print on demand ediciones py

Pensar que tan solo hace una o dos décadas, mi trabajo literalmente no hubiera existido, hace que la cabeza se ponga a volar.

En tan poco tiempo, ha cambiado tanto, tantísimo, la vida de todos nosotros…

Y todo gracias a esa explosión evolutiva que ha supuesto la digitalización. Para muestra, fíjate en los avances científicos, sociales y tecnológicos que han ocurrido en los últimos cinco mil años… y los que hubo el último siglo.

Y a nivel micro, fíjate en la vida que llavaba cualquier persona en la Constantinopla de finales de la edad media, o en esa vieja Europa del siglo XIX… y la que llevas tú o llevo yo en la actualidad.

Somos la misma especie, y apenas han pasado unos siglos entre unos y otros. Sin embargo, nuestras vidas son radicalmente distintas.

Pero estamos en la Semana del Libro, y quería hablarte en particular de este sector. Uno más al que la digitalización le ha afectado radicalmente… y para bien.

Hablemos de la editorialización de libros

El año pasado ya conté por qué decidí sacar el sello editorial Ediciones PY.

El relativo éxito que tuve en su día autoeditando mis libros, y contando por esta página todos los entresijos de la autopublicación, acabó haciendo que cada vez más autores me escribieran para ver si les podía ayudar.

Estuve, así, de hecho, varios años, haciendo el trabajo de una editorial… pero bajo la marca PabloYglesias de presencia digital. Hasta que un buen día decidí que ya era hora de formalizarlo todo.

El caso, y el motivo por el que quería escribir estas palabras, es que todo esto no hubiera podido ser factible si el Print on Demand no llegase a los valores económicos actuales, siendo terriblemente óptimo, y por tanto accesible a la plebe.

A ti, y a mi, quiero decir. Aquellos que no son J.K. Rolling, Stephen King o Brandon Sanderson.

Ya no solo eso. Todo este proyecto no existiría si hoy fuera tan sumamente accesible tener visibilidad global en Internet.

Esto ha permitido que ayudemos a publicar a autores como Francisco Galindo o Lilit Manuykan, que viven en España, pero también a otros como Nathaniel Mejía, de Florida.

Y que sus libros puedan ser hoy comprados y consumidos no solo por aquellos vecinos que se han dejado pasar por la tienda de barrio, sino por cualquiera en literalmente todo país hasta donde llega la logística de Amazon. Que es prácticamente todo el mundo, quitando algunos países con regímenes autoritarios, como Corea del Norte, Cuba, Irán, Irak, Siria, Sudán del Norte y del Sur…

Con una distribución infinitamente mayor, y mucho más optimizada, que la que puede aspirar cualquier editorial tradicional.

Las barreras de entrada históricas de la industria editorial

Sobre esto ya hablé en más profundidad en esa comparativa entre autopublicar o publicar con una editorial.

Por resumirlo, hay que tener en cuenta que, generalmente, con una editorial tradicional:

  • Los royalties que obtienes por la venta de tus libros son paupérrimos: En torno al 5-15% del coste NETO de la obra en el mejor de los casos.
  • Los contratos que firmas son, bajo mi humilde opinión, terriblemente injustos: De hecho hemos tenido autores en Ediciones PY que han venido escarmentados, al ver cómo de su primera obra, al haberla publicado con una editorial, habían perdido sus derechos de explotación, y por tanto no podían venderla… ni la editorial hacía nada porque se vendiese.
  • El coste de «la tirada» inicial: Para colmo, muchas de estas editoriales imprimen ellos mismos, o bajo un acuerdo con una imprenta, los libros. Y debido a cómo está formulado su embudo logístico, es necesario hacer tiradas de cientos o miles de ejemplares para que, en efecto, salga rentable venderlo a un coste aceptable. Lo que supone que alguien (a veces la editorial, a veces el propio autor) debe asumir una inversión inicial de varios cientos o miles de euros para «poner la máquina a funcionar».
  • Por último, puesto que bajo este sistema el riesgo de la editorial es considerable (recordemos que no hablamos de un negocio con márgenes muy altos), requieren hacer un proceso de selección lo más estricto posible, que se traduce en que muy probablemente desde que envías la petición para que publiquen tu libro, hasta que te responden, puedan pasar entre tres meses y un año. Y eso si has resultado elegido, ya que las grandes editoriales reciben tal volumen de peticiones, y cuentan con tan pocos recursos, que muy probablemente ni lo miren, y mucho menos te respondan para informarte en qué estado está tu obra.

