brecha generacional

Mar Manrique, de La Vanguardia, me escribía recientemente con una serie de preguntas con idea de publicar un reportaje sobre el impacto que tiene en el mundo laboral la irrupción de la generación Z, o lo que es lo mismo, los nacidos entre el 97 y el 2012, que por razones obvias, están ya formando parte del tejido productivo de la sociedad.

La tesis inicial que me explicó era constatar si esta llegada de nuevos trabajadores de esta generación suponía, de facto, un riesgo para las anteriores. Y al menos por mi experiencia, mira lo que te digo, casi pienso que es lo contrario.

Esto fue lo que, entiendo, hizo que al final las reflexiones que le acabé trasladando al medio no fueran compartidas en el reportaje. ACTUALIZO: Tras la publicación de este post, Mar me volvió a escribir para informarme que aunque mis declaraciones estaban incluidas en el borrador inicial, tuvieron que re-enfocar el tema para darle más peso en la generación baby boom y menos en la de los Z, razón por la que al final las mías y las de otros colaboradores quedaron fuera.

Pero como el trabajo está hecho, las dejo por aquí si a alguien le interesa un punto de vista diferente:

¿Consideras que existe una brecha generacional en el lugar de trabajo?

Fíjate que, casi más que brecha generacional, lo que me estoy encontrando son formas distintas de entender el papel del trabajo en la sociedad en su conjunto.

Por ejemplo, y al menos siempre hablando de mi círculo cercano (trabajadores de la industria STEM), quizás algo que estamos perdiendo y que es tan crítico en cualquier profesión tecnológica, es la paciencia y la visión largoplacista.

Parece que queremos todo para ayer, y nos reflejamos en lo que vemos por redes sociales, pese a ser conscientes (quiero pensar) de que es una imagen artificial. Y eso afecta, obviamente, a las expectativas del cliente, pero también a la de los trabajadores.

Me cuesta encontrar equipo que piense a largo plazo, y no necesite que previamente se haya «triturado» las labores en hitos más cortos en el tiempo.

Y sí, quizás afecta más a las nuevas generaciones que a las antiguas, pero recalco que es un problema en mayor o menor medida global.

¿En qué lo has podido percibir (dinámicas laborales, tecnologías a usar, desempeño de funciones, horarios, etc.)?

Entrando ya en detalle, quizás donde más diferencia encuentro entre generaciones es en la importancia que le dan unos y otros a las faltas de ortografía.

Sí, sé que suena muy trivial, pero me da la impresión (estamos generalizando, y ya sabes que, con ello, asumimos conceptos globales que pueden ser puramente circunstanciales) de que las nuevas generaciones no dan tanta importancia a que algo se escriba sin cometer errores mientras el contenido cumpla su función.

Supongo que esto se debe a que la comunicación del siglo XXI ha evolucionado por las propias limitaciones del medio tecnológico en una más inmediata y menos cuidada. Más de mensajes cortos rápidamente escritos en un teclado virtual pequeño, que de textos reposados.

Donde sí que no he notado gran diferencia es en el uso de la tecnología, y me explico.

Por mi experiencia laboral, creo que la creencia habitual de que la generación X está más preparada para usar herramientas informáticas ya que «nacieron con una tablet debajo del brazo» es, cuanto menos, incorrecta.

Y te diría más: Acaba siendo contraproducente.

Me encuentro con chicos que entran por primera vez a trabajar en nuestra empresa (consultora de presencia y reputación online) y les cuesta horrores comprender el funcionamiento de las herramientas que usamos de escucha activa o de desarrollo. Simplemente porque ellos aprendieron con otro tipo de herramientas, y asumen que ya saben por tanto desenvolverse con cualquiera.

Sin embargo, con generaciones anteriores a la mía (generación X, por ejemplo), no existe esa barrera tan clara, al estar estos acostumbrados a haberse encontrado en su vida laboral y personal con más de un cambio tecnológico.

¿Consideras que la generación Z representa una amenaza para las formas tradicionales de trabajo o los profesionales más experimentados, pero puede que menos familiarizados con ciertas tecnologías, o es más bien una oportunidad para la innovación?

Es lo que te comentaba justo ahora.

No creo que haya una amenaza real ya que la experiencia, como dicen, es un grado.

Además, junta esto al hecho de que, y de nuevo no me queda otra que generalizar, la generación Z parece esperar que se le venga todo hecho.

No sé si es debido a ese proteccionismo social al que algunos aluden (la generación de cristal, ya sabes…), pero, y de nuevo salvando contados casos, no veo mucha iniciativa más allá de realizar el trabajo que se les ha pedido que hicieran.

Por contra, generaciones anteriores, y seguramente también motivadas por la necesidad (muchos ya son padres y por tanto con cargas reales) y la experiencia (recalco la importancia de haberse tenido que enfrentar a varias revoluciones tecnológicas recientes que han trastocado la forma de entender la tecnología), entienden la importancia, más aún en un entorno actual con sistemas de inteligencia artificial capaces de automatizar procesos básicos y rutinarios, de aportar masa gris. De proponer ideas y formas alternativas de hacer algo, aunque se equivoquen.

En este sentido, ¿tienes algún ejemplo concreto o situación que puedas compartir que ilustre esta ‘lucha’?

Tengo muchos.

Por ejemplo, en la empresa hemos tenido bastante mejor experiencia recientemente con algunos trabajadores ya bien entrados en años, que con los que acaban de salir de los estudios.

Sin ir más lejos, una chica de la generación X que tuvimos hace tiempo para generar contenido en una de nuestras webs, y que no tenía ni idea del uso de la tecnología usada, demostró molestarse considerablemente en aprender, y acabó aportando muchísimo valor en su cargo. Proponía constantemente ideas. Y sí, muchas había que descartarlas, pero al menos daba su punto de vista desde el que construir una buena estrategia de contenido.

Por contra, cada cierto tiempo damos oportunidades a nuevos licenciados con proyectos internos, y muchos de ellos directamente es que no acaban haciendo nada si no les pides específicamente que lo hagan, y estás detrás de ellos día sí, día también, para ver si lo han hecho.

Mi trabajo, como gestor, es sacar adelante las labores de la empresa, no hacer de padre…

Los últimos, dos desarrolladores que han estado cuatro meses en el equipo ¿revisando documentación?

Porque presentar no han presentado nada…