comprar bitcoin

Desinflado como está el hype de las criptomonedas (o quiero pensar que lo está, que parece que ya los medios no hablan de ello), es cuando más interesante se pone el tema.

De hecho, después del bajonazo que tuvimos hace año y medio, poco a poco las principales criptomonedas han empezado su escalada de valor, estando por ejemplo el Bitcoin, en el momento de escribir este artículo (ya sabes que este mercado sube y baja muchísimo) bastante cerca del máximo del año pasado en esta misma época:

valoracion bitcoin

Y con Ethereum está pasando más de lo mismo, estando esta última por encima de cómo estábamos en estas mismas fechas el año pasado:

evolucion ethereum

Es, a todas luces, lo típico que pasa en este mercado a la hora de comprar criptomonedas (ES).

Si tiramos de hemeroteca, cuando la sociedad empieza a hablar de las criptomonedas, es que falta poco para que estas se derrumben. Y luego, cuando ya los medios e influencers se olvidan del tema, pues oye, poco a poco la cosa va subiendo hasta llegar al siguiente ciclo.

Así pues, voy a dejar por aquí un artículo corto y sencillo que sirva de introducción a todo aquel que esté interesado en comprar bitcoins, por ser esta la criptomoneda más conocida de todas.

Pero antes, el disclaimer habitual.

Y es que, hay que recordar al lector que ni un servidor es economista, ni mucho menos pretendo animar a que meta su dinero en criptomonedas. Ya me he pronunciado en otras ocasiones al respecto, y mi opinión PERSONAL es que de «invertir/especular» en criptomonedas, hay que hacerlo a sabiendas de que:

  • Es un mercado altamente volátil: Ergo, de mucho riesgo. Tan pronto ganas (al cambio) bastante, como a la hora siguiente estás a pérdidas.
  • Los criptobros son el cáncer de este mercado: Al rebufo de las criptomonedas han nacido muchos vendehumos cuyo negocio se basa en hacerte pensar que si no tienes cripto, eres gilipollas. Que estás perdiendo dinero. Que no vas a conseguir tu lambo en la vida, pese a que lo desees. Además, al parecer, ellos se han hecho millonarios con tal o pascual criptomoneda. Y, fíjate tú, tienen tanto dinero que se han dedicado a vender cursos, membresías y mentorías para enseñarte cómo ganar tanto dinero como ellos… Todo muy normal, claro. Así que, huye. En serio. La amplia mayoría son unos niñatos que han tenido suerte al nacer en una familia acomodada. Y el resto han tenido suerte (como a quien le toca la lotería) o directamente mienten.

Dicho esto, vamos al lío.

Dónde comprar Bitcoin

Existen varias maneras para comprar Bitcoin, al igual que cualquier otra criptomoneda. Cada una de ellas tiene sus ventajas y desventajas, y mi recomendación es que le dediques un tiempo a revisar qué te ofrece cada una, con sus pros y sus contras.

  • Intercambios centralizados o bolsas de intercambio de criptomonedas;
  • Intercambios descentralizados o P2P (Peer-to-Peer);
  • Tarjetas físicas de prepago para comprar criptomonedas (disponibles en algunos países);
  • Cajeros Bitcoin.

Eso sí, antes de meter dinero haz aunque sea una búsqueda en Google del tipo «[nombredelexchange]+opiniones», para ver qué te encuentras. Si mucho de lo que sale es malo, desconfía, que hay mucha plataforma timadora por ahí.

Las comisiones por comprar criptomonedas pueden variar igual que el modo de almacenamiento de las criptomonedas adquiridas. Esto es un mercado descentralizado, amigo, lo cual tiene una serie de ventajas (pseudo-anonimato, mayor control por parte del usuario) y también la principal desventaja que el sistema de compra e intercambio es un poco más complejo de entender que el del dinero FIAT, es decir, el que tienes tú en el bolsillo y en tu cuenta bancaria en estos momentos.

