Steam deck consola

Poco a poco van llegando a cada vez más hogares la «consola» de Valve, la Steam Deck, y por tanto, poco a poco voy leyendo en mis feeds más valoraciones de la llamada «nueva consola portátil».

Muchas de esas reseñas, de jugadores de videojuegos de consola, que de pronto, y tras unos cuantos días probando la «consola» de Valve, se dan cuenta de que esto quizás no es para ellos.

Es un tema del que ya escribí a finales de abril, y que no me importa volver a repetir: La Steam Deck no es una consola, es un PC Gamer portátil:

Aunque por fuera lo parezca, estamos ante un PC, y eso supone aceptar que en efecto podemos hacer mucho más con ella de lo que podríamos con una consola como Switch, y a cambio nos tocará pegarnos con ese híbrido y ese tenso equilibrio entre facilidades y complejidades.

Estos días, como decía, he llegado a algunas reseñas en medios tan a priori conocidos y especializados como 3DJuegos (ES) con valoraciones claramente negativas por no haber sabido darse cuenta del producto que tenían entre manos.

¿Un ejemplo?

Cuando se presentó Steam Deck mis ojos se iluminaron como cuando de pequeño, el día de Reyes Magos, te encontrabas con una nueva consola junto al Belén. ¡No podía estar más contento!, no solo por la idea de llevar mis juegos de PC al formato portátil. En realidad, eso era algo más secundario. Lo que me hizo dar brincos de alegría fue la idea de disfrutar de mi extenso catálogo de juegos clásicos de PC que tengo en GOG tumbado en el sofá. Que sí, que tener Elden Ring o DOOM en formato portátil es una maravilla; pero yo pienso en Monkey Island, en las aventuras de Sierra, en RPG míticos como Baldur’s Gate o Arcanum, en juegos de estrategia como Heroes of Might & Magic III… y es que no lo puedo evitar, me emociono como un niño.

Así que nada me gustaría más que hablaros de mi maravillosa experiencia con los juegos retro y Steam Deck, pero la triste realidad es que desde que tengo la máquina de Valve estoy más frustrado que contento.

En la pieza, Alberto Pastor explica cómo tras unos días de uso, se ha dado cuenta de que muchos de los juegos que querría jugar (juegos retro disponibles en markets distintos a los de Steam), dan verdaderos dolores de cabeza para conseguir tan siquiera inicializarse.

Puedes utilizar el dispositivo para jugar a prácticamente todo. Hasta juegos de casino Netbet (EN) vía navegador, si quieres. Pero con los mismos problemas que te podrías encontrar en cualquier PC.

Incompatibilidades y quebraderos de cabeza

Esto, como ya adelanté, sabíamos que iba a ocurrir.

Es más, hay juegos en el propio Steam que NO SON COMPATIBLES con la Steam Deck. En mi caso, por ejemplo, de los 304 juegos que tengo en la biblioteca de Steam, 40 de ellos directamente no se pueden jugar, y alrededor de 100 tienen compatibilidad parcial o no probada, lo que quiere decir que probablemente funcionen sin problema, que cuenten con textos o pantallas no creadas para resoluciones y tamaños de «monitor» portátil, o que presenten algún problema de compatibilidad con, por ejemplo, la distribución del mando o el mapeado.

Esto con los juegos que, recalco, están en la propia plataforma de Steam.

Si nos salimos de ahí, la cosa se complica, ya que para empezar, para instalar otro market distinto al oficial, hay que como mínimo entender un poco de informática.

No es necesario ser un hacker ni nada por el estilo, ojo. Valve te da las herramientas, permitiéndote que entres en el modo escritorio (un Arch Linux con una capa de personalización) y hagas lo que quieras ahí.

Pero tienes que:

  1. Querer pelearte un poco con directorio y paquetes en Linux.
  2. Saber hacerlo.

Estas dos cosas, que además tienen que cumplirse ambas, es lo que de seguro va a echar a muchísimos potenciales jugadores. Precisamente a esos que pueden ser jugadores intensivos, pero que siempre han jugado desde consolas cerradas, donde el propio ecosistema solo te deja hacer lo que la empresa que está detrás quiere que hagas, y donde todo lo que hay disponible y compatible es claro y directo.

Con la Steam Deck esto no pasa, y en efecto puedes instalar aplicaciones de terceros, pero, de nuevo como ejemplo, Heroic Launcher, que hasta ahora era la manera más sencilla de instalar el marketplace de Epic Games y de GoG, en una actualización de principios de Mayo, ha dejado de ser compatible con Steam Deck.

¿El motivo? Pues seguramente porque quien esté detrás no lo ha testado en la consola de Valve. Heroic Launcher se trata de una aplicación desarrollada para Arch Linux, que de pura casualidad, se ha vuelto tan popular porque haber elegido Valve incluir el repositorio de Arch Linux en la versión de escritorio de SteamOS.

No se trata por tanto de algo creado ex profeso para el sistema operativo de este dispositivo. Lo típico que nos encontramos cualquiera que esté acostumbrado a jugar en PC.

Yo, de hecho, y tras intentarlo por activa y por pasiva reinstalando y peleándome con dependencias, lo he dejado por imposible, y he vuelto a instalar Epic Games de forma directa. Una manera que requiere toquetear archivos mediante Proton, el emulador de Linux para ejecutar programas de Windows incluido en SteamOS, y cuyo tutorial puedes seguir por aquí.

