Dragon Quest Your Story

Reconozcámoslo: la mayor parte de las piezas que llegan al cine desde el mundo del videojuego son mediocres tirando a malas.

Esto es así, nos guste o no. Aunque algunos les tengamos tanto cariño a películas como la de Super Mario hasta el punto de volver a pagar para verlas en el cine, hay pocas que se salven de la quema.

¿Las disfrutamos? Por supuesto. Soy el primero que me he visto Warcraft (ES) más veces de las que me gustaría reconocer, pese a que soy consciente de que es mala. Y que tire la última piedra aquel que no se ha comido la de Assassin’s Creed (ES) o la más reciente de Sonic (ES) y ha salido bien feliz de la proyección (esta última, de verdad, creo que iba con las expectativas tan bajas que hasta me ha gustado jajaja).

El caso es que hasta esta semana que no había sacado algo de tiempo para ver en Netflix «Dragon Quest: Your Story« (ES).

No es de extrañar, vaya. Quien escribe estas palabras ha sido históricamente más de Final Fantasy que de Dragon Quest. Creo que he jugado a alguno de pequeño, pero igual que me pasó en su día con Zelda, no acabé de engancharme tanto como sí fue con la otra gran franquicia de Square Enix.

Pero mira, teníamos por casa una noche tonta y buscando alguna peli de animación di con la de Dragon Quest.

¿El resultado?

Me ha parecido brillante.

«Your Story» tiene mucho más sentido del que a priori esperas

Quiero dejar claro que afronto esta reseña de una manera un tanto peculiar.

Quiero hablar de «ese algo» pero no lo voy a decir ya que entonces jodería a aquellos que no la habéis visto aún, al tratarse de un spoiler.

Así que la pieza estará libre de spoilers, e intentará cumplir un doble objetivo:

  • Poneros los dientes largos a los que no la hayáis visto para que os animéis a verla.
  • Hablar de «eso que ya sabéis los que la habéis visto» sin decirlo.

A grandes rasgos Dragon Quest no deja de ser una pelí más de animación japonesa ambientada, como es normal, en el universo de Dragon Quest. Ya sabes, épica medieval fantástica y muy colorida, con un toque gamberro y humorístico al más puro estilo Akira Toriyama (Dragon Ball, ya sabes), que de hecho es una de las mentes creativas de la franquicia.

Y fiel a su género, sobra decir que te va a ofrecer lo que esperas de un título de estos: una historia épica de superación personal. El cómo se forjan los verdaderos héroes… todo adobado con algún que otro romance y situación incómoda-graciosa de esas que les pirran a los japonés.

Ya solo con esto, y a sabiendas de que la animación está curradísima, estoy seguro que va a convencer a todos los que os guste el anime e incluso a los que vengáis de la animación más occidental, en plan Pixar.

Pero el giro está en el trasfondo que tiene la obra. En ese «eso» que los que la hayáis visto sabéis que tiene, y que sin lugar a dudas a mi me ha dejado loquísimo.

Hay un gran giro de guión (bueno, varios, pero la mayoría son esperables), y te aseguro que te va a sorprender. No creo que nadie haya podido, si no va ya con conocimiento de causa, adelantarse a él, y eso en plenos años 20 con todo el bagaje cultural que llevamos encima me parece digno de mención.

Lo que hace que la considere, como decía en el título, como una obra que legitima absolutamente la cultura gamer.

Dragon Quest explicacion final

Ese «eso» que da profundidad a una simple película de animación basada en videojuegos

El quid de la cuestión radica en el modo de contarla. Más si encima no estáis acostumbrados a jugar a videojuegos.

Es más, Èlia mientras la veíamos se quedó rallada al darse cuenta de que casi nada más empezar, cuando raptan a un chico, la escena cambia instantáneamente a otra en la que el héroe ya ha derrotado a los malos y está a punto de salvarlo.

Hay cambios temporales bruscos que rompen incluso los ya habituales saltos temporales del cine moderno. Se entiende que si en una escena se termina con un primerísimo primer plano de un protagonista, y en la escena siguiente sale una persona mayor en ese mismo primerísimo primer plano, aunque textualmente no se expliqué, debemos comprender que han pasado unos años.

Pero los continuos cortes de Dragon Quest, sobre todo después de que sepas «eso» en un segundo visionado, son pequeñas migas de pan para preparar al espectador ante el gran giro.

Uno que habla de la maduración del jugador, de lo que es de verdad importante en la vida, y de lo mucho que nos puede sembrar en el interior una buena historia.

Si aún no la has visto y te gustan los videojuegos, o si incluso si quieres entender qué tiene esta forma de entretenimiento que ha marcado tan drásticamente la cultura de estas últimas generaciones, te animo a que le des una oportunidad.

Cuenta mucho más que lo que en la superficie, sin meterte en ella, vas a poder ver.

Parafraseando al protagonista:

«Siempre llevaré esta aventura en el corazón»

Y que me aspen si no me han entrado ganas, ya de paso, de hacerme con la reedición para Switch del Dragon Quest XI S (ES) ahora que está cerca el XII.

Te dejo el trailer para que vayas salivando, y por favor, sigamos manteniendo los comentarios libres de spoilers:

Puedes ver «Dragon Quest: Your Story» en Netflix (ES).

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