El valor de la identidad corporativa: el caso de Airbnb

Veía este fin de semana el vídeo de presentación de Bélo (al final del artículo), la nueva imagen de Airbnb (EN), un servicio que comenzó como un portal de economía colaborativa basado en el alquiler de habitaciones, y que se enfrenta ahora, a raíz de su nuevo diseño, a uno de sus mayores virajes.

brand_case Y me ha gustado porque bajo mi humilde opinión representa el verdadero valor de una identidad corporativa.

Una empresa, cuyo nicho de mercado es la intermediación, el poner en contacto contratantes con contratista en el ámbito inmobilario, decide, después de más de un lustro operando de la misma manera, cambiar su logo.

De la tipografía juguetona en “azul startup” (sigo preguntándome porqué tantísimas startups apuestan por el azul cuando la mayoría tiene como target el usuario final y no el mundo corporativo), pasan a estudiar el significado de su mercado, a entender qué son y qué quieren ofrecer a la sociedad, y algo cambia para siempre en toda la genética de su negocio.

La nueva Airbnb no es ni de lejos lo que era el Airbnb azulado de estos últimos años. Un simple cambio de diseño les ha llevado a conocerse, a entender cual es su puesto en el sector, y a reconvertirse.

El Bélo es la culminación de todo ese estudio. La nueva Airbnb es socialización, es lugar, es amor y es Airbnb, lo que les obliga a repensar su negocio y apostar por la analítica de gustos y preferencias, por volverse más un recomendador y menos un simple intermediario.

El eslogan “Belong Anywhere” es toda una declaración de intenciones. Hablamos de asociar un icono (esa especie de A dibujada sin levantar el lápiz del papel) al valor de “pertenencia”, de “unión”, de tal manera que ese símbolo sea la representación gráfica de aquel establecimiento que comparte algo, sea lo que sea.

Identidad basada en la asociación a valores que representan con más fiabilidad el mercado donde quiere operar Airbnb de aquí en adelante: Volverse “la agencia de viajes más inteligente de todos los tiempos”, como señalaban en Wired (EN).

Y todo porque hace un año a un grupo de trabajadores les dio por hablar con los fundadores asegurándoles que era la hora de cambiar de logo.

 

Que se lo apunte todo aquel que tenga o trabaje para una compañía.