La mentira de la democracia en EEUU y la libertad de expresión

Tenía pensado para hoy un artículo sobre realidad aumentada, pero en vista de la carta (EN) presentada por Ladar Levison de Lavabit, he decidido priorizar.

PRISM

Para quien no lo conociese, Lavabit ofrecía un servicio de emails cifrados (un webmail), y tuvo su momento de gloria al conocerse que Snowden usó dicho servicio para dar a conocer la verdad sobre PRISM y la NSA.

Lavabit cierra su servicio, en un momento en el que había pasado de unos escasos 350.000 usuarios a decenas de miles. Y la razón no es saturación, ni el poco interés mostrado por su equipo (que de hecho había activado recientemente una versión gratuita), sino la siguiente:

I have been forced to make a difficult decision: to become complicit in crimes against the American people or walk away from nearly ten years of hard work by shutting down Lavabit. After significant soul searching, I have decided to suspend operations. I wish that I could legally share with you the events that led to my decision. I cannot. 

Traducido al idioma de Cervantes, viene a decir algo así como:

He sido obligado a tomar una difícil decisión: o convertirme en cómplice en un delito contra el pueblo americano o alejarme de casi diez años de duro trabajo cerrando Lavabit. Después de pensarlo mucho, he decidido suspender las operaciones. Ojalá pudiera compartir, de manera legal, los hechos y acontecimientos que me han llevado a tomar esta decisión. No puedo hacerlo.

No dice nada pero lo dice todo. La peor cara de Estados Unidos. Un gobierno sediento de poder que hace y deshace a su antojo, persiguiendo a aquellos que luchan por la justicia, excusándose en la lucha contra el terrorismo para mantener el control de sus ciudadanos, espiando y forzando a toda empresa a ceder el acceso a los datos de sus clientes.

Hablamos de la ley patriótica, una tela de araña legislativa para centralizar la información. Espiar y escuchar. El Gran Hermano.

Un país engañado, que en su mayoría (ojo, que no lo digo yo, que hay estudio (EN) detrás de ello) aceptan tirarse de un puente si en ello les dicen que están luchando por su país. Es indignante que en el siglo XXI, en un país desarrollado, líder, y teóricamente democrático, se produzca y se permita tal control exhaustivo. Que salga el presidente a comunicar que sus ciudadanos pueden estar tranquilos, que a los únicos que estamos investigando es al resto. Y que la gente trague, aún sabiendo que AT&T, la gran operadora estadounidense, cede sus cables al gobierno (ya me dirás para qué si “solo” espiamos a los demás).

¿De verdad pensáis que los datos que Google, Apple, Microsoft, Amazon, Facebook,… cede al gobierno son solo de los que no vivimos en vuestro país? Más aún, ¿apoyáis un modelo ofensivo en el que se considera enemigo a aquel que no es de tu familia? Porque de eso a categorizar por color de piel no hay mucho.

Siento vergüenza, y estoy seguro que un porcentaje significativo de estadounidenses también, de que el ser humano siga siendo tan sumamente déspota e ignorante para pensar que está por encima del resto.

Hoy cae Lavabit, y a la mayoría de la sociedad le da igual. Pero yo temo por todos esos servicios que no han caído, que son estadounidenses, y por tanto han pasado por el aro.

No tengo nada que ocultar, pero no quiero que me espíen. Mis datos son mis datos, y quiero pensar que aún puedo opinar libremente. Pero claro, mi mentalidad es europea. Quizás me equivoque.

Me quedo con el último párrafo que, a modo de despedida, podría resumir toda la carrera tecnológica del país:

This experience has taught me one very important lesson: without congressional action or a strong judicial precedent, I would _strongly_ recommend against anyone trusting their private data to a company with physical ties to the United States.

Y mientras, bombas de humo por doquier. Que si un nuevo dispositivo, que si China es el enemigo, que si X país árabe tiene armas de destrucción masiva,…

 

P.D.: Con todo esto no quiero decir que en Europa estemos libres, ni mucho menos. Hay más control (del bueno), y los gobiernos lo tienen más complicado, sobre todo en cuanto a datos personales se refiere. Pero no hay que ir muy lejos, con Reino Unido infantilizando el uso de internet, o en España intentando penar con malware sin ofrecer alternativas reales a la piratería.

Edit a día 20 de Agosto del 2013: Groklaw, otro de los servicios que se negó a pasar por el aro, acaba de caer. Podéis leer la carta de su fundador aquí (EN).