En los últimos años, el mundo de la creación de contenido gráfico y audiovisual ha experimentado una notable transformación impulsada, en gran medida, por el surgimiento de herramientas tan accesibles como CapCut y Canva.
Y no lo digo en broma.
Estas plataformas han hecho posible que cualquier persona, independientemente de su experiencia técnica, pueda crear contenido visual y de video de una calidad más que aceptable.
Este fenómeno plantea varias preguntas interesantes que responderemos en este nuevo episodio del podcast enCLAVE Digital.
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- ¿Cómo han cambiado estas herramientas la forma en que creamos contenido?
- ¿Cuáles son sus ventajas y limitaciones frente a los programas tradicionales de la industria de la edición de contenido como son los de la suite Adobe?
- Y, finalmente, ¿qué implica este cambio para el futuro de este sector?
¡Comencemos!
Pero antes de continuar, permíteme que te comparta esta gráfica:
¿Sabías que el 88,1% de los que escucháis o veis este videopodcast, no estáis suscritos al canal?
Tan solo el 11,9% restante son seguidores de enCLAVE DIGITAL.
Y ojo, que tengo que decir que esto ha mejorado considerablemente desde los registros que tenía hace apenas un par de meses, cuando menos del 5% eran seguidores.
Estos son los datos que me da Youtube, pero es que en el resto de plataformas de podcasting el porcentaje varía entre el 75% y el 90%.
Así que, si este tipo de vídeopodcasts te resultan interesantes, vete ahora mismo al perfil del podcast en la aplicación desde donde me estes escuchando y dale a seguir para no perder los nuevos programas de cada semana.
Venga, hazlo ahora mismo, que te espero.
….
¿Ya lo has hecho?
Pues venga, ¡continuemos!
De Adobe a Canva y CapCut
Y lo hacemos empezando con una historia personal.
Un servidor, como ya muchos sabréis, tiene un perfil un tanto peculiar. De ingeniería de telecomunicaciones pasé a Bellas Artes, y además de tener un FP superior en desarrollo de apps informáticas y un MBA inglés, soy licenciado en Bellas Artes con la especialidad de diseño.
Eso quiere decir que he pasado muchos años aprendiendo a crear contenido con herramientas de la suite Adobe, que han sido históricamente el estándar de la industria profesional.
Y sí, hablo de Photoshop e inDesign para contenido gráfico, de Audition para sonido, o de Premier y After Efects para el contenido audiovisual.
Estas aplicaciones fueron mis herramientas de cabecera durante años, y dediqué una cantidad más que considerable de tiempo y esfuerzo para dominar todas sus funcionalidades.
Adobe no habría llegado a donde está si no hubiera ofrecido un conjunto de herramientas extremadamente robustas…, a cambio de una curva de aprendizaje pronunciada y una inversión significativa en términos de tiempo…, y dinero.
Esto, como te decía, ha sido así durante buena parte del siglo XXI.
Cualquier profesional de la industria creativa (fotógrafos, filmógrafos, diseñadores, maquetadores…) de la vieja guardia han tenido que pelearse y dedicar horas y horas a comprender todas las posibilidades que ofrece la suite de Adobe.
Sin embargo, en los últimos años, he notado un cambio significativo en las necesidades y prioridades de la industria.
A nivel personal, pero también a nivel profesional.
Con el auge de las redes sociales y el contenido en línea, la rapidez y la accesibilidad se han convertido en factores cruciales. Y los formatos, anteriormente reposados y elaborados, han dado paso a una serie de formatos de consumo rápido y directo, con mucho movimiento de cámara y transiciones en vídeo, y mucho auge con el juego de tipografías y los recursos profesionales en formatos estáticos.
Aquí es donde entran en juego herramientas como Canva y CapCut, por citar quizás a las dos más conocidas del momento.
Ambas plataformas ofrecen una interfaz amigable y unos recursos preestablecidos, que simplifican enormemente el proceso de creación.
Y te pongo un ejemplo:
Mientras que editar un video en Premier puede llevar varias horas, el mismo trabajo en CapCut se reduce a una fracción de ese tiempo, gracias a su biblioteca integrada de audio, imágenes y videos, así como a sus presets diseñados para formatos específicos de redes sociales.
Además, Canva y CapCut ofrecen la ventaja de la simplicidad y la accesibilidad.
