#EnProfundidad: Google Home, mucho potencial pero aún en pañales

Google Home Mini y home

Hace un par de años, en mi segundo viaje a San Francisco, pude probar el Amazon Echo, que por aquel entonces era dueño y señor del recién creado sector de los altavoces inteligentes.

Dos años más tarde Amazon sigue liderando, pero con una Google que ha sabido ponerse las pilas y cuyo impacto en el mercado está creciendo a mayor velocidad. Si las cosas siguen como previsiblemente seguirán, es cuestión de tiempo que Google acabe por apoderarse también de este sector.

Y la razón es obvia: Hablamos de Google, una empresa cuyo principal punto fuerte es su capacidad de sacar valor de los datos, y que lleva ya tres años centrada única y exclusivamente en abanderar el desarrollo de la inteligencia artificial, crítica a la hora de sacar mayor provecho a dispositivos con interfaces de voz.

Así que he aprovechado que recientemente han empezado a vender los Google Home en España para preparar esta pieza. Estas son por tanto mis conclusiones después de unos cuantos días dándole cera, y me parece importante señalar esto, ya que seguramente si lees el artículo dentro de unos meses parte de los problemas que voy a señalar ya hayan desaparecido.

Empecemos.

Entendiendo el sector de los altavoces inteligentes

La primera parada, al menos para un servidor, debería ser obvia. Me parece importantísimo escribir unas palabras explicando qué tenemos entre manos, ya que en caso contrario corremos el error de considerar el Google Home, y en definitiva el resto de productos de este sector, una mera externalización especializada de lo que ya hacen nuestros smartphones.

Google Home, que en España llegaba en la versión Mini y la estándar (explicaré a continuación sus diferencias), no deja ser un altavoz con micrófono que tendremos colocado por casa (tiene que estar conectado a una toma de corriente para funcionar), al cual podremos hacerle preguntas y/o peticiones que resolverá enviándolas a la nube de Google, buscando la respuesta o acción asociada, y devolviéndonos un feedback en consonancia.

En Google Home no hay aplicaciones, ni tampoco tendremos que instalar o actualizar algo. Todo opera dentro de la nube de Google (no en local, lo que como veremos tiene implicaciones que van más allá de las obvias), por tanto esas actualizaciones irán llegando de forma transparente al usuario, conforme Google agregue nuevas funcionalidades a su asistente, y los desarrollos de terceros incluyan mayor soporte a peticiones realizadas mediante su asistente de voz.

Y sí, es cierto que todo lo que ofrece Google Home ya lo tenemos en el asistente de Google de cualquier smartphone o tablet Android con versiones modernas. Y para colmo, en estos últimos con aún mayores funcionalidades, como explicaré a lo largo de la pieza.

Lo que ganamos, por tanto, con Google Home es apostar por la simplificación. Tener un dispositivo que únicamente está diseñado para trabajar dentro de nuestro hogar u oficina, dentro de la red interna, y por tanto, especializado en las necesidades que habitualmente tendremos en estos lugares.

Dos versiones, ¿cuál elegir?

Por resumirlo al mínimo, si el lugar donde lo vamos a poner tiene más de 25-30 metros cuadrados, yo me tiraría por la versión estándar (Google Home). Para el resto de casos, que además seguramente sean los de la mayoría, con el Mini es más que suficiente. Y es más, por el precio del Google Home estándar nos compramos casi tres Minis, lo que nos va a permitir diseminarlos por toda la casa, con algunas ventajas como la de poner música en una habitación en la que no estemos, por ejemplo.

Por supuesto hay algunas diferencias más:

  • Google Home (ES): La versión estándar (en EEUU existe otra versión aún mayor enfocada ya a entornos profesionales o para sibaritas de la calidad de sonido) es más grande en cuanto a dimensiones, cuenta con un botón táctil con el que interaccionar además de por la voz, y alguna pijada más como el tener 12 leds de colores y que el botón de silenciar los micrófonos es un botón, no un switch como en el caso del Mini.
  • Google Home Mini (ES): tiene una forma de huevo que entra perfectamente en la palma de una mano, únicamente se puede interaccionar con él mediante voz, y como decía, cuenta con un switch para desconectar el micrófono.

¿Qué nos ofrece (y sobre todo, qué no) Google Home?

