Google Reader se va…, y la vida sigue

El próximo 1 de Julio, Google Reader cerrará sus puertas. Un servidor ya se había pronunciado al respecto, tanto que el hecho servía de recordatorio que depender de una sola empresa nunca fue bueno, como que sin dejarse arrastrar por los catastrofistas, el cierre del servicio iba a propiciar una nueva era para el RSS.

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Desde el anuncio hasta entonces, no han sido pocos los que me han preguntado qué servicios pasaría a usar. En todos los casos, recomendé algunos de ellos, y alguna que otra perla os fui dejando por el blog, pero quería llegar a un equilibrio productivo como el que ya he vivido en el día de hoy.

Un poco de historia

Google Reader supuso todo lo que nunca habríamos deseado que ocurriese. Es el ejemplo perfecto de un monopolio 2.0, un servicio que en su día ha conseguido sobreponerse con tal soberanía sobre la insulsa competencia del mercado que la dependencia de él era simplemente apabullante.

Y es que en su día, Google Reader fue un ejemplo todo en uno: un backend rápido y ultrafiable, y un lector convenientemente adaptado al por aquel entonces.

Llegaron a lo alto, y entonces se durmieron. Los tiempos fueron cambiando, principalmente con el auge de la era Post PC, las redes sociales y la segmentación de contenido automatizado (sobre este tema tengo pendiente una entrada), y el servicio se quedó dormido. Se le quitó soporte social media justo cuando más lo necesitaba, y su versión web era para dar y comer aparte.

Pese a todo, el backend seguía siendo potente, y con la tendencia de preservación de la rutina de los usuarios, y la apertura de su acceso a la base de datos del usuario por lectores de terceros, obteníamos en el frontend ajeno todo aquello que esa maquiavélica Google se negaba ofrecernos en el servicio.

Pero estábamos pillados, “obligados” a usar un servicio que no era ni la sombra de lo que en su día fue, y rezar para que esa dichosa API siguiese tan abierta y accesible como siempre.

Hay muchas más alternativas que antes

Y es que con el cierre del servicio, vivimos una nueva época dorada de este mercado. Varias empresas que antes seguramente ni se habrían cuestionado entrar en él, ahora compiten eufóricamente por ofrecer el mejor de todos.

Existen muchas alternativas, pero por su gestión y sus prestaciones os quería hablar de éstas:

  • Feedly (EN): Sin duda el caballo ganador a día de hoy. Un ejemplo de superación y buena negociación de una crisis que han sabido aprovechar. Antes del cierre de Reader, Feedly era uno de entre tantos. En la actualidad, diez millones de usuarios le han dado el ok, número que sigue aumentando a ritmo alarmante. Y oye, el servicio no se cae, lo cual dice mucho.
  • Digg Reader (EN): Muchas esperanzas pero aún nada palpable. Digg intentará dentro de 6 días volver al puesto que en su momento otorgaba. Con el backend que ya tenían y el potencial viralizante del servicio que lo llevó al estrellato tiene posibilidades reales de competir de tú a tú con Feedly, aunque por ahora va a la cola.
  • Hay varios nombres más presentes, aunque la mayoría obligan a cerrarse al propio servicio. Así es como  surgen esas revistas antiproductivas con backend propio del tipo Flipboard (EN) o NewsBlur (EN), e incluso Pulse (EN).

Mi elección

Como bien sabréis, puedo considerarme un Hard User del RSS, del que os he mostrado mi simpatía siempre que he podido, ya que considero que aunque ya tiene una edad, sigue siendo el modelo de consumición de información más productivo que existe.

En mi labor informativa diaria, utilizo mayormente el móvil y el tablet como lectores de feeds, y traslado aquellos artículos que precisan de toda mi atención a la calma del escritorio, donde también escribo. Por ello necesito de un servicio web cómodo en el escritorio, y una versión móvil productiva tanto en Android como en iOS, que me permita leer y gestionar correctamente mi tiempo sin perderme entre florituras estéticas.

En mi caso, para colmo, soy bastante exigente, y entre otras cualidades, busco principalmente en un lector de feeds:

  • La posibilidad e incluir cuantos feeds quiera en el backend desde el frontend.
  • Que pueda compartir, guardar en favoritos y comentar (al menos desde el frontend).
  • Versión web, así como extensiones de navegadores.
  • Que el frontend tenga versión móvil y tablet, preferiblemente de terceros (API abierta).
  • Que las versiones móviles tengan offline, ya que suelo leer en tiempos libres, y sobre todo en el transporte público (metro).
  • Que me muestre únicamente los feeds con elementos no leídos en orden de actualización decreciente.

Dicho esto, os puedo asegurar que desde el día de ayer (a las 11 de la noche), ya cuento con una serie de servicios totalmente estables, en continua evolución, y que funcionan a las mil maravillas, y que puedo resumir en los siguientes apartados:

  • Versión escritorio: El backend de toda la vida. Es el que uso a la hora de escribir entradas y para leer aquellos favoritos que he dejado para más tarde. Por tanto, tenía que funcionar tanto en OS X como en Windows 8, contar con API flexible, servicios de compartir y poco más. En este caso, me he decantado por Feedly (EN), a la espera de ver qué presenta Digg. Cuenta tanto con web, como extensión de Chrome y Firefox, y versiones móviles, aunque estas últimas presentan un inconveniente que en mi caso es crítico (a día de hoy no tiene versión offline, y cuando la tenga, será de pago).

PabloYglesias-Feed

  • Versión tablet: para iOS. En este caso, Newsify (EN) ha sido la ganadora. Además de sincronizarse con la nube de Feedly, autocarga feeds e imágenes cuando está conectada en red WIFI para leer offline más tarde, y cuenta con una distribución de la información en columnas la mar de pragmática, aprovechando todo el potencial de la pantalla.

PabloYglesias-Newsify

  • Versión móvil: Para Android, y que se sincronice con la nube de Feedly, he probado varios, pero me he vuelto a decantar por el de siempre, gReader (ES). Esta aplicación, que es la no oficial (y más usada), parte de un modelo freemium sin publicidad, lo cual hace de su versión gratuita un must have, y su versión de pago un verdadero todo en uno, con lectura de podcast y descarga de vídeos. Había hablado de que hasta el día de ayer aún no estaba totalmente establecida mi rutina de lectura/curación de contenidos, y es que la aplicación presentaba estos últimos días algún que otro problema (carga del modo offline de artículos acotados por caracteres, imposibilidad de cancelar suscripción a feeds desde el frontend,…) que ya han solucionado en la última versión. El desarrollador encargado del proyecto ya ha avisado que seguirá actualizando la aplicación, aunque también está inmerso en una nueva que se llamará News+, y que tiene toda la pinta que se trata de una revista de feeds tan en auge (y poco productiva) en nuestros días.

PabloYglesias-gReader

 

Resumiendo: Ya no dependo de la nube de Google para nada, y en el transcurso he mantenido el nivel de productividad que deseaba, y ganado en prestaciones y agilidad. Y todo ello a 6 días del cierre de Reader 🙂

 

Edit dos horas más tarde: Se me ha olvidado incluir otra razón por la que el cambio es beneficioso, y es que dejamos de usar la cuenta de Google para sincronizar feeds, especializando su uso y por tanto evitando dar nuestros datos personales a más servicios de terceros (que podrían usarlos no solo para acceder a nuestra cuenta de Google Reader, sino al resto de servicios de Google).