pop-ups.
  • No anuncios que cubren toda la pantalla con una cuenta atrás.
  • No anuncios animados siguen apareciendo cuando haces scroll.

Y en dispositivos móviles las restricciones son aún mayores. Como deberían serlo, de hecho.

bloqueo publicidad movil

Lo interesante del movimiento, además, es que ya no solo tiene en cuenta el uso de estos formatos por separado, sino también a nivel general dentro de una misma web. Lo que quiere decir que generará una suerte de sistema de reputación publicitaria para cada servicio, alertando primero a aquellos que estén abusando en cantidad o formatos, y más tarde bloqueándolos si es que el administrador no toma cartas en el asunto.

Todo basado en los estándares que ha fijado la coalición Better Ads, el organismo del cual ya hablé en su momento y que se creó precisamente para poner orden en esta industria.

Ver en Youtube (EN)

No todo son luces

Y eso también es verdad.

Algunos han señalado, muy acertadamente, que en esta coalición Google tiene bastante mano para hacer y deshacer (EN). Lo cual es un problema, ya que como decíamos antes, estamos hablando de una de las compañías líderes del mercado publicitario mundial.

Pero también le digo, y lo digo con conocimiento de causa (además de ser parte de la junta directiva de AERCO&PSM a título personal, en SocialBrains somos miembros de AMETIC), que en todas estas asociaciones tecnológicas el impacto que tienen multinacionales como Google y Facebook, aunque su voto en teoría vale el mismo que el del resto de peces pequeños que tenemos silla por allí, es, como cabría esperar, considerablemente mayor.

Así, de pronto, podríamos caer en la consideración de que lo mismo con este movimiento Google planea beneficiar sus formatos publicitarios por delante de los de la competencia. Puesto que ellos tienen alrededor del 60% de usuarios (Chrome en escritorio y móvil), y de paso quizás manden más de la cuenta dentro de la supuesta coalición neutral que dictamina qué estándares se permiten y cuáles no, al final podríamos acabar en un corralito del que Google es dueño y señor.

Nada, por cierto, que no empezara a ocurrir ya con el mercado de los bloqueadores de publicidad.

La realidad es que en efecto sus formatos publicitarios se verán beneficiados… porque son los primeros interesados en que todos sus formatos cumplan las directrices marcadas por estos estándares. Lo que faltaba ahora era que la propia Google, que incentiva este cambio en la industria, sea tan cabezona como para seguir apostando por formatos y estrategias que Better Ads (o ellos mismos, si quiere seguir con en paranoic mode) está considerando inadecuadas.

No caerá esa breva, se lo aseguro.

Cómo activar el filtro en Chrome

Para terminar, y por si lo quiere probar.

En escritorio:

Configuración > Configuración Avanzada (abajo del todo) > Privacidad y Seguridad > Configuración de contenido > Anuncios (si no aparece es que aún no tiene la versión nueva) > Activar la opción de bloquearlos

En móvil:

Ajustes > Ajustes del sitio > Anuncios y desmarcar la opción

Lo más probable es que en futuras versiones ya venga activo por defecto. Así que si usted es dueño de un portal web que vive de la publicidad, haría bien en ir revisando si su página cumple los requisitos de Better Ads (EN).

Por la parte que compete a este proyecto, ni vivo de la publicidad ni pretendo vivir de ella. Sigo diciendo que la mejor publicidad es la que se obtiene generando contenido de calidad, que es a lo que me dedico y por lo que, de vez en cuando, me pagan las marcas.

Como ya sabe, a nivel puramente de publicidad programática he estado el año pasado jugando con una manera de implementarla de forma saludable en la web. Y de hecho, lo más probable es que ni sepa que existe publicidad en PabloYglesias (solo se muestra a aquellos que vienen de una búsqueda en Google y algunos canales sociales, y solo en la primera página, para premiar a los que sois habituales).

Expliqué en varios artículos cómo monté todo el sistema (que parece que no, pero tiene su chicha), por si le interesa:

Volviendo al tema que nos compete, un servidor va a estar probando el filtro una temporada, quitando, de paso, el bloqueador de publicidad que utilizaba hasta el momento.

También hay que tener en cuenta (y creo que hay varios medios españoles que esto no lo saben) que puesto que no estamos ante un bloqueador de publicidad al uso, su impacto se hará de forma gradual. Google da un margen de 30 días para que las páginas que están abusando de intersticiales y demás formatos invasivos se actualicen. Eso quiere decir que mientras se genera esa “lista negra”, habrá publicidad en medios que están abusando y que nos saldrá.

Es cuestión de tiempo que o bien acepten el nuevo entorno, o desparezcan económicamente hablando. La pelota ya está en su tejado, pero esta guerra, como he repetido más de una vez, la va a acabar ganando sí o sí el usuario.

Es lo que hay. Y así se lo hemos contado :).