¿Te has encontrado alguna vez con contenido «extraño» en plataformas como Spotify o YouTube?

Sí, contenido raro. De ese que te ha llamado la atención… generalmente para mal.

De ese que no te ha quedado otra opción de denunciar.

Si alguna vez has explorado el catálogo de este tipo de plataformas, o estabas realizando alguna búsqueda en Internet y, de pronto, has acabado en Spotify, es posible que te hayas encontrado con algo que te haya hecho levantar una ceja: desde ruido blanco sin sentido hasta audios de apenas unos segundos que no parecen aportar nada.

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Eso cuando no, directamente, has dado con contenido ilegal, como puede ser el contenido pornográfico o la subida de películas enteras claramente sin el consentimiento de la distribuidora en cuestión.

Y es que, lo preocupante no es solo la existencia de este tipo de contenido, sino que, en muchos casos, está siendo utilizado con fines ilícitos.

Está siendo utilizando, en muchos casos, para hacerte daño a ti, ya sea de forma directa, o indirecta.

Por otro lado, y por supuesto, Spotify y YouTube hacen esfuerzos titánicos por evitar la subida de contenido ilegal, irrelevante o dañino, pero la realidad es que basta con navegar un poco para encontrar ejemplos de lo contrario.

¿Cómo es posible, por tanto, que estas plataformas, con toda su inversión en moderación, no logren frenar por completo este fenómeno?

En este nuevo episodio del podcast enCLAVE DIGITAL nos sumergiremos en el mundo oscuro que hay detrás de la creación o subida de contenido malicioso en Spotify, dando respuesta a estas preguntas:

  • ¿Cómo ha cambiado el modelo de negocio de Spotify en los últimos años, y qué impacto tiene en la moderación de contenido?
  • ¿De qué manera los ciberdelincuentes están aprovechando estas plataformas para distribuir piratería, malware, y hasta contenido pornográfico?
  • Y ¿cómo afecta el auge del contenido en vídeo dentro de Spotify al control sobre el material inapropiado?

Todo esto, y mucho más, es lo que vamos a ver en este episodio…

Claro que, antes de continuar, me gustaría hacerte una pregunta:

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Y es que, por si no lo sabes, subo un nuevo episodio cada semana. Y en Youtube, además, lo acompaño con vídeos cortos diarios en formato vertical en los que analizo la noticia del momento.

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…

Ah, ¿Que ya lo has hecho?

Pues, ahora sí, ¡continuemos!

Spotify malware pirateria

Spotify ya no es solo música

Spotify nació (en Europa, por cierto, que para uno de los pocos unicornios que tenemos, hay que decirlo siempre que se presente la ocasión…) en 2006 con el objetivo de cambiar radicalmente la industria de la música.

Su historia es muy pero que muy interesante, y la puedes conocer de una manera muy amena viendo la miniserie, de apenas seis capítulos, que publicó hace unos años Netflix, y que se llama «La playlist» (ES). De verdad que está genial, dedicando cada capítulo a un protagonista relacionado con el surgimiento y crecimiento de la plataforma, poniéndonos así en la piel no solo de sus fundadores, sino también en la de una artista (ficticia, por cierto, que este sí que es un personaje inventado para la serie) e incluso desde la óptica de los creadores de The Pirate Bay, una de las páginas de descargas por Torrent más conocidas de la historia (y de la cual ya he hablado largo y tendido por mi blog). Así que, si no la has visto, apúntatela para esta noche.

Pero como te decía, Spotify ha pasado de ser una «simple» plataforma de streaming musical (el líder incuestionable del mercado) a un ecosistema mucho más amplio.

¿La razón?

Pues que en estas dos décadas, y pese a que ha dominado casi por completo la industria musical, no ha sido hasta 2024 que ha pasado a ser una empresa rentable económicamente hablando.

Escucha:

Spotify ha conseguido que 2024 se haya convertido en el primer año que cierra con beneficios desde la fundación de la plataforma en 2006. 

477 millones de euros en ganancias operativas y un margen bruto récord del 32,2%.

