La excusa del terrorismo para cohibir la libertad de los estadounidenses

CISPA está de vuelta, y como ya viene siendo común, ha sido aprobada sin apenas revuelo mientras todos los ojos estaban fijos en las bombas de BostonCyber Intelligence Sharing and Protection Act está ahora a solo un paso de entrar en vigor, quedando en manos del Senado, que seguramente la apoye.

cispacameras

¿Cuántas veces hemos hablado en este blog sobre privacidad y gobierno? ¿Cuántas veces el gobierno de turno se ha escusado en la lucha contra el terrorismo para cohibir los derechos de sus ciudadanos? ¿Por qué es tan importante proteger el anonimato en la red?

CISPA es la antítesis del derecho a la privacidad, y como era de esperar, proviene de un país que se ampara en el peligro constante a ataques del extranjero para colonizar países con recursos preciados como el petróleo. Un país donde paradójicamente, la administración de su líder parece tener más luces que el resto de políticos a su cargo, pero que son éstos quien ejerciendo presión pueden desequilibrar la línea entre protección y control. Un país que no ha dudado en aprovechar el potencial del Big Data para control de sus habitantes.

CISPA es un atentado contra los ciudadanos de EEUU, en tanto en cuanto permite a las compañías de servicios de internet ceder datos personales al gobierno (y terceros) eximiéndoles de la responsabilidad de sus actos. Quiere decir que de entrar en vigor, tus datos podrán ser usados por la compañía que hay por detrás, por el gobierno, y por cualquier otra compañía asociada. Tus datos serán públicos de puerta para adentro, resumiendo, algo que a priori sería inviable en Europa.

CISPA es tan peligrosa porque es la primera que recibe el apoyo de los grandes de internetMicrosoft, Yahoo, HP, Oracle y Cisco. Falta que se pronuncie Google (al menos públicamente), y Facebook, que aunque al principio la había apoyado, se ha echado atrás.

Queda un paso más, y es el del Senado. Sabiendo de antemano que este organismo votará en favor, podríamos decir que el único que puede frenarla es Barak Obama, que ya ha mostrado anteriormente sus reticencias a la falta de garantías que tendrán nuestros datos personales en la red a partir de entonces. Como era de esperar, hay campañas en contra de CISPA, siendo quizás la más llamativa la que encabeza la EFF.