No necesito buscar recursos libres de derechos o pasar horas ajustando los detalles de diseño: estas herramientas lo hacen por mí.
De hecho, tanto este videopodcast como las publicaciones en redes sociales que publico habitualmente, y las imágenes que acompañan a mis artículos en este blog son, desde hace unos años, creadas con estas herramientas.
Fíjate, si no, lo que comentaba en un artículo reciente publicado de forma exclusiva para los miembros del Club Negocios Seguros:
Durante años pagamos uno de los packs de Adobe. Pero te diría que desde hace como tres años, me he ido dando cuenta de que apenas uso sus aplicaciones.
- Los vídeos, que antiguamente los editaba con Premier, hace ya tiempo que lo hago o con Canva, o con Capcut.
- Y con imágenes y creatividades más de lo mismo: Canva suele ser la herramienta a la que más recurro.
Con esto en mente, he ido comiéndole la oreja a Èlia en que perfectamente podíamos ahorrarnos los alrededor de 20 euros al mes que nos estaba costando el acceso a estas herramientas.
Y no, aunque podría parecer, y aunque los chicos de Canva han querido llegar a un acuerdo conmigo para que publicase una pieza sobre ellos, me he negado por el simple hecho de que ya pensaba publicarla por estos lares. Es más, hoy voy a hablar también de su competencia, CapCut, y a poco que revises mi blog verás que también he hablado en más de una ocasión de otras herramientas similares.
Es más: Últimamente estoy utilizando bastante otra aplicación móvil, en este caso, Mojo, para la creación de subtítulos en mis vídeos para redes sociales.
¿La razón? Pues que me he dado cuenta de que, al menos para el idioma español, funciona bastante mejor que la opción de subtítulos automáticos de CapCut. Y eso, cuando grabas varios vídeos a la semana, supone ahorrar unos cuantos minutos de edición.
Pese a que luego, generalmente, acabo exportando el vídeo previamente editado en CANVA, y con los subtítulos creados por Mojo, a CapCut para definir la imagen de carátula o ajustar la velocidad de reproducción.
Hecho este pequeño disclaimer, continuemos.
Ventajas de las herramientas de creación en la nube
Una de las mayores ventajas de herramientas como Canva y CapCut es su naturaleza basada en la nube.
Esta característica no solo facilita el acceso a una amplia gama de recursos directamente desde la plataforma, sino que también permite la colaboración en tiempo real y el almacenamiento online de los proyectos.
A diferencia de las herramientas de Adobe, que requieren descargas y almacenamiento local (aunque sí, también tiene planes que incluyen almacenamiento en la nube), estas plataformas en la nube eliminan la necesidad de gestionar grandes bibliotecas de archivos locales.
Lo cual es positivo y negativo, como comentaremos más adelante.
Pero sigamos.
Otra ventaja clave es la inclusión de bibliotecas de recursos.
Tanto Canva como CapCut vienen equipados con una amplia variedad de elementos visuales y de audio que pueden ser utilizados sin preocupaciones legales.
Esto simplifica enormemente el proceso de creación y garantiza que el contenido sea siempre adecuado para su publicación. Además, estas plataformas están optimizadas para los formatos de contenido más comunes en las redes sociales, lo que facilita, de nuevo, la creación de contenido adaptado a cada plataforma, desde Reels de Instagram hasta imágenes destacadas de YouTube.
Es decir, que ahorras tiempo.
Y por último, tenemos las funcionalidades de inteligencia artificial, que también juegan un papel importante.
Por ejemplo, la creación de subtítulos automatizados para videos ahorra MUCHO tiempo y esfuerzo, permitiendo a los creadores, como un servidor, concentrarse en el contenido en sí mismo.
Aquí es donde quería llegar.
Estas herramientas, diseñadas específicamente para la generación rápida y sencilla de contenido, han hecho que la producción de videos y gráficos sea accesible para una audiencia mucho más amplia.
Y esto solo puede ser bueno.
Limitaciones de las herramientas accesibles
Pero claro, no todo puede ser positivo.
Aunque Canva y CapCut han democratizado la creación de contenido, es importante reconocer también sus limitaciones.
La accesibilidad de estas herramientas viene acompañada de una menor capacidad de personalización en comparación con programas profesionales como los de la suite Adobe.
