no invertir riesgo

Ya lo he comentado por estos lares en más de una ocasión: Llevo unos cuantos años invirtiendo la mayor parte del remanente que ganamos tanto en CyberBrainers como a título personal.

Hasta el punto que, actualmente, y sin contar inmuebles, tengo ya más patrimonio invertido que parado en la cuenta bancaria.

Y eso porque con la empresa soy algo más conservador (al final ,en una empresa necesitas tener más caja), pero en personal fácilmente ya rondo el 75-25.

Claro, comento esto con algunos círculos de amistad, y ya no hablemos de los familiares, y se echan las manos a la cabeza.

«Es que te va el riesgo, Pablo».

«Vaya ostia te vas a pegar…»

«Pues prepárate…»

Son todos razonamientos lógicos… pero que obvian el hecho de que no estar invertido, también supone, de facto, aceptar una serie de riesgos.

Que no invertir es, en sí mismo, una decisión. Y por tanto, también supone aceptar una serie de principios que, al menos bajo mi humilde opinión, podrían ser incluso más peligrosos.

Me explico.

Invertir, pero con cabeza

Sobra decir que esto no va de jugar a la ruleta.

Yo, tanto con la cuenta personal como con la corporativa, invierto.

Pero lo hago de forma distribuida y con una estrategia a largo plazo.

Sobre esto ya hablé en su día en una serie de publicaciones sobre inversión que te enlazo por aquí, pero quédate con la idea de que, actualmente, tengo mi patrimonio líquido dividido en varios frentes:

  • Criptodivisas: Es un porcentaje bajo, porque, nos guste o no, es la inversión de mayor riesgo del momento. Mi intención era tener alrededor de un 3% invertido y suelo andar por ahí. A algunos les echa para atrás el precio del Bitcoin (ES) actual, pero lo cierto es que, y por muchos de los motivos que ya hemos comentado por esta santa casa en más de una ocasión, sigo creyendo en que es una alternativa sólida al dinero FIAT. Y lo mismo pasa con otras criptodivisas como Ethereum. La base tecnológica de ambas es robusta y aporta VALOR. No son memecoins, precisamente. Bajo su ecosistema se está montando cada vez más plataformas, solucionan problemas reales, y por tanto, es de esperar que la propia oferta (cada vez menor) y demanda (cada vez mayor) las hagan revalorizarse. Y sí, a sabiendas de que habrá épocas (como la que pasamos no hace mucho) de pérdida de valor continuo.
  • Indexados: En mi caso no invierto directamente en acciones ni en bonos (ni en ETFs, y en ambos casos porque me conllevaría más trabajo y además en España la fiscalidad es peor), sino en fondos indexados, de diferentes industrias y diferentes zonas geográficas. Y lo hago mediante dos robaadvisors, que se encargan de equilibrar periódicamente la cartera para que esta siga en un intervalo de riesgo medio-alto. Pago por tanto algo más de comisiones que si lo hiciera yo a mano… pero es que así no tengo que hacerlo yo. No me dedico a la inversión (bastante tengo con mi trabajo), y por tanto, no quiero perder más tiempo con labores rutinarias que el estrictamente necesario. Es donde tengo la mayor parte del patrimonio líquido, y aunque vengo de haber sufrido hace un par de años una bajada de 12,4% de valoración, soy consciente de que la estrategia es a largo plazo. Y a largo plazo tiene que pasar algo muy gordo para que no haya sido una buena estrategia.
  • Plan de pensiones: Si la mayor parte lo tengo invertido en indexados, para el plan de pensiones me he tirado por uno activo. Más comisiones, ya sabes, pero confío en quien está detrás, y por ahora los resultados están siendo inmejorables. Es el último cambio que he hecho (antes lo tenía en el típico plan de pensiones que te ofrece tu banco y que no producía apenas nada). El actual no está diversificado como sí ocurre con mis fondos indexados (está concentrado en la industria tecnológica, aunque expuesto a todo el mundo), pero al ser un plan de pensiones e ir sí o sí a largo plazo, no me importa correr mayor riesgo.
  • Cuenta corriente para el día a día, cuenta corriente remunerada para el stock: El resto de liquidez está en diferentes cuentas corrientes. Las del día a día son no remuneradas, lamentablemente, pero hace poco pasé buena parte de la liquidez no invertida a un banco alemán que me da un 4% TAE (ES). Cada mes te ingresa lo que se ha producido hasta 50ks, y al ser alemán, estás protegido por el fondo de garantía europea (ya sabes, hasta 100ks), así que al menos estoy rentabilizando también buena parte del dinero parado.

