La decisión de la FTC: sentimientos discordantes

La semana pasada terminaba la investigación que la FTC llevaba en curso con los ojos encima del gigante de las búsquedas, Google, con dos claros frentes.

Ecosistema Google

Por un lado, el posible favoritismo que la empresa muestra en los resultados sobre sus productos, o productos de terceros con intereses cruzados, debido a la posición de dominio que tiene Google sobre las búsquedas de internet. En este caso, la FTC ha dictado a favor de Google, que se libra de la quema (con algunas mínimas obligaciones), para sorpresa de Microsoft (que en los 90 fue bien saldado por monopolio en una situación semejante), y de buena parte del resto de expertos (y no tan expertos), a la vista de lo que está ocurriendo con Google+.

No me malinterpréis: adoro Google+. Actualmente, casi el 80% de mi tráfico social proviene de dicha red, dejando muy poca porción para el resto. Veo en Google+ la potencia que buscaba para compartir y crear conversación alrededor de mis entradas, como modelo de acercamiento a la actualidad, y como lugar de reunión para debatir, ofrecer mi conocimiento y recurrir al resto de la comunidad. Google ha sabido crear un ecosistema realmente bueno de productos, y la red social se alza como nexo común de todas ellas, lo que la convierte en la red más productiva y con más perspectiva de evolución.

Pero seamos sinceros. la decisión de crear automáticamente un perfil a todo usuario de alguno de sus servicios, unido a la necesidad, como desarrolladores, de mostrar nuestros proyectos en el perfil para que Google lo considere nuestro, hace que un servidor se pregunte dónde la FTC ha sacado que Google es neutral en este aspecto.

Según el organismo regulador de EEUU, los servicios de Google son “buenos para los usuarios y la competencia”, algo que no deja de ser verdad, y que de paso contesta a las expectativas de la investigación con una trivialidad que no viene al cuento. El último obstáculo que tiene enfrente Google es la opinión de la Comisión Europea, que de ofrecer la misma determinación me harían cuestionar el sentido de la misma.

El otro punto a tratar sí ha tenido peor resultado para Google, y es relativo al uso (o la negativa de cesión) de las patentes que la empresa adquirió al comprar en 2011 Motorola. En este caso, está obligado a “ser más permisivo” y compartir parte de su extenso catálogo de patentes con la competencia (previo paso por caja), al estar consideradas como esenciales algunas de ellas.

Y es que gracias a esta medida, Apple y Microsoft podrán al fin acceder a esta cartera (me viene a la mente la cara de satisfacción de Ballmer al pensar en la codiciada patente del códec H.264), lo que relaja hasta cierto punto la guerra de patentes de estos últimos años, empezando por la retirada de los litigios que Google tenía presentes contra los de Redmond por el uso de algunas de sus patentes.

Por lo que la noticia es buena y mala.

La FTC, que tenía en su poder evitar el monopolio de internet, no ha querido mover ficha, lo que deja a Google vía libre para seguir dominando, y únicamente repercute en el usuario final, que acabará por no tener dónde elegir.

Los servicios de Google son buenos, y en algunos casos son simplemente mejores que los de la competencia, pero es esta posición de autoridad lo que ha llevado a grandes empresas del pasado a descuidarse y acabar ofreciendo algo que no está a la altura de lo esperable. Más si cabe, estas situaciones son las que históricamente acaban por frenar la innovación, echando por tierra grandes proyectos y ahogando económicamente a la poca competencia que aún quede.

Y por otro lado, ha decidido tomar medidas con la adquisición de Motorola por parte de Google y el interés mismo de entorpecer el desarrollo del resto de la competencia con esta media, algo que debería ser el pan nuestro de cada día, y que ha tomado dos largos años.

De ahí que la FTC me haga padecer sentimientos discordantes.

 

Edit a día 11 de enero de 2013: Si antes hablo… Joaquin Almunia, Comisario de Competencia, acaba de ofrecer en una entrevista las palabras de la Comisión Europea sobre el asunto:

Ellos están lucrándose con este negocio, con la fuerte posición que tienen en el mercado de búsquedas, y no es solo una posición dominante, creo – me temo – que hay un abuso de esa posición dominante

Así que va a haber guerra. Solo esperad dos semanas.

 

Edit a día 14 de Abril del 2013: La UE ya se ha pronunciado, obligando a Google a mostrar sus servicios claramente como publicidad y no como un elemento más dentro de la lista de búsquedas. Una decisión moderada (recordemos que a Microsoft le cayó una multa millonaria por lo mismo), que más que un castigo es una palmadita en la espalda para los de Mountain View.