¿Es fácil de hacer? Pues a ver, difícil no es… para alguien como tú y como yo, que estamos acostumbrados a «cacharrear» con la informática. El otro día, sin ir más lejos, le pasé el tutorial a un amigo informático de profesión que tenía el mismo problema con Epic Games, y me reconoció que le costó bastante seguirlo. Pese a que él, en teoría, es administrador de sistemas…

Así que es normal que para el grueso de jugadores (todos aquellos que vienen de las consolas de Nintendo, Sony y Microsoft) algo así se les va a hacer bola sí o sí.

Aquí es donde vuelvo a la pieza de Alberto Pastor, en la que se queja de que no ha conseguido ejecutar y/o jugar con solvencia a muchos de los juegos retro que tenía en su cuenta de GoG, o en emuladores externos. Un problema que te puedes encontrar perfectamente en un PC tradicional (los juegos retro tienen la incómoda manía de quedarse obsoletos al intentar ejecutarlos en sistemas operativos actuales), pero que, en efecto, te lo encuentras por duplicado en la Steam Deck, ya no solo por la obsolescencia natural de estos juegos, creados para la informática de los años ochenta, noventa o incluso de principio de siglo, sino porque encima la Steam Deck debe emular un Windows NT donde se ejecuta el launcher, y desde él se ejecuta el juego. Una capa sobre otra capa sobre otra capa, con todo lo que ello puede suponer a nivel de incompatibilidades, cierres forzosos y lo que sea:

Descargué Indiana Jones y la Última Cruzada, uno de los juegos que tengo comprados en GOG, ¡y funcionaba! Qué maravilla. Al fin se hizo realidad mi sueño… hasta que llegó a la primera pelea y compruebo que ni tan siquiera conectando un teclado físico mi Indy pixelado mueve un dedo. Es decir. El juego funciona, pero no me lo puedo pasar porque no hay manera de configurar los controles para que la cruceta cumpla la función del teclado. Cambio los controles… y PUM, se cuelga el emulador. Ahora me río mientras escribo esto porque la escena como tal es absurdamente delirante, pero os confieso que el grado de frustración al que me ha llevado Steam Deck ha sido muy, muy alto. En cuanto sales de la zona de confort que brinda el Game Mode de Steam queda clarísimo que lo que tienes entre manos es un PC con todas las de la ley, pero operado por Linux, que en mi caso y entiendo que el de muchos otros, es un sistema al que no estamos acostumbrados.

La cantidad de incompatibilidades que te puedes encontrar con juegos en Steam Deck vienen dadas precisamente porque hablamos de un ecosistema de juegos totalmente abierto y no exclusivo.

Cuota de mercado e intereses de negocio

Que los juegos funcionen bien en Steam Deck se debe a que la emulación que la consola hace haciéndose pasar por un Windows y un mando de Steam es muy eficaz, pero no infalible.

Es más, me sigue pareciendo magia que incluso haya juegos que se crearon única y exclusivamente para ratón y teclado, y que Valve sea capaz de hacerlos funcionar con el mando mediante su emulación de trackpad.

Pero oye, milagros tampoco pueden hacer.

Al igual que Pastor, un servidor quiere la Steam Deck precisamente para jugar a juegos indies (no tanto retro, eso es verdad), y ahí el problema que nos vamos a encontrar es el mismo que cabría esperar de un desarrollo como este.

Está claro que prácticamente todos los triple A (y más los que salgan a partir de ahora) son y serán compatibles con Steam Deck. Pero los indies habrá algunos que sí, y otros que no.

Además, precisamente por no ser tan mainstream como los juegos comerciales, hay menos comunidad alrededor de ellos, y por ende, menos incentivos para que el desarrollador de turno se encargue de que sean compatibles con Steam Deck.

A fin de cuentas, ¿qué cuota de mercado puede tener hoy en día Steam Deck, si ni tan siquiera es posible comprar el dispositivo de forma directa?

En el último informe de Valve no quedaba del todo claro qué porcentaje de usuarios juegan desde Steam Deck. Pero podemos presuponer que el número es bastante inferior al 1% del total de jugadores, teniendo en cuenta que:

  • Windows representa el 96,68% de cuota de mercado.
  • OS X el 2,20%.
  • Linux tiene el 1,12% de cuota de mercado restante, y este a su vez está dividido en un Arch Linux con el 0,14%, un Ubuntu con el 0,13% y varias disto que en su mayoría son versiones más antiguas o recompilaciones de las dos anteriores, entre las que estará también SteamOS.

A no ser que la Steam Deck acabe siendo un verdadero éxito de ventas (cosa que dudo, y más en un entorno semejante con tal problema de suministro de chips), quedará como esa «consola» de Valve que hizo las cosas muy bien… para un mercado tan limitado como el de los cuatro frikis informáticos que ansiamos la libertad absoluta (sacrificando experiencia de usuario por el camino) y jugar tirados en la cama.

Para el grueso de jugones, nada mejor que una Nintendo Switch, una PS o una Xbox Series. Entornos cerrados y controlados al milímetro, donde no podrás jugar a todo lo que te gustaría, y cómo te gustaría (olvídate de mods y demás movidas de PC), pero al menos sí a todo lo que está en el market, de forma directa, simplemente pasando por caja.

Eso es la Steam Deck.

Para un servidor, justo lo que estaba buscando.

Estos días, por ejemplo, estoy dándole como si no hubiera un mañana al Salt and Sanctuary (ES) desde Epic Games, que funciona a las mil maravillas (qué juegazo, por cierto…).

Pero sigue siendo eso: Un PC Gamer portátil.

Con todas las posibilidades, y problemáticas, que entraña.

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