La función de piloto automático del Tesla, de la cual ya hablé en su momento, será entregada a los clientes de versiones anteriores como shareware (una «app» de 3000 dólares).
El cambio de paradigma es verdaderamente revolucionario, y por varios motivos:
- Trastoca el ciclo de vida habitual de un producto tan caro como es un automóvil: Hablamos de productos que podrían seguir siendo competitivos bastante tiempo más que una década (la media de duración de un coche), rompiendo así una obsolescencia que a priori parecía estar dirigida a estar cada vez más presente.
- El modelo de negocio cambia: Unido a lo anterior, pasamos de un escenario donde lo que compras en ese momento inicial es lo que tienes, a otro en el que un producto que tenía X funcionalidades puede llegar a tener X+Y a lo largo del tiempo. Los modelos actuales de Tesla salieron al mercado sin piloto (semi)automático, y ahora, quien esté dispuesto a pagar por ello, lo puede tener, sin tener que comprarse el nuevo modelo.
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De hecho, es un tema que me parece crítico para entender hacia dónde nos dirige la tecnología. Esas actualizaciones de sistemas como una democratización de la accesibilidad tecnológica que hasta ahora nunca hemos tenido. Por la sencilla razón de que hasta ahora, cualquier avance tecnológico estaba supeditado a recursos físicos.
Si de algo tiene que servir la informática es precisamente para esto. Para aprovechar los recursos existentes (hardware) y adaptarlos a los tiempos que corren.
Cosa que ha hecho el Chromecast, tanto dotando de conectividad a una pantalla como haciendo lo propio con una mini-cadena. Y que lo está haciendo Tesla con sus coches, siguiendo la filosofía de un hombre adaptado a la realidad del mercado.
¡Cuánto les queda por aprender a la competencia…!