Todo esto lleva a que la experiencia con una editorial tradicional, siempre y cuando no seas un autor consumado, pueda llegar a ser terriblemente mala. No hay más que buscar por Internet experiencias de autores noveles que han apostado por este formato para darse cuenta de que quizás, en tu caso, lo mejor que puede ocurrir es que esa editorial tan conocida no te elija, si al final simplemente va a publicar tu libro y no darle más que la visibilidad de la nota de prensa esperable y un ISBN disponible en la base de datos de FNAC, Mediamarkt y La Casa del Libro.

Este ha sido, como decía, históricamente el negocio de las editoriales.

Sin embargo, con la digitalización surge la posibilidad de que cualquiera se autopublique el libro.

Y gracias a plataformas como Amazon, de pronto esto no es solo ya posible (a fin de cuentas, con recursos suficientes cualquiera en la Antigua Roma podría haber autopublicado… pero había que tener esos recursos), sino que se vuelve muchísimo más eficiente.

Así es como el Print On Demand revolucionó la industria cultural.

La realidad de la autopublicación hoy en día

Algo que me sigue pareciendo increíble de la autopublicación en Amazon, que es el sistema que utilizamos en Ediciones PY, es que el autor no necesita comprar cientos o miles de ejemplares para que el coste del libro le salga rentable.

Puede hacer pedidos de entre 1 y 999 libros… al mismo coste que tendría una tirada en una editorial tradicional de varios miles de ejemplares.

Esto, sinceramente, cambia de forma radical la manera que tenemos de distribuir y gestionar el stock. Cuando ayudamos en Ediciones PY a autopublicar un libro con nuestros autores, siempre le recomendamos que pida únicamente los justos y necesarios para regalar o vender a amigos cercanos y familiares a coste de impresión, sin sobre costes que se lleve el sello (como ocurre por razones obvias con las editoriales tradicionales), sin tener que tener por ahí centenares de ejemplares ocupando espacio.

Esto, unido a la propia logística con la que cuenta el gigante. Sencilla y llanamente, no hay hoy en día ninguna editorial que tenga la capacidad de poner en el buzón de casa un libro en los cientos de mercados donde opera Amazon.

De hecho, es muy habitual que el contrato que se firma con la editorial les conceda la exclusividad de explotación de la obra únicamente en el mercado que ellos pueden abastecer, que suele ser el del propio país (España, por ejemplo), obviando el resto de países con la misma lengua que por incapacidad no pueden cubrir.

Cuando diseñé lo que sería el Sello Editorial Ediciones PY, tuve claro cuáles serían los cuatro principios fundamentales, y así lo dejamos claro en la página principal:

  • Sin royalties ni sorpresas: Cobramos un fijo por ayudarte. Todos los beneficios obtenidos por la venta de la obra, por tanto, van para ti.
  • Sin contratos de exclusividad: Seguirás siendo el único dueño y administrador del libro, y te ayudaremos con todos los trámites de registro, código de barras e ISBN.
  • De la idea al libro en papel: Cubriremos todo el proceso de creación de la obra, para que tu trabajo sea únicamente el de escribir y dedicar ejemplares.
  • Con el mejor asesoramiento: Prepararemos la mejor campaña de comunicación posible para dar a conocerte como autor, y que el libro llegue al cliente final.

Estos cuatro pilares son los que, en esencia, nos diferencian del resto de la industria, y está haciendo que sea hoy en día uno de los proyectos con mayor crecimiento de los que gestiono.

Todo, como decía, gracias a la posibilidad de, sin hacer inversiones multimillonarias, hacer que el libro de nuestros autores llegue a casi cualquier parte del mundo en apenas una o dos semanas.

Todo gracias al Print on Demand, y a la logística, que nos brinda la plataforma.


Desde el Sello Editorial Ediciones PY ayudamos a autores a autopublicar y distribuir MUNDIALMENTE su obra, para que cualquier potencial lector, indistintamente de dónde viva, pueda adquirirla.

  • Sin royalties ni sorpresas.
  • Sin contratos de exclusividad.
  • De la idea al libro en papel.
  • Con el mejor asesoramiento.

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