asturcontech ofuscacion criptos

Hay noticias que uno anuncia con corbata y otras que uno anuncia con orgullo de barrio.

Esta es de las segundas.

Los próximos 20 y 21 de noviembre estaré en Avilés, en la AsturCON.tech (ES), el congreso de ciberseguridad de referencia en Asturias, para hablar de anonimización en la industria cripto.

Es la primera vez que puedo asistir a este evento, y siendo asturiano, tengo que reconocer que esto tiene delito: llevo años dando charlas de ciberseguridad y fraude cripto por medio mundo, y nunca había coincidido con la cita que se organiza en mi propia tierra.

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AsturCON.tech se celebra, como cada año, en la Casa Municipal de Cultura de Avilés y reúne a algunos de los perfiles más sólidos del panorama nacional en threat hunting, ingeniería inversa, análisis forense y machine learning aplicado a seguridad.

Compartir cartel con ellos, muchos de ellos buenos amigos, en Asturias, es de esas cosas que uno anota en el calendario con doble subrayado.

De qué voy a hablar exactamente

Mi ponencia se centrará en cómo se intenta reducir el riesgo de identificación en blockchain: qué técnicas existen, cómo las usa la gente legítima que solo quiere privacidad financiera y, lamentablemente, cómo las usan también los cibercriminales para intentar despistar a investigadores y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

No es una charla teórica de criptografía académica.

Es una charla práctica, con ejemplos reales, muy en la línea de lo que ya expliqué en mi última ponencia en C1b3rwall sobre la anatomía de la ofuscación cripto usada por el cibercrimen, pero adaptada al contexto y al público de mi tierra.

Llevo años asesorando a víctimas de fraude cripto, y una de las preguntas que más me hacen es: «¿por qué la policía no puede simplemente rastrear la wallet y recuperar mi dinero?».

La respuesta corta es que blockchain es pública, sí, pero pública no significa transparente sobre identidades. Y ahí es exactamente donde entra en juego todo lo que voy a contar en Avilés.

Blockchain no es anónima, es pseudónima (y esa diferencia lo cambia todo)

El primer mito que desmonto siempre en mis charlas es que Bitcoin o Ethereum son «anónimos».

No lo son.

Son pseudónimos: cada dirección es un alias, pero ese alias queda registrado para siempre en un libro público que cualquiera puede consultar.

El problema real para un cibercriminal no es que le vean mover fondos, es que alguien vincule esa dirección con su identidad real, por ejemplo, a través de un exchange con KYC, una IP filtrada o un patrón de comportamiento repetido.

Lo desarrollé en profundidad en el artículo Privacidad cripto, ofuscación y Tornado Cash: lo que nadie te cuenta antes de que legislen también tu anonimato, donde ya adelantaba buena parte de lo que ampliaré en AsturCON.tech.

Por eso las técnicas de «anonimización» en cripto no buscan hacer invisible la transacción, buscan romper ese vínculo entre la dirección y la persona. Es la misma lógica que trabajamos cuando hablamos de blindaje reputacional: no se trata de desaparecer de internet, se trata de controlar qué se puede vincular contigo y qué no.

Chain hopping

Técnicas reales que cualquiera puede aplicar (para bien y para mal)

Estas son algunas de las técnicas que analizaré con ejemplos concretos en la ponencia, todas ellas de uso extendido tanto por usuarios que buscan privacidad legítima como por actores maliciosos:

  • No reutilización de direcciones y wallets HD: generar una dirección nueva por cada transacción entrante dificulta el clustering, la técnica con la que los analistas agrupan direcciones que probablemente pertenecen a la misma persona.
  • Chain hopping o saltos entre cadenas: mover fondos de una blockchain a otra a través de un puente o un exchange descentralizado, aprovechando que cada red tiene sus propias herramientas de trazabilidad.
  • Peel chains o cadenas de fragmentación: dividir el capital robado en decenas o cientos de micro-transacciones sucesivas, una técnica que expliqué con detalle en mi charla de C1b3rwall y que sigue siendo una de las favoritas de las bandas de ransomware.
  • Mixers y servicios de mezcla (CoinJoin y similares): combinan las transacciones de múltiples usuarios en una sola, de forma que resulta mucho más complicado determinar qué entrada corresponde a qué salida.
  • Uso de privacy coins, como Monero o Zcash, que ocultan por diseño el remitente, el destinatario y el importe mediante firmas de anillo y transacciones confidenciales.
  • Exchanges descentralizados sin KYC, que permiten mover valor sin dejar rastro identificable de quién está detrás de la operación.