No invertir supone asumir un riesgo

Te cuento todo esto para que entiendas un par de conceptos:

En efecto, invertir conlleva asumir riesgos: Como te decía, yo he llegado a pasar un año entero invirtiendo mensualmente en diferentes vehículos, y viendo cómo parte de esa inversión «desaparecía».

Empecé, de hecho, a tomarme en serio esto de invertir en el peor momento de los últimos años (2020-2022), por lo que me comí tanto la pandemia, como la guerra de Ucrania y los desabastecimientos globales.

Y pese a ello, a día de hoy ya estoy en números verdes en todas las inversiones.

Por el simple hecho de que el riesgo, bien estructurado, pasa a ser oportunidad.

Lo que me lleva al segundo punto, y es que pensar que por tener el dinero en una cuenta corriente no estás asumiendo riesgo, es pecar de ingenuo.

Riesgo de concentración de capitales

La mayoría de mis conocidos, para empezar, tienen todo el dinero en un mismo banco. Por tanto, si por lo que sea este banco cierra, o se produce un corralito, ya sabes lo que pasará.

Mientras más distribuido tengas tu capital, menor riesgo asumes.

Y mientras más concentrado lo tengas, mayor riesgo.

Riesgo además del malo. Del que no genera oportunidades, sino simplemente limita tu crecimiento.

Es así de sencillo.

Riesgo de concentración de activos

Pasa lo mismo con los activos que tengas.

Si todo está en cuenta corriente (no invertido), habrá épocas donde justo el dinero netamente líquido sea la mejor opción, pero en la mayoría de épocas será contraproducente.

Las carteras de inversión siempre distribuyen por este hecho, manteniendo una pequeña (o no tan pequeña) parte en liquidez pura.

Si te quieres inspirar, ahí tienes estrategias de inversión como la cartera permanente de Harry Browne, que es muy conservadora, pero que pese a su simplicidad (cuatro activos al 25% incluyendo efectivo, oro, acciones y bonos), ha demostrado funcionar bastante bien en casi cualquier etapa de la economía.

No vas a ganar mucho, pero es que tampoco vas a perder mucho pase lo que pase en el mundo. Por lo que para el grueso de la sociedad, podría ser una buena estrategia de inversión que les permitiera dormir como un bebé por las noches.

Riesgo de devaluación monetaria

Y sin ponernos en casos catastrofistas (al menos aquí en Europa parece lícito pensar que algo así no pasará en corto medio plazo), es que tener el dinero parado… conlleva sufrir directamente la devaluación progresiva del valor de la moneda.

Y esto es un riesgo que se cumple SIEMPRE.

Todas las monedas se devalúan con el tiempo.

Esto es un principio básico de la economía. Un hecho que es hasta buscado por los bancos centrales (gracias a ello se genera riqueza).

Si ese dinero lo tenemos muerto de risa en una cuenta corriente no remunerada, el año que viene valdrá un poco menos, y al siguiente, otro poco menos.

Conclusiones

Por tanto, al no invertir ya estás asumiendo una serie de riesgos.

Riesgos de concentración de capitales, riesgos de concentración de activos, y riesgo de la propia devaluación de la moneda.

Que ojo, si eso te hace dormir más tranquilo, adelante.

El sistema bancario, con sus dimes y diretes, es (de nuevo, al menos por estos lares) un sistema garantista para la mayor parte de la sociedad.

Pero un servidor, al menos, no se encontraba tan cómodo con ello.

Y puesto que parece que, al menos por España, todavía la mayor parte de bancos se están negando a ofrecer remuneración en sus cuentas corrientes (pese a que ya están ganando gracias a los tipos de interés actuales con nuestro patrimonio), pues mira, algunos nos buscamos alternativas fuera.

Dónde crear nuestra cartera de inversión

Otros artículos de esta serie sobre inversión: