epic games vs apple

Esta semana hemos estado entretenidos con toda la mierda que está saliendo a raíz de los dos juicios que tiene Apple en el horizonte.

De ambos hemos hablado por estos lares, pero quería dedicarle un artículo para explicar realmente qué se está jugando aquí. Algo que, como veremos, va más allá de una «simples» comisiones del 30%.

Spotify y los negocios basados en royalties

Para comprender de dónde viene, habría que remontarse a 2015, cuando Apple saca Apple Music, una app instalada por defecto en sus dispositivos y que ofrece exactamente lo mismo que el resto de servicios de streaming de contenido musical. Un sector en el que Spotify, una empresa europea, es claramente la dominante.

Por resumirlo mucho, es importante que entiendas que:

  • Para publicar una app en iOS/iPadOS hay que pasar sí o sí por su App Store. A diferencia de Android, de Windows, de Linux o de la propia MacOS, donde además de existir un market oficial, es posible instalar desde otros markets o incluso directamente desde ejecutables.
  • Esta obligatoriedad tiene una razón de ser (además de la puramente económica, y que veremos a continuación): Al todo pasar por la App Store, Apple puede controlar absolutamente toda la cadena de suministro y por tanto, entre otras cosas, homogeneizar la seguridad de las transacciones económicas que hacen sus usuarios. Mayor seguridad, y hasta cierto punto mayor privacidad que si cada uno hace la guerra por su lado.
  • A cambio, como es de esperar, Apple cobra una comisión del 30%. Es decir, que de cada 10 euros que pagamos a una app en iOS, Apple se queda 3 y el desarrollador 7. Esto ha ocurrido así hasta no hace mucho que, en vista de la que se les viene encima, han ido generando algunos condicionales.
  • ¿Cuáles son? Pues por ejemplo, cuando ese pago se hace por un producto físico (cuando compramos algo en la app de Amazon, pedimos a Glovo la cena, o pedimos un Uber) Apple no cobra esa comisión. Y además, recientemente también han aceptado bajar la comisión de las suscripciones a la mitad tras el segundo año (el primer año se queda el 30%, el segundo y siguientes 15%) y reducirla en todos los casos si el desarrollador factura menos de 1 millón de dólares al año (es decir, para «pequeños desarrolladores»).

Pues bien, Spotify se quejaba por aquel entonces que ese trato no era justo, ya que no discrimina entre apps cuyos productos digitales de pago tienen un coste marginal (como puede ser sacar a la venta una nueva arma en un videojuego) de otros que también ofrecen productos digitales pero asociados a un coste físico externo. Y por supuesto, hablaba de los royalties que Spotify tiene que pagar por la música que escuchamos en su plataforma. Un coste semejo al que una empresa como Uber tiene que pagar por ofrecerte ese viaje, pese a que no sea tan claro de ver (contratos con discográficas para que Spotify te pueda ofrecer esos discos que tú escuchas), y que de hecho hace que la compañía no haya presentado beneficios en todos estos años hasta hace relativamente poco tiempo.

De pronto, en 2015, se encontraron con que esos 9 dólares que costaba el servicio (de los que Apple se quedaba unos 3) tenían que competir con otro servicio que venía instalado en el propio dispositivo, que también costaba 9 euros, pero que al ser de la propia Apple no tenía que pagar comisión (o mejor dicho, la comisión se la queda la propia compañía).

Esto mismo es lo que está estudiando la Comisión Europea, y parece totalmente lógico pensar que fallará a favor de Spotify y el resto de servicios semejantes.

Se habla ya, de hecho, de imponer la mayor multa de la historia (un 10% de la facturación global de la californiana). Algo que dejaría en calderilla la que recibió hace un par de años Google también por abuso de posición dominante.

Epic y «la libertad»

En el otro lado está esa campaña mediática de Epic Games con su querido Fornite, autoproclamados garantes de la libertad del usuario, cuando acusaron por prácticamente lo mismo a Apple en el 2020.

De la noche a la mañana, y como ya comentamos, Epic decidió incluir su tienda de «paVos» (la moneda del juego) en la aplicación de iOS. Algo que contraviene la política estricta de Apple, que estipula que ni se puede utilizar otra plataforma de pagos que no sea la de la App Store (como ya dijimos) ni, ojo, incluso mencionar que existe otra forma de pagar en algún otro sitio (como puede ser la página del desarrollador). Y razón por la que ahora apps como Spotify en iOS no permitan crearse cuenta ni mencionan nada al respecto (si no tienes cuenta y no sabes nada, tendrás que buscar en Internet cómo funciona Spotify).

Por supuesto Apple explusó a Fornite de la store hasta que lo cambiaran. Algo que Epic ya tenía asumido, y fue cuando sacaron aquella popular campaña de desprestigio #FreeFornite, comparando a Apple con el Big Brother de George Orwell, y utilizando para ello y de manera magistral una reinterpretación del vídeo que en 1984 publicó Apple «presumiblemente» comparándose con el Big Brother de aquella época (ejemMicrosoftejem).

El caso es que aquí las cosas están un poco más grises, ya que:

  • Por un lado la petición de Epic (que le dejen vender sus paVos sin pasar por ese 30% de comisión) no parece a priori ser tan fácilmente defendible como en el juicio de Spotify, donde el tener que pagar ese 30% hace peligrar el modelo de negocio, y donde para colmo existe una app nativa que no tiene que pagar comisión y que se oferta al mismo precio. Como decía, para Epic sacar una una skin es un coste en desarrollo muchísimo más bajo que lo que puede costarle a una compañía como Spotify pagar los royalties de la música, y además Fornite no tiene competencia directa en iOS por parte de Apple. Descontando que, por si fuera poco, una comisión semejante es la que tiene que pagar para estar en otros markets como el de PlayStation o el de Xbox.
  • Pero por otro lado, lo que realmente se está debatiendo aquí es si Apple, o en definitiva grandes markets, deberían ser obligatoriamente intermediarios de las micro-transacciones en otras monedas virtuales. No únicamente por el porcentaje que cobran (esto, sinceramente, para un gigante como Fornite, cuyo negocio en 2019 en iOS era de apenas el 7% de la facturación, como que no es crítico), sino por lo que supondría a futuro en otros derroteros.

Y hablo, como no podía ser de otra manera, con las criptomonedas y los NFTs en mente.

De transacciones en criptodivisas va realmente el meollo del asunto

Una moneda virtual, como a fin de cuentas son los «PaVos» de Fornite, genera en sí mismo un sistema económico alternativo que además es multiplataforma (Fornite habla de su «multiverse»). Justo lo mismo que pasa con criptodivisas basadas en blockchain, donde precisamente, una de sus principales ventajas, como ya comentamos, son las bajas comisiones entre transacciones.

Conforme madure el ecosistema de pagos con monedas virtuales, se hace patente que una comisión del 30% a toda transferencia por el simple hecho de que esta se produzca desde un dispositivo en particular, echa al traste parte del sentido de utilizar monedas virtuales.

Y es, en esencia, lo que supondría un presumible fallo en Bruselas a favor de Epic Games.

Olvídate por tanto de toda la monserga marketiniana que ha hecho la compañía de videojuegos. Queda muy bonito decir que «Apple nos ha censurado», que «es el nuevo Gran Hermano».

Lo cierto es que estos dos juicios marcarán un antes y un después en el paradigma económico de los markets, sobre todo con vistas a decidir cómo queremos regular (económica y legalmente hablando) los pagos en monedas virtualizadas.

Y le ha tocado defenderlo a Apple por el simple hecho de tener esa obcecación por el control absoluto de su ecosistema, aunque afecta casi por igual a otros markets como puede ser la Microsoft Store, la PlayStation Store o Google Play.

¿Cómo terminará? Pues hay tres escenarios posibles:

  1. La CE falla a favor de Apple en ambos juicios: Algo que ya te digo muy poco probable, y que supondría que, por tanto, nada cambiase.
  2. La CE falla en contra de Apple en ambos juicios: Apple paga una multa astronómica y es obligada a cambiar su modelo de negocio en la App Store según los términos de la CE.
  3. Antes de que acabe el juicio, se llega a un acuerdo a tres bandas: Lo más probable, diría yo, y que supondría que Apple cediese en parte de las peticiones pero sin mojarse tanto (perder tanto control) de los pagos in-app.

La duda por tanto es ver hasta qué punto se puede tensar la cuerda. Una ruputura drástica como la que pide Epic supondría también aceptar que potencialmente puedan pulular más estafas-fraudes en los markets de las que ya hay. Y mantener la situación actual, como ya expliqué, creo que es injusto para algunos desarrolladores,, y además limita dramáticamente la evolución del ecosistema cripto.

No me digas que el tema no parece, a priori, ¡apasionante!

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