is anyone up

Hoy en día a cualquiera con dos dedos de frente le parece algo ilegal compartir fotos íntimas de otra persona, sea de forma privada o pública.

La regulación de prácticamente todos los países lo deja claro, como explicaba no hace mucho en un tutorial en el blog de CyberBrainers justo por aquí arriba compartido.

Es más, en Eliminamos Contenido, lamentablemente, es una de las consultas que más nos hacen. Sin ir más lejos, hace poco publicaba por estos lares un artículo explicando un caso reciente que hemos tenido con unos memes de tinte sexual que habían llevado a sufrir una depresión a una chica.

¿Quieres otro ejemplo?

Uno de los timos más activos (y por tanto más lucrativos) últimamente es el de «Me alertan por correo que tengo que pagar o divulgarán vídeos íntimos míos obtenidos, supuestamente, de mi propio dispositivo, que ha sido hackeado».

Por supuesto, es mentira. Nadie ha conseguido entrar en tu dispositivo. Pero te puedo asegurar que prácticamente cada semana nos escriben a CB víctimas que han pagado pidiéndonos ayuda para recuperar su dinero…

Es lamentable, pero es la maldita realidad.

Y lo peor de todo: esto lleva ocurriendo literalmente décadas.

Desde que Internet es algo accesible por cualquiera.

Aquí es donde entra en juego el tema del día: «Is Anyone Up», la web de revenge porn, o porno por venganza más conocida del mundo occidental.

Y aquí es donde entra también el que llegaron a considerar «El hombre más odiado del mundo»: Hunter Moore, el administrador de esta web, que recientemente volvía a ser noticia tras la publicación de la serie documental en Netflix.

La he estado viendo estos días, y sin lugar a dudas no puedo más que recomendarla.

Aunque sea para entender la importancia de marcar unos límites claros entre el derecho y las libertades del ciudadano, y las necesarias limitaciones y regulaciones en el ciberespacio.

La historia de «Is Anyone Up»

Ponte en la situación.

En 2010 un chaval de 24 años en EEUU, movido al parecer por el odio hacia una ex que le hizo daño, decidió crear un foro para compartir fotos íntimas de mujeres.

Al principio centrado en el mundo en el que se movía su administrador (jóvenes relacionadas con la industria musical del hardcore), pero poco a poco abriéndose a cualquier mujer, o hombre, con fotos o vídeos íntimas que pudieran servir para reírse de la persona.

Los usuarios de Is Anyone Up formaban, como ya ha pasado en otros foros como 4chan o forocoches, comunidades muy unidas («La Familia», se hacían llamar), que no solo compartían esas fotos en sus círculos junto a comentarios degradantes, sino que además las asociaban a datos identificativos de la persona, como su nombre completo, su número de teléfono, su dirección postal o sus perfiles en redes sociales.

Varios años más tarde esa web se transformaría en un gigante de la red con miles de usuarios, y un modelo de negocio basado en vender productos y publicidad que le daba al administrador alrededor de 15.000 dólares al mes.

Lo más gracioso de todo esto es que ese administrador no era anónimo, ni lo pretendía ser. Todo lo contrario. Hunter Moore era muy conocido en su web y fuera de ella, aceptando sin ningún pudor entrevistas en radio, prensa e incluso televisión, amparado como estaba en la ley de telecomunicaciones estadounidense de aquella época, que consideraba a los administradores de sitios no culpables del contenido que subían los usuarios en la plataforma.

La web, como tantas otras alojadas en países de dudosa regulación, ofrecían un sistema de reporte para que la víctima pudiera pedir la eliminación de sus fotos. Sin embargo, obviamente, para lo único que servía era para humillarlas más aún.

Al final, y sin hacer spoilers, digamos que la web acabó cerrándose no porque la ley estadounidense la considerase ilegal, sino porque una campaña orquestada por la madre de una de las víctimas, junto con el trabajo de Anonymous acosando digitalmente a su administrador (llegaron a quitarle todo el dinero de sus cuentas bancarias para donarlo a organizaciones de mujeres víctimas de violencia de género, le enviaron centenares de dildos a su casa, cancelaron su pasaporte para que no pudiera salir del país, fue legalmente considerado muerto en varios estados de EEUU y por tanto perdiendo los derechos de cualquier ciudadano estadounidense…), consiguió que este vendiera la web a un tercero que la cerró inmediatamente, y de paso, demostrar que el propio Hunter junto a otros miembros de la página habían hackeado dispositivos y cuentas de víctimas para obtener las fotos.

El formato del hackeo es semejante, de hecho, al que hoy en día se está haciendo para robar cuentas de WhatsApp. Para que veas que las estrategias siguen siendo exactamente las mismas incluso una década después.

Eso y todas las amenazas de muerte que La Familia llegaba a realizar contra todo aquel que les plantase cara.

Sobra decir que el caso de Is Anyone Up no fue el primero, pero sí el más sonado.

Una web creada por un completo sociópata, muy seguro de que lo que hacía era totalmente lícito, y apoyado por una horda de subnormales que lo tenían endiosado.

Y que afortunadamente, en la actualidad tenemos herramientas legales para que si eres víctima de alguna de estas plataformas (que siguen existiendo, ojo), sí puedas conseguir que se elimine y desindexe este tipo de contenido.

¿Sabías que es posible eliminar tu huella digital de Internet?

Datos personales expuestos sin consentimiento, comentarios difamatorios sobre tí o tu empresa, fotos o vídeos subidos por terceros donde apareces… En Eliminamos Contenido te ayudamos a borrar esa información dañina que hay en Internet de forma rápida y sencilla.

Recuerda: Tienes derecho a pedirlo.

Sin peros.

Por cierto, que si te lo preguntas, en efecto: Hunter Moore acabó en la cárcel. Ten muy claro que estos cibercriminales, por mucha fama que tengan, SIEMPRE acaban pagando.

Dejo para terminar el tráiler del documental, por si te he picado el gusanillo.

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