Eso de bucear por las tuberías de la tecnología ya no está de moda

yahoo pipes

(Sí, sé que ayer fue la WWDC… pero quiero reposar las novedades para analizarlas con calma estos días).

La semana pasada Yahoo anunciaba, así como quien no quiere la cosa, que cerraba varios de sus servicios (EN). Había guardado el enlace para compartirlo en la lista de correo este miércoles, pero al final me lo he pensado mejor y he decidido dedicarle un artículo.

He leído en varios medios comentar la jugada de cerrar el acceso a sus mapas, la terrible alarma de que se acabe el soporte para cuentas Yahoo en terminales iOS de hace varios años (por debajo de iOS 5, que se dice pronto), e incluso el apocalipsis que llegará con el fin de las APIs de GeoPlanet y PlaceSpotter, que sin duda estaban usando miles de programadores en su día a día (/IroníaOFF).

Y en cambio, casi nadie ha dicho nada sobre Yahoo Pipes (Jose Alcántara sobre otro artículo en Medium (ES), que un servidor haya visto), una de las herramientas más versátiles que tenía la compañía.

De hecho, en el anuncio oficial, ocupa la última posición, justo encima de los botones sociales, como si de ese párrafo de despedida genérico se tratase. A fin de cuentas, un reflejo de lo que a la sociedad les importa ser dueños de lo que consumen.

¿Qué ofrecía Yahoo Pipes y por qué me entristece que vayan a cerrarlo?

Imagine una herramienta gráfica que permite abstraerse de la complejidad de un lenguaje de programación para trabajar con grandes volúmenes de información desestructurada y distribuida. Pues eso mismo era Yahoo Pipes.

Con una interfaz anclada en los años 90, poco intuitiva, dotaba al intrépido marinero del océano digital de todos los utensilios que precisase para transformar entradas de información de su madre y de su padre en un elemento estructurado y manejable.

Disgregar el archivo en bruto de páginas o documentos online para extraer justo lo que necesitabas, de la manera que querías consumirlo, y enviarlo como entrada (o salida) a otro sistema (externo o incluso otro pipe).

En serio, una verdadera obra de arte. Un filón de oro que muy, muy pocos, usábamos.

¿Por qué me entristece que lo vayan a cerrar? La respuesta obvia es porque un servidor lo usaba para automatizar tareas de extracción de información de diferentes fuentes. Un paso previo que me permitía generar RSS con una estructura tal cual a mi me daba la gana, y eso meterlo a algún servicio con limitaciones absurdamente impuestas (ya sabe que me va eso de llevar al límite la tecnología) o para analizar elementos específicos de ese conjunto de datos (separar el grano de la paja, a fin de cuentas).

Todo uniendo tuberías y grifos entre sí. Todo de forma gráfica, con relativa rapidez una vez te hacías con la interfaz, y sobre todo, con la seguridad de que aquello funcionaría hasta el fin de los tiempos… o hasta que Yahoo decidiera cerrarlo.

Tiene además otra lectura, y es que como adelantaba al principio del artículo, no es más que el fiel reflejo de lo que valora el usuario tener el control de la situación.

Sin duda, es más cómodo entrar en Facebook y que el algoritmo de Facebook te diga qué tienes que consumir. sin lugar a duda, es más cómodo delegar la toma de decisiones en un algoritmo, presuponiendo que este en verdad esté ofreciendo lo mejor que hay y no lo mejor que la empresa que ha diseñado el algoritmo quiere que veas (publicidad y patrocinios incluidos).

Ahora muere Yahoo Pipes, antes fue Google Reader, y en líneas generales, no es más que el prefacio de esa aparente guerra que tienen las tecnológicas con el RSS.

Ni contigo ni sin tí. Es mejor que abandonemos un estándar tan práctico y abierto como el RSS en favor de protocolos propietarios que encajonan nuevamente al usuario dentro de nuestras fronteras, que disocian el conocimiento de las tripas (de las tuberías) de la tecnología, volviéndola a ojos de la plebe, mera magia.

No interesa a nivel de negocio que el cliente sea capaz de generar tecnología, de hackear el sistema, no vaya a ser que nos empiece a dar por reparar dispositivos y montemos nuestro propio “chiringuito”.

En serio, no interesa. Siga consumiendo información en Facebook, y tirando esa impresora o ese iPhone cuando sacan una nueva versión, que al parecer, es la mejor forma de combatir la crisis y mantener el statu quo ideal.

¿Hay alternativas a Yahoo Pipes?

Las hay, aunque quizás no tan potentes como este.

Si lo que necesita es únicamente unir varios RSS en uno solo, por ahora el mejor que he visto (y si conoce otro mejor le pediría que me lo compartiera) es RSSmixer.com (EN). Le pegas varios feeds y el te genera un único RSS (borrando de la faz de la tierra la mayoría de etiquetas que quizás usted necesitara, y dejando solo <title>, <url> y <description>, ojo) para que lo meta donde sea preciso.

Y desconozco también si el RSS es para toda la vida o tiene fecha de caducidad, y sé que tiene una limitación de 20 RSS, pero quiero pensar que aún queda algo de la filosofía hacker en sus venas, y llegará a la conclusión (sin ayuda, además 🙂), de que cualquier RSS de salida puede a su vez ser un RSS de entrada (#UstedYaMeEntiende).

Si necesita un control más exhaustivo de la información (por ejemplo para hacer un buscador por filtros), está el proyecto de mis amigos Sinfonier de Telefónica (EN), que creo que todavía sigue en modo beta, pero que estarán encantados en habilitarle una cuenta para probarlo (más si dice que viene de mi parte :)).

De hecho la filosofía de Sinfonier era precisamente la de crear un Yahoo Pipes actualizado a la interacción y necesidades de hoy en día, y enfocado, principalmente, al análisis de fuentes abiertas (OSINT).

Así que a rey muerto, rey puesto. Aunque creo (y ojalá me confunda) que este nuevo rey, sea quien sea, será más bien un alcalde de algún pueblo perdido de la mano de Dios.

Un pueblo con muy pocos habitantes, que irá poco a poco muriendo, dejando paso a la evolución, que al parecer pasa por tener los ojos muy abiertos (para ver todo lo que te pongan enfrente) y las manos atadas.