Desigualdad en el reparto mundial económico

La foto que acompaña el artículo pertenece a los 10 hombres más ricos del mundo segmentados por el sector tecnológico, y liderados por un Bill Gates que recuperaba el primer puesto mundial después de desplazar Carlos Slim, quien fuera top 1 durante los últimos cuatro años.

Hombres-mas-ricos

El ranking sale de Forbes (EN), por lo que podemos considerarlo un buen baremo de la situación económica. Como curiosidades, el tercer puesto lo ocupa Amancio Ortega, de los pocos españoles de la lista, y descontando a Bill Gates, tendríamos que irnos al quinto puesto para ver otro nombre del sector tecnológico (las telecos tienen su propio ranking), en este caso Larry Ellison, fundador de Oracle.

En total, 1645 personas cuyo patrimonio supera los mil millones de dólares, que se dice pronto. 219 más que el año pasado. 133 del sector tecnológico, y 33 del de las telecos (ya sabemos a qué caballo apostar). Un 10% (algo más) de la lista copado por este sector. Un 10% de entre 25 categorías diferentes, que se dice pronto.

En el top hay 24 nombres tecnológicos nuevos (otro 10%). Y habría que contar dos más, ya que con la compra de WhatsApp por parte de Facebook, entrarían de golpe Jan Koum (algo más de 6,8M) y Brian Acton (3M).

¿Qué podemos sacar en claro de todo esto?

Lo primero que conforme pasa el tiempo, aumenta la diferencia social de la que hablábamos en la serie de entradas El fantasma del emprendimiento. Es cada vez más palpable una disgregación de la clase media, que lleva a personas como Jan o Brian a pasar de golpe de un extremo a otro. La educación basada en las TIC se impone. El ser capaz de encontrar y gestionar la innovación, sea en el sector que sea, y llevarla a cabo, es claro síntoma de acierto.

Frente a un mundo en crisis, cada año el número de multimillonarios aumenta. Hay un reparto menos democrático de la riqueza en todo el mundo, y se agrava cuando los de abajo dejan de percibir lo suficiente para afrontar la vida tal cual la conocemos, y los de arriba no saben cómo gastarse estas fortunas.

Todas estas personas han sabido anteponerse a la situación. Han sabido perder el miedo a la tecnología, abrazándola, y usándola como herramienta. Frente a lo que se piensa, la irrupción de la tecnología no está destruyendo trabajos, sino desplazándolos de lo manual a lo conceptual, algo difícil de afrontar por un grueso cada vez mayor de la sociedad.

Tres puntos necesarios para prosperar, tanto como colectivo como individualmente: Educación, innovación y adaptación. Tres tips que cumplen a rajatabla los integrantes de este selecto club. Seguramente ninguno de nosotros llegue algún día a estar donde estas personas están (ya no solo importa el cómo de bien lo hagas, sino factores externos que tienen que alinearse correctamente), pero sí está en nuestra mano pasar a esa clase media alta, despreocuparnos (dentro de lo esperable) de lo económico, y afrontar la vida con otro tipo de objetivos mucho más divertidos.