mythic quest

Estos días de confinamiento me están sirviendo para ponerme al día con muchas de esas producciones que tenía pendientes.

Una de ellas, de hecho, ha sido Mythic Quest (ES), que fíjate lo perdido que iba que pensé que se trataba de un documental real sobre la industria del videojuego.

Nada más lejos de la realidad.

La propuesta de Apple TV+ (que aunque tenga muy poco catálogo, me está sorprendiendo para bien) es más una comedia grabada en algunos momentos (de ahí mi equivocación) como si fuera un falso documental sobre la desarrolladora que está detrás del que a la parecer es el MMORPG más jugado del mundo, World Of Warcraft Mythic Quest, estando justo a punto de sacar la que será su primera gran expansión: Banquete de Cuervos.

Con esta premisa el espectador asiste a una decena de capítulos de alrededor de 30 minutos de duración cada uno en los que se trata, en tono de humor, todas las mierdas que sabemos que hay en la industria del desarrollo de videojuegos. Y por qué no decirlo, casi también en la industria del desarrollo a secas:

Mythic Quest pone además hincapié en la figura de sus protagonistas, que como cabría esperar en una «sitcom» de este estilo (sin risas enlatadas, eso sí), atienden a los más esperables clichés.

A saber, tenemos la figura de un fundador egocéntrico y misógino, la de la jefa de desarrollo en constante lucha por ofrecer algo más que no sea simplemente trasladar a código las ideas del resto, el encargado de monetización anteponiendo el factor económico a toda la experiencia del juego, el jefe de proyectos incapaz de gestionar equipos y tomar decisiones en momentos de crisis… Hasta al típico Youtuber de 14 años con 10 millones de seguidores que emprende un boicot contra el juego mientras lidia con su madre llamándolo a comer.

Una comedia descafeinada, para pasar el rato, que me recordó bastante a la propuesta de «The Office» o la más reciente «Silicon Valley». Sin mucha más aspiración que sacarte una sonrisa de vez en cuando, y quizás, con suerte, dar a conocer cómo funciona aunque sea de manera superficial un proyecto de este tipo por dentro.

Sobra decir que documentales como el de League of Legends: Orígenes (ES) sobre los e-sports o el aún más recomendable Playing Hard (ES) que sigue la historia de crunch y estrés excesivo que sufrieron los creadores de «For Honor», ambos disponibles en Netflix, son muchísimo más interesantes para adentrarse en los problemas internos que tiene esta industria muchas veces vanagloriada.

Pero esto no quita que la propuesta de TV+ con Mythic Quest me parezca mucho más acertada, sobre todo si tenemos en cuenta que permite acercar en tono de humor una realidad muchas veces oculta a un porcentaje muy significativo de la sociedad.

Un porcentaje mucho mayor, en todo caso, del que estaría dispuesto a comerse alguno de los dos documentales anteriores.

Y quizás, conforme esta industria, que recuerdo ya mueve más dinero que cualquier otra industria del entretenimiento (cine incluido, sí), vaya madurando, poco a poco estos problemas endémicos en el propio sector vayan minimizándose.

A fin de cuentas supongo que buena parte se deben al feroz crecimiento que ha tenido (de apenas existir a que en 30 años sea la principal industria del entretenimiento). A la falta aún de una adecuada estructura en esto de gestionar proyectos con un fuerte componente humano, creativo y sobre todo tecnológico. Y a que buena parte de la industria esté formada por perfiles mayoritariamente jóvenes, que van escribiendo la historia y las metodologías conforme pasan los días.

Todo esto en un entorno sujeto a fuertes intereses económicos (ciclos de vida artificialmente bajos, presiones de inversionistas auspiciadas en esa insostenible curva ascendente de crecimiento…).

En fin, que si quieres pasar un rato entretenido, puedes echarle un ojo a Mythic Quest:

Ver el trailer de Mythic Quest (EN)

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