Microlocalización, pagos y publicidad con el Internet de las Cosas

Estoy actualmente envuelto en un proyecto de IoT (EN), lo que me ha permitido (u obligado a) estudiar más de cerca este nuevo sector tecnológico, y las posibilidades (y restricciones) con las que contamos actualmente.

paypal-beacon

Hablar del Internet de las Cosas es hablar de la hiperconexión del mundo que nos rodea. Una misión que tiene como objetivo volver “inteligente” nuestras calles y edificios. A nivel de casa (domótica), proyectos como Arduino o Raspberry Pi ofrecen un canal de iniciación con una curva de aprendizaje aceptable, lo que nos permite desarrollar pequeños sistemas inteligentes que simplifican, o automatizan alguna de las labores de casa (por ejemplo el abrir o bajar la persiana según la hora o hacer que las luces se enciendan solo cuando hay alguien en la habitación).

Y es que con la paulatina miniaturización de los procesadores, unido al bajo coste de los procesos de facturación, hace plausible un futuro de electrodomésticos y locales inteligentes, que se adaptan a las necesidades de cada individuo, personalizando la experiencia vital en sus dominios.

Así es cómo llego a la conclusión de que a día de hoy, el NFC no es un canal de comunicación tan efectivo como Bluetooth (principalmente debido a la escasa distancia de comunicación, lo cual tiene ventajas (EN) e inconvenientes), que para colmo ha mejorado lo suyo en esta nueva versión con el llamado Bluetooth Low Cost (BLC). Esto quiere decir que por ahora Apple lleva razón en su planteamiento inicial, creando así mismo una plataforma que el día de mañana podría transformarse en estándar para la comunicación con el Internet of Things: iBeacons (EN).

La idea no es nueva (como suele ocurrir con todos los productos de la manzanita), pero lo suficientemente sencilla desde el punto de vista del usuario como para que triunfe como modelo. Y no es más que usar BLC como canal de comunicación con el entorno, una puerta abierta constantemente a estímulos exteriores (notificaciones push) que serían disparadas por sensores situados estratégicamente en el espacio, y que ofrecerían diferentes servicios, tales como:

  • Publicidad del establecimiento, o posibles descuentos: Nada más entrar estarías al tanto de las novedades del local. Ejemplo de uso (EN).
  • Mapas interiores: Con varios sensores esparcidos por un museo, y triangulizando nuestra posición, solucionaríamos el problema tan presente hoy en día de cómo geoposicionarnos en interiores.
  • Pagos sin necesidad de monedero: algo así como el proyecto Beacon (EN) de PayPal (¿casualidad el nombre?), que básicamente accede a tu información al entrar en el establecimiento, y a la hora de pagar, el dependiente solo tiene que buscar tu foto en una lista que le aparece por la pantalla de clientes que están dentro, poner el importe y ya está. Adios colas en el supermercado. Aquí el vídeo de presentación (EN).

Como contrapartida, está el buen o mal uso que se de a este nuevo canal (posibles exploits masivos que ataquen directamente por Bluetooth, aprovechándose de la amplitud de su rango), sobre todo cuando hablamos de acciones que involucran nuestras cuentas financieras, o la propia identidad personal.