privacidad whatsapp fiscal

Este es una de las newsletters antiguas que se enviaron de forma exclusiva a los miembros del Club Negocios Seguros, y que se liberan públicamente un mes más tarde.

El Club Negocios Seguros está actualmente, y de forma temporal, cerrado, por lo que no se admiten nuevos miembros

*******

Negocios Seguros

Las 7 de la Semana
Newsletter de negocios digitales, tecnología y seguridad

Imagínate recibir de manera totalmente gratuita este tipo de historias directamente en tu correo.

Te envío cada lunes a las 7am un email con toda la actualidad sobre tecnología, seguridad y negocios digitales.


Newsletter 1011

*********

Durante años, WhatsApp se ha posicionado como una de las aplicaciones de mensajería más seguras del mercado (que no de privacidad, ojo), gracias al famoso cifrado de extremo a extremo.

Ese mensaje tranquilizador que aparece cada vez que inicias una conversación nueva: «Tus mensajes están cifrados».

Pero la realidad, como casi siempre en cuestiones de privacidad, es bastante más turbia.

Te explico…

El caso que ha destapado la «vulnerabilidad»

Hace unos días saltaba a los medios un caso que deja en evidencia los puntos débiles de WhatsApp. Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado, creyó que borrando sus mensajes incriminatorios en la app podría librarse de posibles consecuencias judiciales.

Spoiler: no fue así (ES).

A pesar de haber restaurado su móvil y cambiado de dispositivo, el Tribunal Supremo terminó recibiendo una carpeta ZIP (sí, un ZIP de toda la vida) con información que podría ser clave en el proceso.

Y aquí viene lo importante:

El origen de esa información apunta a Google y Meta, quienes colaboraron bajo una solicitud internacional de acceso a los datos vinculados a las apps de mensajería del dispositivo.

Entonces, ¿cómo es posible que unos mensajes que, supuestamente estaban cifrados, hayan podido recuperarse?

Pues ahora te lo explico.

El problema no está en el cifrado… sino en las copias

Lo primero que hay que aclarar es que el cifrado de WhatsApp funciona.

Lo que escribes, lo que recibes, las fotos y vídeos, todo va cifrado de punto a punto. Es decir, ni Meta, ni nadie en medio, puede (en teoría) leerlo.

Pero hay un gran “pero”: las copias de seguridad.

Por defecto, WhatsApp guarda una copia de tus chats en Google Drive (Android) o iCloud (iPhone). Y esa copia no está cifrada a no ser que tú lo actives manualmente. Es aquí donde está la grieta en el muro de seguridad.

Una contraseña débil puede ser tu ruina

Desde hace un tiempo, WhatsApp permite activar el cifrado también en las copias de seguridad.

Para ello, puedes establecer una contraseña alfanumérica o dejar que la app genere una clave de 64 dígitos.

El problema, sin embargo, es doble:

  • Muchísima gente ni siquiera sabe que esa opción existe, por lo que sus copias siguen totalmente accesibles para Google o Apple.
  • Incluso cuando se protege con contraseña, una contraseña débil puede romperse con ataques de fuerza bruta.

No hablamos por tanto de un sistema de cifrado de punto a punto. Dependemos de la seguridad de la contraseña elegida por el usuario.

Y eso es probablemente lo que pasó en el caso del fiscal: o no cifró su copia, o usó una clave demasiado sencilla.

¿Meta y Google pueden acceder a nuestras copias cifradas?

Aquí entra el terreno pantanoso.

Oficialmente, si activamos el cifrado con clave personal, ni Meta ni Google deberían poder acceder a esa información.

Pero la práctica nos demuestra que, ante una orden judicial, los datos aparecen.

¿Milagro?

¿Backdoors?

¿Un fallo humano al configurar la seguridad?

No lo sabemos, pero el hecho es que los mensajes “borrados” del fiscal han vuelto a la luz.

Y si eso pasa con un fiscal general del Estado… imagina con tu información privada.

Si tu privacidad importa de verdad, whatsapp no es suficiente

Lo digo con frecuencia en mis consultorías: WhatsApp no es una app pensada para perfiles que requieren un alto nivel de privacidad y seguridad. Está bien para lo cotidiano. Para lo demás, no.

Para aquellos profesionales con exposición pública, activistas, periodistas o directivos que se manejan con información sensible, existen alternativas. Y no hablo solo de apps, sino de smartphones específicamente diseñados para proteger tu privacidad.

De hecho, hace poco he reseñado en el videopodcast uno de estos dispositivos, que viene de serie con herramientas mucho más seguras y privadas que WhatsApp. Aplicaciones que no solo cifran tus mensajes, sino también tu comportamiento digital, sin depender de grandes tecnológicas.

Cómo puedes protegerte (de verdad)

Si usas WhatsApp y quieres minimizar los riesgos:

  1. Activa el cifrado de las copias de seguridad. Está en Ajustes > Chats > Copia de seguridad > Cifrado de extremo a extremo. Usa, eso sí, una clave robusta, larga y única.
  2. Considera no hacer copias de seguridad si manejas información delicada, y borra entonces siempre los chats, o usa solo chats temporales.
  3. Elimina chats sensibles manualmente, y asegúrate de que no quedan copias en la nube.
  4. Piensa si WhatsApp es la herramienta adecuada para ti, que si te preocupa esto de la privacidad, probablemente no sea la mejor app…

Porque como acabamos de ver, borrar no es lo mismo que desaparecer.

Y en el mundo digital, lo que creías eliminado puede volver… con consecuencias.

https://www.youtube.com/shorts/2RAbIbSyL4A

¿Te preocupa tu Seguridad y Privacidad Online?

He diseñado este curso online en 8 módulos en el que cubriremos todos los fundamentos de la ciberseguridad, ayudándote paso por paso a configurar la seguridad y privacidad de tus cuentas digitales y de tus dispositivos.

CTA news PY

Imagínate recibir en tu correo semanalmente historias como esta

El CLub Negocios Seguros está actualmente cerrado, pero puedes suscrirte ahora GRATIS a «Las 7 de la Semana», la newsletter sobre Nuevas Tecnologías y Seguridad de la Información. Cada lunes a las 7AM horario español un resumen con todo lo importante de estos últimos días, y recibe, de paso, acceso a mi último eBook, de más de 40 páginas, con herramientas de ofuscación en criptomonedas que usa la industria del blanqueo de capitales (y que deberías conocer para evitar caer en fraudes y ciberataques).