Este apartado es sin lugar a dudas donde más quería detenerme.

La mayoría de reviews que he visto últimamente se centran en decir todo lo que puedes hacer con el dispositivo, que por supuesto es lo más obvio:

  • Preguntas informativas: Las típicas que consultamos con Google para zanjar una disputa de familia o amigos, para que nos entendamos. ¿Quién fue el primer presidente de tal país? ¿Quién inventó la penicilina? ¿Qué tiempo hará hoy? Si el asistente tiene una respuesta clara, nos la dará. En caso contrario, tirará del primer resultado de la búsqueda, informándonos de dónde está leyendo dicho contenido. Hay que considerar, además, que los ingenieros han metido una serie de respuestas programáticas a cuestiones que quizás puedan ser complejas de resolver, como pueden ser preguntas sobre religión o ética. En este caso Google Home tiende a salir del paso con ironía o a directamente reconocer que es incapaz de responder a dicha pregunta. Y al estar asociado a nuestra cuenta, también es posible revisar las tareas que tenemos apuntadas en la agenda o guardar unas notas (como puede ser la lista de la compra), aunque ya te digo que funciona así así. En el momento de hacer la review, por cierto, no se pueden hacer compras (es algo temporal, seguramente en unas semanas/meses ya esté habilitado).
  • Integración con dispositivos/servicios en la red: Podemos poner música de Spotify o Google Play Music, enviar contenido multimedia de Google Play Vídeo o de Netflix a un chromecast, encender y apagar luces si están conectadas y son compatibles con Google Assistant,… También acciones algo más complejas, como seleccionar dónde reproducir X contenido. Ahora bien, tengo que decir que por ahora en la versión en español la integración con estos servicios de terceros funciona a medias. Por ejemplo, no es aún posible poner un episodio específico de una serie de Netflix, sino únicamente reproducir el siguiente episodio. Tampoco he conseguido que me haga caso a la hora de cambiar idioma/subtítulos. El contenido multimedia que queramos reproducir tiene que estar subido a la nube de Google, por lo que tampoco será posible hacer uso de contenido que tengamos en local. Y Spotify me reconoce a veces sí, a veces no, mis peticiones.

A todo esto habría que incluir las limitaciones que me he ido encontrando estos últimos días, como son:

  • Seguridad y privacidad: Ya le he dedicado en su día varias piezas a lo que suponen a nivel de seguridad y privacidad este tipo de dispositivos de Ambient Listenning and Seeing, y sigue siendo algo que me preocupa. Es cierto que Google Home únicamente envía a los servidores de la compañía el contenido cuando oye un “Ok Google” (que, por cierto, no se puede cambiar), pero también es verdad que para poder oírlo tiene que estar permanentemente escuchando (aunque no lo almacene ni nada), y por otro lado, es cierto que puede llegar a confundir algo con ese llamamiento, activándose en un momento en el que no debería estar activado y realizando alguna acción que no debería haber realizado. Además estará asociado a una cuenta normalmente personal, en el futuro asociada también a la posibilidad de compra. Presuponiendo que el llamado Voice Match (es algo que no he podido poner a prueba), funcione en efecto como se espera, y de verdad un tercero, que vive o no en la casa, no pueda acceder a la cuenta de otro usuario asociado, se evitaría entonces los ataques de ingeniería social que podrían comprometer nuestro correo o agenda. Eso presuponiendo que funcione perfectamente, que reconozca diferentes voces como diferentes personas a la perfección, incluso con ruido externo, y evitando falsos negativos como el que puede venir de una grabación…
  • Dificultad para reconocer y hablar en varios idiomas: Google Home en español tiende a “españolizar” todo lo que dice, leyendo de forma literal nombres que claramente deben pronunciarse en el idioma al que pertenecen. También me he encontrado problemas a la hora de que me entienda cuando le pido algún título en inglés. Pero vaya, que voy a suponer que parte del problema es mi pronunciación :).
  • Sin pantalla muchas preguntas se quedan a medias: Está genial que me pueda informar de cómo llegar a un sitio, pero sin mostrarme un mapa se me antoja algo pobre. Y lo mismo me ha pasado a la hora de hacerle preguntas como el pronóstico del tiempo (estaría genial ver la previsión a varios días por la pantalla), pedir recetas de cocina (el principal uso que entiendo tendría un dispositivo de estos en la cocina) o incluso la posibilidad de reproducir contenido audiovisual in situ, sin la dependencia de un chromecast conectado a una televisión. Google Home no va a cubrir (por ahora) esta necesidad, pero es cierto que probablemente sí lo hagan futuros altavoces diseñados por terceros, que tirarán de Google Assistant, y que presumiblemente llegarán antes de que acabe el año.
  • Voice Match: Lo comentaba antes de pasada. Google Home es capaz de reconocer hasta seis voces distintas. Genial, entiendo, para familias numerosas. La duda que me queda es si realmente es capaz de reconocerlas en cualquier situación, teniendo por ejemplo la campana extractora encendida, con música de fondo, o con la televisión puesta, sin margen de error. Porque entiendo que de toquetear el margen de error, lo habrán hecho de cara a la usabilidad (ante la duda tú responde), abriendo la veda a posibles ataques que usurpen nuestra identidad, y que se agravan teniendo en cuenta que el dispositivo estará asociado a nuestra cuenta, ergo, a nuestro correo, a nuestra agenda…