Si te sirve de ayuda, en su día escribí un tutorial sobre cómo compro yo criptomonedas:

Cómo comprar Bitcoin

Para comprar Bitcoin puedes utilizar alguna de las opciones anteriores. En el caso de los exchanges centralizados, solo hace falta elegir uno que sea de confianza (igual que en el caso anterior, ya sabes). Tienes que prestar atención a las reseñas de los usuarios, tarifas que existen para la compra y retirada de criptomonedas, el rango de precios de las criptomonedas, las opciones que existen para depositar los fondos, y si el intercambio acepta los usuarios del país donde resides. 

Vamos, exactamente igual que cuando eliges un banco o contratas un seguro.

Por supuesto, nunca aceptes las ofertas de comprar criptomonedas que salen de la nada, o sea, son no solicitadas. Seguramente será o bien una plataforma fraudulenta, o bien algún criptobro intentando estafarte.

Y como siempre hay que recordar, no compartas tus datos personales tales como la contraseña de la cuenta y la clave privada de tu criptocartera con Internet, u otra persona. Tampoco descargues las aplicaciones o programas de sitios no verificados, ya que de nuevo, probablemente sean fraudulentos.

Cómo almacenar Bitcoin (o cualquier otra cripto)

No basta saber dónde y cómo comprar Bitcoin. Hace falta saber también cómo almacenarlo sin riesgo.

Y ya te adelanto que no hay una única manera, y cada una tiene sus pros y sus contras.

Como todo en la vida, vaya.

Para el almacenamiento de criptomonedas se pueden utilizar dos tipos de carteras: carteras frías y carteras calientes.

  • Las carteras frías (cold wallets si quieres quedar bien con tus amigos) son unos dispositivos digitales en forma de una llave USB dónde se almacenan los Bitcoins y otras criptomonedas. Tienen claves de acceso y están protegidas por contraseña. Son más seguras privadas que las carteras calientes, pero si la pierdes o te la roban, la jodiste. Es decir, que la seguridad depende de ti, para lo bueno y para lo malo.
  • Las carteras calientes almacenan las criptomonedas online, en una plataforma de terceros. Pueden funcionar como unos add-ons de tu navegador, y desde allí puedes acceder a sus monedas mientras te encuentres conectado a la red. Como ventaja está el hecho de que son más inmediatas de usar (mucha gente almacena la cartera en el propio exchange donde compra y vende, por la simple comodidad que esto supone), pero a cambio eres dependiente de un tercero. El símil es parecido al de los bancos. Si el banco cierra o entramos en corralito, te jodes. Y ojo, que con las criptomonedas en momentos cumbre de mucho movimiento no es raro que la plataforma de turno cierre el grifo y no puedas vender o comprar, argumentando «saturación de la red».

A modo de conclusión

Sabiendo todo esto, ya de pende de ti estar o no protegido contra las estafas en criptomonedas. Puedes elegir la manera que mejor se adapte a tu estrategia de inversión, y considerar entonces la compra de bitcoins u otro cripto como parte de esa cartera (una que, recordemos, supone asumir un riesgo muy alto).

A la larga, comprar criptomonedas como bitcoin o ETH puede llegar a convertirse en una oportunidad (al menos así pensamos algunos), pero si tienes mentalidad cortoplacista y esperas recuperar la inversión de la noche a la mañana, vas a sufrir como un perro.

Te saldrá bien hoy, quizás mañana también, pero al tercer día pringarás pasta, ya que recalco, es un mercado que se mueve hacia el alza y a la baja muchísimo.

Y para prueba un botón. En el tiempo que he tardado en escribir y maquetar este artículo (alrededor de hora y media) mi cartera ha perdido alrededor de 50 euros de valor, con una variación total de algo más de 150 euros entre el máximo y el mínimo).

Eso en apenas hora y media. Si miras ya la evolución a 7 días o 30 días vista, es de risa.

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