El impacto del diseño de componentes electrónicos en tu día a día

Transformacion Digital

Lo que más me gusta del sector tecnológico es que nos obliga a estar continuamente al tanto de novedades. A mantenernos actualizados y a no perder el pulso informativo. Y esto en un entorno tan eminentemente digital como es el que nos ha tocado vivir es una asignatura pendiente en la mayoría de empresas (y usuarios), seáis o no de este sector.

Que si quieres seguir siendo rentables y competitivos, te tienes que asegurar mes a mes de que eres capaz de optimizar todas las estrategias, servicios y acciones que realizas ya no solo de cara a tu entorno, sino también de cara a tus potenciales competidores (otras empresas, otros candidatos a tu puesto de trabajo, otros compañeros de clase…).

Aunque sí, por la propia ideosincrasia del sector en la industria tecnológica esto sucede con mayor frecuencia. Que como ya expliqué en su día, la optimización debe ser constante y firme. Ofrecer un software o hardware avanzado, eficaz y rápido, que además sea respetuoso con la demanda medioambiental y social.

Ahí es nada.

Diseñadores electrónicos en el ojo del huracán

Bajo este prisma, todos los elementos de la cadena que interfieren en el diseño de la electrónica (DE) están sufriendo en estos últimos años una feroz revolución tecnológica. Tienen mayores exigencias y además se les evalúa de forma constante, al ser ellos la base de la cadena de valor.

En un mercado que cada vez más demanda tecnología invisible y relajada, diseñar la electrónica de unos dispositivos que deben ser útiles y además no invasivos me parece, de facto, uno de los pilares más complejos de estudiar del momento.

Queremos equipos cuyo objetivo no sea hacernos perder el tiempo, sino brindar soluciones a nuestros problemas. Pero además de eso, nos atrae la innovación y lo que nos saca de la cotidianidad.

Y por supuesto, esto requiere de componentes cada vez más pequeños, cada vez menos exigentes en cuanto a gasto energético, que se apoyen en la medida de lo posible de materiales, procesos de fabricación y recursos humanos éticos y responsables…, mientras deben ofrecer mayores capacidades tecnológicas.

Ahí es donde entra el trabajo de los DE, que deben con ingenio ya no solo sobresalir en medio de tanta competencia (como cualquier otro mercado), sino también ofrecer soluciones amigables y que no resulten invasivas para el usuario.

¿Consumismo efímero?

En los últimos tiempos parece que tomamos mucho de algo hasta que llegamos a un estado de saciedad. Luego, lo que antes nos satisfacía nos aburre y pasa al olvido.

El interés ha sido históricamente cíclico, por lo que no debería sorprendernos. Pero lo que sí que ha cambiado es que ahora estos ciclos duran menos tiempo. Algunos pasan tan rápido que resulta casi efímeros para todos aquellos que no están continuamente actualizándose, y puesto que los nuevos ciclos tienden a partir de la base de ciclos anteriores, es fácil que nos quedemos desfasados en apenas unos años.

Lo estamos viviendo con la sociabilidad digital, y lo vivimos en su día con el auge y posterior declive de toda una amalgama de dispositivos que ahora están cubiertos con mayor o menor acierto por el smartphone.

Esta es una de las razones por la cual resulta tan difícil complacer a los nuevos usuarios, clientes y consumidores. Se debe estar a la vanguardia en muchos aspectos, y esto, por supuesto, es muy complicado de realizar en un entorno de continuo cambio.

Brindar soluciones a industrias tan sumamente diferentes como lo son la educación, el sector automotriz, el militar, las comunicaciones, los sistemas industriales, el mundo del entretenimiento…, cada una con sus propias necesidades y problemáticas.

Encargarse de diseñar sistemas electrónicos, mecánicos y PCBs que van a ser utilizados en muy diferentes escenarios, cada uno con sus propias casuísticas.

Piensa que hablamos de la base desde donde se construye todo este entramado tecnológico de nuestra sociedad. Y del éxito de un buen diseño de los cimientos, con herramientas como Altium Designer (ES), un diseñador de PCBs bastante conocido en el sector, depende el éxito que vaya a tener todo el resto de la cadena de suministro de información:

  • De que nuestros dispositivos hagan lo que tienen que hacer de una forma eficiente y rápida.
  • De que los servidores de los servicios que utilizamos operen adecuadamente.
  • De que los sistemas de machine learning que dan valor a los productos que utilizamos en nuestro día a día se vuelvan de verdad útiles.

¿Ves por dónde voy?

Adaptarnos a la nueva era

Para sobresalir en este mercado, seas un mero usuario, seas una empresa, es preciso que te adaptes a la nueva era. Tendrás que convertirte en un amante de los cambios y renovarte de forma constante, te guste o no. Ser curioso, investigador, proactivo, enérgico, empático, sagaz.

Y por supuesto el conocimiento es valor. Pero además, tendrás que contar con la mejor tecnología y el mejor equipo (las mejores herramientas para obtenerlo, vaya). Es la única manera de seguir siendo competitivo, como decía.

Capacítate, prepárate, pero, sobre todo, no te rindas. El trabajo y el esfuerzo siempre tiene su recompensa. Puede que sea hoy, puede que sea mañana, pero el éxito llegará.

Aunque sea en forma de mantener lo que ya tenías (un trabajo, una clientela, unos ingresos mensuales…).

Todo gracias a una parte propia (la dedicación necesaria para mantenerte al día), pero también a otra que no depende directamente de ti (el trabajo de toda esa cadena tecnológica que da sentido a la economía globalizada y ágil de nuestra época).