La estrategia de Telefónica por revolucionar las telecomunicaciones

Quizás si sois asiduos a “disfrutar” de la media hora de anuncios de las cadenas públicas, o leéis blogs tecnológicos frecuentemente (espero que esto último os defina con mayor exactitud), quizás os haya llamado la atención, como a un servidor, la nueva campaña de Telefónica (perdonad que os enlace a un artículo de Europa Press, pero parece que tanto el spot publicitario de Youtube como la información de la misma en la web de Telefónica han sido desactivados).

La compañía ofrece ADSL 10MB/800KBs, 500 minutos desde el móvil, 1 GB de Internet móvil y SMS ilimitados por 49.90€/mes (sin IVA) con la posibilidad de añadir líneas móviles adicionales con las mismas características por 20€/mes. Además de ello incluye tarifa plana de fijo, 500 minutos al mes fijo-móvil en fines de semana y 50 minutos de lunes a viernes.

Echando cuentas, yo que tengo contratado con una compañía el ADSL y la tarifa plana de fijo, y con otra la del móvil, salgo a unos 85 € al mes, por lo que con Telefónica tranquilamente me ahorraría unos 30€, y encima con mejor servicio del que actualmente dispongo.

Por supuesto, tan pronto se hizo la presentación, el resto de competencia, dirigida básicamente por Vodafone y Orange han interpuesto una apelación ante el CMT por supuesta fijación de precios predatorios, esto es, que una empresa (en este caso Telefónica), ofrece un producto a un precio tan bajo que el resto de compañías no pueden competir, por lo que en esencia, acaba creándose un monopolio.

La Comisión de Mercado de Telecomunicaciones tiene entonces que decidir si permitir la campaña o cancelarla, antes del día 1 de Octubre, que sería su lanzamiento. Pero el asunto es realmente complicado debido a varios factores:

  • Actualmente Telefónica parece ser la única capaz de ofrecer un servicio tan potente, ya que cuenta con la infraestructura necesaria, tanto a nivel móvil como de hogar.
  • La red española es dominio de Telefónica, por lo que el resto de compañías que ofrecen sus servicios, en verdad alquilan la red a telefónica (si eres el que se encarga de los gastos mensuales de telefonía en casa, seguramente ya estés al tanto de esto).
  • La publicidad ya se ha difundido en los medios masivos, por lo que la presión de la sociedad es un dato a tener en cuenta (está claro que como consumidor quiero que esta propuesta llegue a buen término).

El resultado es complicado, ya que de permitirlo, dejaría de lado al resto de competencia, con la posibilidad de formar un monopolio en un sector tan importante como es el de las telecomunicaciones, y en caso de revocar el producto, quedaría como el organismo que no permitió que los precios por servicios de telecomunicaciones bajasen en España (algo que ya ha ocurrido en muchos otros países como Alemania y EEUU).

La estrategia de Telefónica ha sido clara. Han anunciado el producto antes de presentarlo al CMT, por la sencilla razón que el peso de la sociedad española va a ayudarlos (y de qué manera) en un juicio en el que tenían la de perder.

Quizás, y digo esto desde cavilaciones propias, la solución más óptima (tanto para el cliente como para las compañías de la competencia), pasase por rebajar el coste de alquiler de las redes a todas las compañías que hacen uso de la red española de Telefónica (casi todas, a fin de cuentas), y con ello favorecer que éstas compañías puedan competir en igualdad con la empresa líder del sector. Con esto ganarían todos menos quizás Telefónica (habría que ajustar los precios, pero a la larga me da que le saldría menos rentable).

Hablaríamos entonces de una verdadera revolución en las telecomunicaciones españolas, algo que llega tarde (pero mejor eso que nunca), y donde la última palabra la tiene el CMT y la propia Telefónica.

El 1 de Octubre sabremos como se desenvuelve todo este embrollo. Cruzar los dedos.

 

Edit a día 21 de Septiembre: La CMT ya se ha pronunciado al respecto, y por suerte para los clientes, sale adelante. Esperemos que este cambio de rumbo no acabe siendo contraproducente (que Telefónica se alce como monopolio, y suba luego sus precios). Por ahora aconsejo esperar a leer la letra pequeña antes de contratarlo (a ver cuanta permanencia y en qué condiciones nos ofrecen el servicio).