Cuando es más importante un evento que velar por nuestros derechos

Obama debe estar su despacho frotándose las manos: El caso PRISM ha salido en el mejor momento posible, justo antes del E3 y la WWDC, dos de los eventos tecnológicos más grandes del año, y que han acaparado durante estos últimos días (y lo seguirán haciendo) la mayoría de grandes medios.

PRISM-RSA

Y es que quien tiene que luchar contra PRISM es precisamente la gente que hoy está entusiasmada con la posibilidad de chatear mientras rebanan cabezas en el futuro Call of Duty, o debaten febrilmente sobre el acierto/desastre del giro que ha tomado Apple en cuestión de diseño. La persona de la calle seguramente ni se haya preocupado, o incluso lo haya tomado como normal (el estudio de Pew Research (EN) así lo demuestra).

A un servidor también le gustan esas cosas, por supuesto, pero hay que ser consecuentes con el valor y la importancia de lo que tenemos entre manos. Hablamos de espionaje mundial, MUNDIAL. Ya no es que los ciudadanos estadounidenses tengan la mala suerte de vivir en un estado orwelliano, sino que el resto del mundo estamos sufriendo las mismas consecuencias.

Nuestra información puede ser interceptada y guardada. Toda, indistintamente de la necesidad de ello, y usarse con el fin deseado (desde control de votos, a impulsos de compras o como mero sistema de autogestión y cohibición de libertades).

Enrique Dans lo comparaba en una de sus últimas entradas (ES) con el escándalo Watergate (ES), y es que a su lado, lo que estamos viviendo en estos días no tiene parangón histórico. Un sistema tan complejo como dictatorial que funciona con el consentimiento de grandes empresas y la vista hacia otro lado de gobiernos e instituciones de los diferentes países.

Si aquí en Europa, que se supone que tenemos organismos como la CE que vela con coraje contra las injusticias que nos asolan, hemos llegado a esta situación, solo demuestra que el entramado legislativo de todo el primer mundo es tan débil como dependiente de la política americana.

PRISM es la antítesis de lo que nuestros antepasados querían para una sociedad avanzada. Es el triunfo del extremismo, de la muerte anunciada de la democracia, del estado de autoridad y de la más absoluta sumisión al poder.

¿Cómo podemos permitir que un gobierno (elegido por el pueblo) levante armas contra sus propios habitantes? ¿Acaso hay todavía alguien por aquí que se siga creyendo la excusa de la lucha contra el terrorismo?

El verdadero cáncer de la sociedad está entre nosotros, viviendo de nuestros impuestos y dictando el camino a seguir. Asegurándose que nadie levanta la voz más de la cuenta, pagando a medios y ocultando la verdad.

El problema no es Anonymous, ni la ciberguerra, ni unos cuantos hackers chinos o rusos que han montado una mafia de estafas online. De hecho son la consecuencia de un sistema corrupto, sediento de poder y sin escrúpulos.

¿Cómo puede verse normal que un presidente tranquilice al pueblo asegurando que sus armas sólo serán usadas contra el resto (EN)? ¿De verdad eso nos tranquiliza? ¿Quién es el resto en un mundo sin fronteras como es el digital? ¿Bajo qué absurdo pretexto podemos aceptar que otros hombres decidan qué es correcto y qué no?

Y la pregunta más acuciante ¿Cuándo estos temas nos han dejado de parecer más importantes que la presentación de un nuevo dispositivo?


En estos días se decidirá el futuro de una de las medidas más dictatoriales implantadas por el gobierno desde principios de la segunda guerra mundial. Varias compañías y organizaciones civiles se han unido y creado StopWatching.us (EN), un movimiento que busca el apoyo de la sociedad para pedir al gobierno que cese de inmediato el proyecto.

Necesitamos una responsabilización completa y pública de cómo Estados Unidos está usando sofisticada tecnología de espionaje contra sus propios ciudadanos, necesitamos que los funcionarios públicos se responsabilicen y necesitamos una reforma de las leyes para asegurar que estos abusos nunca puedan volver a ocurrir

No se me ocurre mejor forma de apoyar la causa que ésta. Esperemos que sirva para algo.

 

Edit unas horas más tarde: Si ya lo decía yo… La Comisión Europea intentó en su día mover ficha para evitar que este atropello a la privacidad se llevase a cabo, pero como era de esperar, el lobby de los gobiernos anduvieron rápidos para callar bocas (EN).

Edit a día 14 de Junio del 2013: Miguel Ángel me pasaba por Facebook el enlace de la campaña de Avaaz para apoyar a Edward Snowden (EN), que como ya ocurrió con el caso Wikileaks y Julian Assange, se enfrenta al hostigamiento y persecución de los gobiernos por desvelar los secretos de PRISM. Que al menos sepan que apoyamos su causa.