En mis conversaciones con víctimas de fraude, veo constantemente cómo los estafadores combinan varias de estas capas: reciben el dinero robado, lo fragmentan, saltan de cadena, pasan por un mixer y, en los casos más sofisticados, terminan la ruta en Monero.

Cada capa añadida multiplica el coste y el tiempo de investigación, algo que expliqué al detalle en mi ebook gratuito El lado oscuro de tus cripto, pensado precisamente para que cualquier usuario entienda por dónde puede escapar su dinero si cae en un fraude.

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Las herramientas que usamos para contrarrestarlo

Aquí está la otra cara de la moneda, y es la parte que más me interesa transmitir en AsturCON.tech: ninguna de estas técnicas es infalible, y existe todo un ecosistema de análisis forense blockchain diseñado precisamente para romperlas.

Herramientas como Chainalysis, Elliptic o TRM Labs funcionan como un investigador forense privado aplicado a blockchain: mapean direcciones con entidades del mundo real (exchanges, mixers conocidos, wallets ya vinculadas a casos previos), detectan patrones de mezcla y aplican heurísticas de clustering para reconstruir el flujo real del dinero aunque haya pasado por varios saltos. A nivel técnico, el análisis se apoya en varios pilares:

  • Heurísticas de propiedad común (common-input-ownership): cuando varias direcciones se usan como entrada en una misma transacción, es razonable asumir que pertenecen al mismo controlador.
  • Análisis de patrones de gasto: los mixers y los saltos de cadena introducen huellas temporales y de importes que, con suficientes datos, siguen siendo estadísticamente reconocibles.
  • Etiquetado de direcciones conocidas: exchanges, servicios de mezcla y wallets previamente sancionadas alimentan bases de datos que permiten «iluminar» tramos enteros de una ruta de fondos.
  • Cooperación con exchanges regulados: en el momento en que los fondos «sucios» intentan convertirse de nuevo en dinero fiat a través de una plataforma con políticas KYC/AML, ahí suele romperse el anonimato definitivamente.

Este mismo enfoque fue el eje de la masterclass que impartí recientemente a alumnos del máster de ciberinteligencia del Campus Internacional de Ciberseguridad, dentro del programa INCIBE Emprende, donde detallé cómo se anonimizan las transacciones cripto y qué revelan cuando las analiza un analista forense.

Esta combinación de heurística, cooperación regulatoria y análisis on-chain es la que ha permitido, en los últimos años, recuperar fondos y detener a responsables de fraudes que en su momento se creyeron intocables.

Por qué esto importa más allá de la charla

No planteo esta ponencia como un manual para despistar investigadores, sino como una herramienta de comprensión para quien trabaja en el lado defensivo: analistas de cumplimiento, investigadores policiales, periodistas especializados y, sobre todo, víctimas que necesitan entender por qué recuperar su dinero no es tan sencillo como parece.

Ya defendí esta misma idea de «privacidad responsable, no anonimato criminal» en el panel Privacidad o legalidad de Watch Out Bitcoin 2025, y es una postura que mantengo con firmeza: cuanto mejor entendemos el arsenal técnico de quienes intentan borrar su rastro, mejor podemos anticiparnos.

Muchos de los fraudes que investigo y sobre los que aviso en mi blog, como el conocido fraude cripto de la frase semilla, terminan precisamente en este punto: el dinero robado entra en un circuito de ofuscación diseñado para que la víctima pierda toda esperanza de rastreo. Entender ese circuito, paso a paso, es el primer paso para combatirlo.

Nos vemos en Avilés

Si trabajas en ciberseguridad, cumplimiento normativo, inversión cripto o simplemente te apasiona entender cómo funciona el dinero digital por dentro, te espero el 20 y 21 de noviembre en la Casa Municipal de Cultura de Avilés.

Será mi primera vez en AsturCON.tech, en mi tierra, hablando de un tema que trato a diario desde hace años ayudando a víctimas de fraude y a quienes investigan estos delitos.

Si quieres profundizar antes del evento, puedes empezar por todos los artículos sobre criptomonedas de mi blog, donde llevo tiempo documentando casos reales y técnicas de anonimización explicadas sin tecnicismos innecesarios.

Desde CyberBrainers ofrecemos un servicio de asesoramiento a víctimas de cualquier tipo de fraude cibernético.

Gracias a él, revisamos cada caso por separado, te explicamos qué opciones tienes, y te ofrecemos soporte en aquello que necesites (ayuda legal, asesoramiento técnico para evitar problemas futuros…).

Además, si hay posibilidad de recuperar el dinero robado, te ayudamos con la recuperación.

Si has sido víctima de alguno de estos timos, ponte en contacto con nosotros y revisaremos el caso.