escribir msddos

Tenía por aquí danzando esta pieza que escribí hace ya unas semanas, y que por una cosa u otra, no acaba de salir publicada.

El caso es que, como sabréis, en Ediciones PY hemos empezado a publicar algunas entrevistas a nuestros autores, y una de las preguntas, que quise meter yo en todas y cada una de ellas, era saber si siguieron o siguen alguna metodología de escritura a la hora de crear sus obras.

Un servidor, de hecho, se autorrespondía a sí mismo en la entrevista de rigor con motivo del lanzamiento de mi último libro de Memorias de Árganon, de la siguiente manera:

Pues, sinceramente, para los tres primeros, no. Como te contaba anteriormente, fueron naciendo de forma orgánica desde un boceto hasta el manuscrito final.

A lo sumo es cierto que me apoyaba de un mapa hecho a mano con los dos reinos, sobre todo para calcular distancias, y de una hoja donde iba apuntando nombres de todos los personajes, con un breve trasfondo y algunos elementos importantes de cada uno de ellos (qué equipo llevaban, qué les identifica frente al resto…).

Sin embargo, se comenta por ahí que para el cuarto, aún en producción, sí tengo una hoja de cálculo dividida por capítulos con todo lo que quiero contar

¡Ya ves tú qué novedad!

He pasado de una hoja de texto en papel y un mapa hecho a mano, a un mapa hecho con un software de creación de mapas para juegos de rol, unas cuantas columnas en una herramienta de notas online, y una hoja de excel.

Para colmo, escribo como el más común de los mortales en Microsoft Word. Aquí tampoco me he complicado un ápice.

Y, siempre y cuando el libro no tenga una maquetación más exigente (quedan fuera los libros de poesía, teatro y, por supuesto, las novelas ilustradas o los cuentos infantiles), maquetamos los libros en el sello con Word. A pelo, que dirían algunos…

La cuestión es que pensé que un servidor era un viejuno de mucho cuidado.

Con la gran cantidad de editores de texto minimalistas y super bonitos que hay por el ciberespacio, quien tienes delante utiliza el editor de texto de WordPress para las entradas en el blog, y el editor de texto más utilizado del mundo (Microsoft World) para los libros.

¡Tócatelos!

Pero, curiosamente, es probable que esté hasta en la vanguardia tecnológica, porque al parecer, lo que se lleva realmente en la industria de los «manchahojas», es volver a las raíces.

Que Microsoft Word es cosa del futuro.

¡Lo suyo es escribir en software que solo funciona sobre MS-DOS!

El guionista de «Dune» o George R.R. Martin, entre algunos de estos ilustres creadores de contenido con herramientas del siglo pasado

El que destapó la Caja de Pandora ha sido Eric Roth, guionista hollywoodiense de obras como la última de «Dune» (que, por cierto, vimos en el cine y que casi me duermo de lo lenta que es), «Forrest Gump», o «El Curioso Caso de Benjamin Button», en una entrevista (EN).

Al preguntarle el periodista que cómo era su rutina de trabajo, el hombre, sin pudor alguno, arrancó un Windows XP que tenía en el despacho, y abrió Movie Master 3.09, un software de edición de textos que carga bajo MS-DOS.

Ojipático, el periodista le preguntó por tamaña epopeya, y el bueno de Ruth explicó que había varias razones para ello.

Entre ellas, por supuesto, un ya conocido miedo al cambio, y esa casi hasta esperable superstición de los artistas (lo mismo si cambio de sistema, mi arte pierde calidad). Cuestiones puramente humanas.

Sin embargo, me quedo con alguna qué sí me ha parecido, cuanto menos, interesante de mencionar.

Roth habla de que, debido a esta decisión, cada vez que tiene que pasar al equipo el guión, tiene que enviarles una copia impresa, y ellos luego escanearla para digitalizarla.

Para colmo, este software en particular tiene una limitación de 40 páginas máximas.

Algo que a todas luces podría ser un problema, pero que en un alarde de genialidad, el guionista ve como algo positivo:

«Me doy cuenta de que si no he expresado lo que tenía en mente en 40 páginas empiezo a tener problemas»

Además, hay que tener en cuenta que ese Windows XP no está conectado a ninguna red. Y menos mal, porque su soporte, y con él las actualizaciones de seguridad, llevan varios años sin llegar…

Lo que le permite, por un lado:

  • Minimizar el riesgo a que el guión se filtre en algún incidente informático.
  • Que cuando esté delante del ordenador, lo único que pueda hacer sea escribir, sin estímulos en forma de notificaciones y la propia tentación de echar un ojo a tal red social.

Lo mejor de todo es que no está solo en esta vuelta a los orígenes de la informática.

Ya se conocía desde hace años (EN) que George R.R. Martin, creador de Canción de Hielo y Fuego (esa colección de fantasía épica de la que jamás veremos el último libro…) escribe sus novelas usando WordStar 4.0, de nuevo otro software solo compatible con máquinas DOS.

En su caso, al parecer, por la simplicidad de la interfaz (en plan teletexto, ya sabes…) y porque tiene una guerra abierta contra los correctores ortográficos:

«Si quisiera una mayúscula, habría escrito una mayúscula. Sé cómo funciona la tecla de mayúsculas»

Roger MacBride Allen, Gerald Brandt, Jeffrey A. Carver, Arthur C. Clarke, David Gerrold, Terence M. Green, James Gunn, Matthew Hughes, Donald Kingsbury, Eric Kotani, Paul Levinson, Vonda McIntyre, Kit Reed, Jennifer Roberson, Robert James Sawyer y Edo Van Belkom son solo algunos otros escritores y guionistas que usan software de edición de textos sobre MS-DOS para crear sus obras.

Precisamente, en una entrevista a James Sawyer (EN) de 2017, aseguró que aunque utilizaba también algunos editores más modernos, le tenía especial cariño a WordStar por contar con una interfaz diseñada para los mecanógrafos táctiles, por eso de que hablamos de un software lanzado en 1979, antes de la estandarización de la distribución de teclas de los teclados actuales (el QWERTY que tenemos a día de hoy en todos los lados) y por la necesidad de incluir maneras de que, indistintamente del teclado que usáramos, pudiéramos hacer cosas tan de otra época como ir hacia delante o hacia atrás.

Recordemos que hablamos de una era en la que el ratón, ya no hablemos del touchpad, eran ciencia ficción.

Así que lo dicho.

Lo mismo el próximo de Memorias de Árganon lo acabe escribiéndolo en un MS-DOS.

A ver si así se me pega algo de estos grandes de la industria…

Puedes leer más piezas distópicas bajo el tag Relatos.

También tienes a la venta la versión digital y física (tapa blanda) de mi serie «25+1 Relatos Distópicos», con un epílogo y un relato exclusivo.

Y si eres más de fantasía épica, échale un ojo a la Colección de novelas «Memorias de Árganon»:

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Actualmente «Memorias de Árganon» está compuesto por tres libros y más de 800 páginas en las que se narra una aventura épica de fantasía y ciencia ficción. ¿Te atreves?

Por último, que sepas que todas estas novelas, junto con la de otros autores, las estamos publicando con el Sello Editorial de Autopublicación Ediciones PY. Si tienes un libro y necesitas ayuda para materializarlo en papel y distribuirlo a nivel mundial, escríbenos.

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