Conclusiones

En resumidas cuentas, que al menos para las necesidades de un servidor, y en el momento de desarrollo en el que está, Google Home se me antoja un producto innecesario. Con el Assistant de mi smartphone tengo ya más que de sobra, con la ventaja de que al menos puedo controlar yo cuándo se debe activar y cuándo no (con la pantalla bloqueada lo tengo desactivado). Claro que quien habla es alguien que se dedica a la seguridad y privacidad, y que por tanto soy más tiquismiquis con este tema que el grueso de usuarios.

Recalco, eso si, que entiendo todo su potencial a futuro, y no descarto que incluso para mis necesidades cobre mayor importancia el día de mañana. Las tendencias tecnológicas actuales, de hecho, miran hacia esta dirección.

Puntos positivos

  • Especialización: La principal ventaja que le veo es el tener un dispositivo específicamente diseñado para resolver nuestras necesidades en el hogar o la oficina. Olvidarnos de tener que buscar el smartphone, a sabiendas de que si estamos dentro del círculo de alcance del micrófono, haremos la pregunta/petición y Google Home encontrará la manera de solventarlo.
  • Compra a futuro: A un par de semanas del lanzamiento en España, Google Home en español esta aún muy falto de funcionalidades. La versión angloparlante, no obstante, ya me parece interesante, y esto no ha hecho nada más que empezar. Puesto que hablamos de un dispositivo dependiente de la nube, irá actualizándose y cada vez cubrirá más y más necesidades, sin necesidad de cambiar el hardware. Por lo que en teoría debería tener un ciclo de vida bastante alto.

Puntos negativos

  • Compra a futuro: Vuelvo a repetirme, pero es que hay que tener en cuenta las limitaciones que tiene. Hablamos de un micrófono conectado a una inteligencia artificial, y por tanto las interacciones se basan, casi en exclusiva, a lo que se pueda resolver vía voz.
  • Hecho en falta una pantalla: Es lo que comentaba en el artículo. Para muchas dudas del día a día la voz se queda corta, y ahí sí echo en falta una pantalla en la que pueda mostrar información de pronósticos climáticos, mapas o incluso resultados de búsqueda.
  • Privacidad y seguridad: Sigo viéndole muchísimas lagunas, y creo que es algo que sinceramente tiene poca solución (o asumes el riesgo asociado a su uso, o te pierdes la posibilidad de utilizarlo).

Tenemos Google Home en dos versiones: Google Home Mini (ES) y Google Home (ES). Como te decía en la pieza, el Google Home Mini debería ser el elegido por la amplia mayoría de usuarios, a no ser que el lugar donde vayas a ponerlo tenga un tamaño mayor de 25/30 metros cuadrados, en cuyo caso quizás sea más recomendable apostar por el Google Home.

¿Me he dejado algo? Por aquí me tienes para resolver cualquier duda.

 

Edit el 18 de agosto del 2018: La Nueva España me ha entrevistado sobre el impacto de estos dispositivos a nivel de seguridad y privacidad. Un artículo en profundidad sobre estas dos patas del producto.

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