qr carta restaurante

Es ya el tercer código QR o Bidi que tengo que hacer para algún cliente en lo que va de verano.

Principalmente, y por razones obvias, de clientes del sector de la restauración y el mundo hotelero.

A fin de cuentas, hablamos de dos de los sectores más afectados con la crisis del coronavirus, y que en muchos casos han encontrado en este momento la OBLIGATORIEDAD de digitalizarse.

En algunos casos creando una suerte de experiencias en el entorno digital que acompañen a sus servicios presencialistas. En otros con la digitalización de una pata de su negocio, y en otros casos, como es del este restaurante familiar, con la necesidad de ofrecer su carta de forma digital.

Y es que ¡hay que ver lo que ha cambiado nuestro mundo en apenas unos meses!

Los códigos QR llevan con nosotros casi una década

Es más, mis primeras tarjetas profesionales tenían en la parte trasera un código QR que enlazaba a un VCard con mis datos de contacto. Y hace unos años decidí cambiarlas por otras bastante peculiares, que no incluían código QR, sencilla y llanamente porque CASI NADIE lo utilizaba.

Al menos por aquí por occidente, claro. Si miramos a China y Asia en general, la cosa cambia bastante. Por allí el código QR es la esencia de cualquier transacción física-digital. Prácticamente todos los pagos se realizan mediante códigos QR enlazados a su querido WeChat, esa super aplicación que engloba en un mismo espacio prácticamente todos los servicios digitales que por aquí nos cubren Google, Facebook, WhatsApp, Instagram, AppStore/Google Play y la app bancaria de turno.

En este afán de intentar compartir físicamente el menor número de objetos ha hecho que cada vez más negocios físicos apuesten por este antiguo formato para ofrecer a sus clientes una manera de consumir información en su propio terminal:

  • Cartas y menús en un restaurante.
  • Contraseña del WiFi en un hotel.
  • Información de contacto para temas profesionales.
  • Información de un evento para actualizar automáticamente el calendario de los futuros asistentes.

En definitiva, cualquier información genérica que queramos compartir con terceros de manera más o menos pública (allí donde mostremos el código QR).

Es más, cada vez se están utilizando en más y más entornos. La semana pasada, sin ir más lejos, Instagram daba el paso para ofrecer el código QR como sistema para compartir nuestro perfil. Algo que ya hizo en su día Twitter, WhatsApp y LinkedIn.

Y con la excusa de luchar contra el coronavirus, gobiernos como el de Nueva Zelanda (EN), el de California (EN) en EEUU o el de Nueva Gales del Sur (EN) en Australia lo han utilizado en sus apps de rastro del COVID.

¿Por qué códigos QR?

Pues porque hablamos de una de esas tecnologías low-tech, que para colmo se posicionó en su día como un estándar de la industria, lo que ha incentivado que surjan decenas de aplicaciones gratuitas que permiten leer dichos códigos. Es más, aplicaciones de cámara de fotos nativas como las de Xiaomi, por eso de venir de China, cuentan con su propio sistema de lectura de códigos QR, no necesitando ya ni siquiera instalar una app externa.

Simplemente sacas tu cámara de fotos, apuntas hacia el código QR, y te sale un icono al que si quieres, pinchando sobre él, nos lleva a la información que oculte el código QR.

Pero volvamos al tema del que quería hablar hoy, que no es otro que el cómo crear códigos QR con nuestra carta (si tienes un restaurante) o cualquier otra información importante de nuestro negocio (tarjetas de contacto, compartir la contraseña de nuestra WiFi…) de forma rápida y para colmo gratis.

crear codigo qr

Cómo crear códigos QR

Los pasos son relativamente sencillos de hacer, aunque según qué es lo que queramos compartir, pueden requerir toquetear algo de código y/o entender un poco de cómo funcionan cada una de las tarjetas compatibles con el formato QR.

Básicamente en la mayoría de casos actuales hablamos de negocios a pie de calle que tienen que ofrecer una manera sencilla de que sus clientes accedan a una información, ya sea su página web, su carta o las tarifas de sus servicios o productos.

Y para estos casos basta con utilizar algún servicio online gratuito como codigos-qr.com (ES), que por lo que veo se monetiza con publicidad.

