hostings baratos

Tenía pensado para hoy publicar un artículo sobre posicionamiento SEO, pero sinceramente, sentía la necesidad de contarte esto.

El caso es que llevamos casi dos semanas con la web de un cliente PERDIDA.

A mediados de este mes, de pronto, la página que estábamos desarrollando para una inmobiliaria, por eso de apostar por WordPress y ser nosotros quienes teníamos el control de factores clave de digitalización (como es, de hecho, el posicionamiento web y la funcionalidad que le queremos dar a nuestra pata digital), de pronto dejó de ser accesible.

Cuando tecleabas la URL temporal, nos saltaba una alerta del servidor que decía que en esa ruta no había nada.

Por supuesto, lo primero que hice fue entrar en el panel de administrador del proveedor de hosting, para darme cuenta de que, en efecto, tanto el dominio como la página habían desaparecido.

Consternado, llamé al cliente para alertarle (no fuera un error administrativo) y tras constatar que no estaban pendientes de pagos, me puse en contacto con ese proveedor, del cual no diré el nombre porque el objetivo de este artículo no es sacar los colores de unos, sino alertar sobre este tipo de situaciones.

Me atendió, después de la «conversación» de rigor con el bot de turno, un técnico que, tras revisar lo que le decía, me vino a decir que allí con ellos nunca había existido ni ese dominio ni esa página.

Por supuesto, le dije que se estaba equivocando. Hacía apenas tres días que yo mismo había estado desarrollando algunas de las últimas páginas de la web. Y los únicos accesos que tenía eran esos…

Escaló el problema a su responsable, y en efecto.

Al parecer, llevaban casi un mes haciendo una migración de sus sistemas. Y, por algún motivo «desconocido», nuestro subdominio y la página habían desaparecido.

Me pidió que esperase 24-48 horas a que lo solucionaran, y en efecto es lo que hicimos.

Es más, me esperé tres días, para que no tuvieran excusa. Pero la web seguía sin estar por ningún lado.

Otra llamada, otra vez el técnico de turno diciéndome que allí no había nada (¡ya lo sé, ese es el problema!), y otra vez dar la razón tras escalarlo, y esperar a que otros técnicos revisasen el ticket y encontrasen la solución.

¿Cuál era la solución? Pues devolvernos la web y el subdominio. Cosa que ocurrió a principios de la semana pasada.

¿El problema? La versión que nos devolvieron era de hace casi un mes. Cuando, de hecho, no teníamos casi nada hecho de la web más allá que instalado el wordpress y unos cuantos plugins.

Ya te puedes imaginar que el cabreo en estos momentos era considerable. Mío, pero también del cliente.

Volvimos a llamarlos, y nos dijeron muy amablemente que podíamos recuperar una copia de seguridad de los últimos días.

Así que ahí volví a meterme. Recuperé tres copias de seguridad, y para mi sorpresa el contenido de todas era exactamente el mismo. El de hacía cerca de un mes.

¿En qué se ha quedado el asunto? Pues que toca volver a desarrollar las páginas, con el gasto económico extra que ello supone. Sobra decir que el cliente piensa demandarlos por ello.

Y fíjate que hablamos, afortunadamente, de una página en desarrollo. No me quiero ni imaginar si me ocurriese a mi con la mía, o a la de cualquiera con un negocio que dependa de su pata digital.

Ya no es que durante estas dos últimas semanas no hubiéramos tenido acceso a nuestro «portal de captación de clientes», sino que incluso cuando recuperásemos el control, habríamos perdido los datos de pedidos del último mes.

Imagínate la situación…

La importancia de un buen proveedor

Lo he dicho en más de una ocasión, y no me canso de repetirlo: En este mundillo hay proveedores de hosting barato (ES) que además dan un buen servicio.

Situaciones como esta (que una migración interna afecte a un cliente) pueden ocurrir. De hecho, como bien sabes, hace unos meses me pasó a mí una cosa parecida con mi proveedor.

Pero oye, una cosa es que en efecto pase esto y te quedes uno o incluso dos días sin servicio, y otra es que te quedes una semana larga y que para colmo no hayan guardado el contenido del último mes…

Que, recalco, hablamos de una migración PROGRAMADA, no un fallo de sistema o un hackeo que, por mucho que nos preparemos, es cierto que nadie está libre de sufrirlo.

Y sí, me puedes decir que nuestro deber es también hacer copias de seguridad periódicas.

De hecho, un servidor ofrece este tipo de servicio a nuestros clientes, con copias ÍNTEGRAS y en otro servidor, de forma que podamos recuperar el contenido en caso de fallo del propio proveedor. Pero vaya, que en este caso hablamos de un desarrollo aún inicial, y en todo caso la mayor parte de las PYMEs no tienen los recursos económicos como para contratar un servicio tan dedicado como es el de las copias íntegras en otro servidor semanales (que requiere a un operario que lo haga manualmente), ya no hablemos de diarias.

No tienen los recursos, pero es que tampoco deberían necesitarlo. Los proveedores de hosting ofrecen precisamente copias de seguridad, normalmente incrementales y, como es de esperar, automáticas, en el precio que ya cobran por su servicio.

Lo que genera una suerte de confianza que, como hemos visto en este otro proveedor, no siempre se cumple.

Que no hay nada peor que una medida de seguridad que tenemos implementada falle precisamente cuando más la necesitamos…

En fin, que quería dejar por aquí esta recomendación.

Elegid con cabeza a vuestros proveedores. Porque una mala elección puede salirte muy muy cara.