Me explico.
Premier y Photoshop, por ejemplo, ofrecen un control detallado y un conjunto de funciones avanzadas que permiten a los usuarios crear contenido de alta calidad sin restricciones significativas.
Básicamente, puedes hacer todo lo que se te ocurra.
Esto es esencial para industrias específicas, como la cinematográfica o la producción de podcasts profesionales, donde la calidad y la precisión son fundamentales.
Pero con Canva o Capcut, por comentar estas dos herramientas de nueva generación, la cosa cambia. Han sido diseñadas para ser usadas tanto desde el navegador como desde una app móvil. Y claro, esto es posible a cambio de limitar las funciones y simplificar los procesos. Lo que, como decía hace un momento, reduce enormemente la curva de aprendizaje (democratiza su acceso a perfiles no técnicos), y por otro también «estandariza», en el mal sentido, el tipo de contenido que creamos todos con ellas.
Además, la dependencia de una conexión a Internet y el almacenamiento en la nube pueden ser problemáticos.
A diferencia de los programas tradicionales que funcionan predominantemente en local, las herramientas en la nube requieren, como es lógico, una conexión estable para operar de manera eficiente.
Y aquí tengo que volver a tirar de historias personales.
Escucha:
En una ocasión, mientras intentaba editar un video desde un aeropuerto con una conexión inestable, me encontré con que no podía realizar cambios precisos ni guardar mi trabajo correctamente.
Fue terriblemente frustrante.
Pese a que tenía ya todos los archivos subidos a la nube, cualquier cambio hacía que la interfaz se quedara colgada, y al recargar la página no se hubiera guardado lo anterior.
Por contra, si esto mismo hubiera intentado hacerlo desde una herramienta como Premier que carga en local, no hubiera tenido absolutamente ningún problema.
También es importante mencionar los límites de almacenamiento.
Incluso en cuentas de pago, como son las nuestras en la agencia, las plataformas como Canva y CapCut imponen restricciones en la cantidad de espacio disponible.
Y esto puede ser un problema si, en el futuro, se necesita modificar y resubir contenido antiguo.
Puede que todavía tengas el fichero guardado, pero igual los archivos usados en el mismo ya han sido eliminados por la plataforma, por lo que, en la práctica, no podrás editarlo.
Una de cal, otra de arena…
Conclusiones sobre el impacto de Canva y Capcut en la industria
En conclusión, la aparición de herramientas como Canva y CapCut han transformado la creación de contenido, haciéndola más accesible y eficiente para una amplia gama de usuarios.
Y sí, esto sigo pensando que es más positivo que negativo.
A pesar de sus limitaciones en comparación con las herramientas profesionales, las ventajas en términos de accesibilidad, facilidad de uso y funcionalidad en la nube las convierten en una opción atractiva para muchos creadores de contenido,… entre los que me incluyo.
Pero como todo en esta vida, conlleva una serie de sacrificios.
Algunos tan críticos como el hecho de asumir que el bruto de un archivo de edición no es nuestro, sino de la plataforma donde lo hemos creado.
Que estamos pagando una licencia de uso, no estamos accediendo a un producto de nuestra posesión.
Con todo lo que ello supone.
Un tema del cual ya he escrito ríos de tinta a lo largo de estos últimos años…
Pero antes de terminar, me gustaría plantear algunas preguntas:
- ¿Has probado herramientas como Canva o CapCut?
- ¿Qué experiencia has tenido con estas plataformas en comparación del uso de las tradicionales como puede ser la suite Adobe?
- ¿Crees que la accesibilidad y facilidad de uso de estas nuevas herramientas compensan las limitaciones en cuanto a personalización y control?
- Y, por último, ¿Cómo crees que evolucionará el panorama de la creación de contenido gráfico y audiovisual en los próximos años?
Responde en comentarios, y abramos debate.
Sobre el videopodcast enCLAVE DIGITAL
enCLAVE DIGITAL es el videopodcast de Pablo F. Iglesias, consultor especializado en ayudar a referentes a blindar su reputación, diversificar y escalar su autoridad como marca.
Me puedes leer y escuchar en www.pabloyglesias.com (recuerda que la primera Y de «Yglesias» es «Y griega», que si no me confundís con otro), y me puedes escribir a contacto(at)pabloyglesias.com.
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