Una vez dentro, elegimos el tipo de tarjeta QR que queremos:

  • Si por ejemplo queremos compartir una dirección, tendríamos que seleccionar la etiqueta GEO.
  • Si quisiéramos compartir un evento, pues la de EVENTOS.
  • Si son datos de contacto, la VCARD.
  • Si buscamos crear códigos qr para compartir una conexión WiFi, la WiFi.

En nuestro caso, puesto que queremos compartir un documento o página web, elegiremos la tarjeta de tipo WEB.

El siguiente paso, como es obvio, es conocer a qué URL tenemos que enlazar.

  • Si por ejemplo quisiéramos simplemente redirigir a los clientes a nuestra web, pondríamos ahí la dirección.
  • En el caso de que quisiéramos compartir un documento, tendríamos que subir a nuestra web (o a cualquier servicio de almacenamiento en la nube) nuestro documento, y luego enlazarlo mediante la URL que nos genere.

Para este restaurante lo que buscábamos era enlazar a su carta, que está en la página web, pero dentro de un apartado de su página principal. Y para poder enlazar a un apartado específico de una web, existe un tipo de enlace que llamamos enlace ancla.

enlace ancla
Ejemplo de enlace ancla en acción

Cómo crear enlaces ancla a un contenido específico de nuestra web

Básicamente los enlaces de tipo ancla son enlaces que además de apuntar a una web en particular, apuntan a un apartado de la misma, de forma que el usuario cuando entra, «se salta» todo el contenido previo y en su navegador ve directamente el contenido que nos interesa.

Para crear un enlace de este tipo tendremos que modificar el código de esa página, que en WordPress, dependiendo de la plantilla que utilicemos, o bien podemos hacerlo mediante interfaz, definiendo al comienzo de ese contenido un elemento que tenga un identificador X (por ejemplo, «carta»), o bien lo haremos a mano, con un código como el que sigue:

<div id="carta">Nuestra Carta</div>

Ahora ese mismo identificador simplemente tendríamos que incluirlo al final de la URL y separado de la misma mediante el carácter #, que tendría una estructura como la que sigue:

URL-DE-LA-WEB.EXTENSION#ANCLA

En el caso de mi cliente, la URL es https://cafedelcamino.es/#carta

Ahora con ese enlace, simplemente lo ponemos en la página anteriormente mencionada, y nos generará un código QR que podremos descargar a varias resoluciones. Elige la más alta si la idea es imprimirlo para colocarlo físicamente en el local.

Quedaría un paso más que ya es opcional, y es lo de incluirle en el margen información para que el cliente sepa para qué sirve el código QR.

Esto, eso sí, hay que hacerlo con algún otro software de edición fotográfica, Paint incluido.

En nuestro caso les he puesto en los cuatro idiomas en los que está la carta la información para que sepan a dónde redirige este código QR. Con un pequeño matiz, y es que un código QR solo puede enlazar a una única dirección web. Si como es nuestro caso tienes que compartir varios documentos en diferentes idiomas, o bien enlazas a uno solo (el principal) y das opción en dicha URL a cambiar de idioma (la página que le desarrollé a mi cliente está en cuatro idiomas), o bien creas códigos QR para cada idioma, ofreciéndolos luego con una leyenda para que el cliente sepa cuál debe leer.

qr cafe del camino
Así es cómo ha quedado el QR para este restaurante

Y ya estaría.

Ahora toca imprimirlo y pegarlo por ejemplo en cada mesa del restaurante (o donde queramos que se muestre).

Algo que me da cada vez va a ser más habitual ver en nuestro día a día. A fin de cuentas con ello evitamos tener que tocar o compartir información en papel, con el riesgo que entraña eso a nivel de potenciales contagios.

Pese a que el código QR no sea, per sé, un formato que a nivel de seguridad informática nos de bastantes garantías, por eso de que hasta que no lo lees, no puedes saber qué contiene. Y no es la primera vez que algún listo sobrepone su propio código QR a otro para redirigir usuarios hacia una página fraudulenta.

Pero bueno, que es lo que hay. Siempre y cuando seamos conscientes del riesgo (informático) que asumimos, y sobre todo del riesgo (sanitario) que nos ahorramos, bienvenido sea esto de crear códigos QR.

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