Genéticamente perfectos [Relato distópico]

genetica perfecta

La salud en el Mundo Globalizado (también llamada Sociedad Civilizada) se empezó a plantear a mediados del siglo XXI bajo tres pilares básicos:

  • La delegación absolutista en manos de la máquina: Habida cuenta de que ésta, ejemplificada en Sarah, había demostrado ser superior a la capacidad humana ya no solo para almacenar sino también para comprender y asociar conceptos a un nivel muchísimo más integral. Lo que de facto permitía a la sociedad vivir a expensas de una toma de decisión que venía dada en base a los datos, no al criterio ilógico de nuestra especie.
  • La Purga: Ejecutada en varias etapas con nombres del tipo Programa Limpieza o Redistribución Social, hablamos de un punto de inflexión necesario para generar la sociedad que los visionarios de la época habían planteado. Las ventajas de una sociedad sin UNOS requería, en primera instancia, el desarrollo de un sistema de valoración personal (el Índice K); en segunda la reconstrucción de un sistema social dependiente del mismo (el K marca el acceso a mayores o menores garantías sociales); y en tercera, la concienciación social necesaria para excluir a aquellos elementos preocupantes de la sociedad en Centros de Barbarie. Espacios libres del yugo tecnológico, donde aquellos que habían demostrado no ser capaces de vivir bajo el auspicio de la tecnología, podrían generar su propia sociedad… ajena a los privilegios de la misma.
  • El control de la especie: Esto es, la elaboración de un sutil plan que, en la práctica, daría como resultado una sociedad ya no solo concienciada y dependiente de los beneficios tecnológicos, sino a todas luces superior a la anterior. Y sí, hablamos de mejorar gracias a los avances científicos la salud de las personas, controlando hasta el más mínimo detalle su evolución, y actuando allí donde fuera necesario, anteponiendo, como cabría esperar, el bien común al bien individual.

Este último punto es quizás el menos conocido. A fin de cuentas, esa delegación absolutista en los criterios de la máquina juega un doble rasero, como aseguró el doctor en ingeniería informática y jefe del departamento de IA y Salud de Amazon EMEA, Daniel Rodríguez Matas, en una entrevista publicada en el número 437 de la revista Scientists:

“Nuestro trabajo [desarrollo del sistema de predicción médico de Reminder] se basa en el principio de ofuscación de la máquina. A Sarah se le está otorgando cada vez mayor responsabilidad a la hora de emitir juicios y tomar acciones, a sabiendas que frente a la indeterminación humana, la IA no tiene un criterio subjetivo que le afecte. Y esto supone que, en efecto, estemos llegando a un punto en el que sus juicios se ejecutan sin capacidad por nuestra parte de entender sus razonamientos…”

Los captchas de Sarah, presentes en cada vez más servicios del día a día, son uno de los factores limitadores implementados cuyo objetivo es precisamente ese: generar un entorno social más sano. Y sí, como saldría a relucir más adelante, supuso de paso la exclusión de un porcentaje significativo de la sociedad. Exclusión que no se hacía por motivos puramente cívicos (índice K inferior a 1,5), sino biológicos o médicos.

Dentro de la catalogación de Parias Tecnológicos encontramos personas con una propensión genética a enfermedades físicas o mentales, con alguna deficiencia que el sistema (Sarah) ha considerado suficientemente limitante como para excluirle de parte de la vida en colectivo.

Acciones tan simples como coger un coche, entrar en un centro comercial o interaccionar con una cabina se vuelven obstáculos imposibles infranqueables para estas personas. Lo que tiende a ir poco a poco excluyéndolas (pérdida de índice K por infracciones leves), y a la larga expulsándolas del sistema cívico.

En última instancia, existe un nivel más que el propio R. Matas ya intuía en la citada entrevista:

“Quizás el mayor riesgo al que nos vamos a enfrentar será a la constatación de que, bajo la premisa de mejorar la salud biológica de futuras generaciones, estamos aceptando tácitamente que Sarah haga de juez y verdugo en casos de pacientes que aún no han tan siquiera sufrido algún tipo enfermedad.

Imaginemos por un momento que usted tiene, en base a los millones de datos que Reminder es capaz de analizar en tiempo real sobre nosotros (hábitos de vida, alimentación, cuantificación personal, relaciones y círculos, entorno, árbol genealógico, historial médico…), la certeza absoluta que de aquí a un par de años va a acabar padeciendo fibromialgia, una enfermedad para la que lamentablemente a día de hoy no tenemos cura alguna.

Dicha enfermedad hará que usted sufra una vida por debajo de los umbrales aceptados por el sistema. Ergo, irá paulatinamente siendo excluido de la Sociedad Civilizada.

Pero iría más allá: ¿Qué pasaría si el sistema, que recordemos es capaz de predecir también eventos en base a todo ese volumen de información que tiene de nosotros, cae en la consideración de que usted tiene una relación con otra persona? Relación que a todas luces (intereses en común, momento de la vida que están viviendo…) va a conllevar el nacimiento de al menos un niño. Un nuevo miembro de la sociedad que, en base a la genética de sus progenitores, acabará heredando y contrayendo fibromialgia.

El problema entonces pasa de ser un riesgo aislado (un elemento de la cadena que será paulatinamente aislado del sistema sin mayor efecto que el individual) a uno globalizado. Su existencia está favoreciendo la proliferación de una herencia genética que ha demostrado ser nociva para el porvenir de toda la sociedad.

¿Qué es lícito entonces? ¿Dejar que ello ocurra a sabiendas que el daño a futuro será muchísimo mayor, o cortar por lo sano ahora, evitando el nacimiento de ese niño, y a amplio nivel, limitando artificialmente la evolución de herencias genéticas nocivas?

Actualmente sabemos cual es la respuesta.

En nuestros días la fibromialgia, unida a muchas de las enfermedades crónicas de principios de siglo, han sido eliminadas. Y aunque no hay manera alguna de demostrar el toque de Sarah en todo esto (una de las ventajas de que Reminder, además de ser el responsable de tomar este tipo de decisiones, sea a la vez el que controla qué información consumimos), resulta hasta pretencioso pensar lo contrario.

¿No cree?

 

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Inspirada en el Sistema de Crédito Social (ES) personal implementado en China, que ya controla el acceso a algunos servicios como el transporte público.

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