Esto ha sido posible no solo por los cambios en su política de regalías, sino también por su diversificación en nuevos formatos de contenido.

Reportaje en Genbeta (ES)

Y recalco la última frase, porque si por primera vez en su historia Spotify ha ganado dinero es, precisamente, porque desde hace unos años el focus en su modelo de negocio se ha ido alejando de la industria musical… y acercándose a otras industrias muchísimo más rentables en cuanto a coste/beneficio se refiere.

Hablo, por supuesto, del podcasting, de los audiolibros, y del vídeo.

De hecho, se calcula que Spotify cuenta ya con:

  • 6,5 millones de podcasts
  • 330.000 videopodcasts
  • 350.000 audiolibros
  • Y más de 270 millones de usuarios consumiendo contenido en vídeo dentro de la plataforma

Con inversiones multimillonarias para atraer a grandes creadores de contenido (lo hizo con los podcast hace unos años, y está ahora haciéndolo también con los Youtubers), y con un modelo de negocio que es redondo: Los podcasters podemos subir el contenido gratuitamente a la plataforma, pero tampoco cobramos royalties y ni tan siquiera la plataforma comparte los ingresos producidos por la publicidad que inserta en nuestro contenido, o por los beneficios de las suscripciones que pagan los usuarios de pago por escuchar nuestro contenido.

Así, cualquiera consigue ser rentable, ¿verdad?

Y todo este cambio de estrategia tiene otro objetivo claro: competir con YouTube en el terreno del vídeo.

Hacerle sombra al gigante del vídeo en streaming. Una plataforma que, como ya comenté en su día en otro episodio del podcast en el que analizábamos el impacto que estaba teniendo el auge de la IA en el negocio publicitario, es la gallina de los huevos de oro de Alphabet, el conglomerado de empresas que se formaron alrededor de Google, y una de las empresas más valiosas del mundo.

Esta evolución ha permitido que creadores como yo puedan publicar contenido en formato MP4, el mismo archivo que subo a YouTube, y que sea distribuido y recomendado dentro de Spotify. La plataforma, de hecho, que en su momento decidí usar como host para albergar mi podcast… precisamente por la facilidad de uso que tiene.

Sin embargo, esta expansión de formatos también ha abierto la puerta a nuevos riesgos.

¿Que a cuáles me refiero?

Pues ahora mismo lo vamos a ver…

El uso de Spotify para distribuir contenido pirata y malware

Tradicionalmente, los sitios que ofrecen software ilegal o enlaces a activadores y cracks suelen ser fácilmente detectados y penalizados por los buscadores.

Y por esto, los ciberdelincuentes siempre buscan nuevas formas de burlar las restricciones.

Ahí es donde entra Spotify, que, frente a todo pronóstico, se ha convertido en una herramienta clave para la industria del contenido pirata y el cibercrimen.

¿Que por qué?

Pues por algo tan sencillo como que Spotify es una plataforma legítima y bien posicionada en los buscadores.

Que es habitual que las listas de reproducción te salgan bastante alto en las búsquedas en Google a poco que lo que busques tenga algo mínimamente que ver con las palabras clave usadas en dicha lista.

Por ejemplo, si buscas «enCLAVE DIGITAL», el nombre de este podcast, en Google, es probable que el enlace a Spotify te salga, como a mi, entre los cinco primeros resultados orgánicos. Por encima, de hecho, de otras plataformas de podcasting ya establecidas como es el caso de Apple Podcast o de iVoox para los usuarios españoles.

Y esto mismo, que me pasa a mi, está siendo utilizado por la industria del cibercrimen.

Así, recientemente, el usuario Karol Paciorek comentaba en X (EN) cómo, si buscas en Google términos como «Sony Vegas Pro13 Crack Free Download 2024”, es posible que entre los primeros resultados te aparezcan listas de reproducción en Spotify.

podcast malware

Y si entras, lo que te vas a encontrar es una lista de reproducción de música elegida al azar entre toda la biblioteca de Spotify, pero que incluye, en la descripción de la lista, un enlace a una página donde, en teoría, vas a poder descargar el programa pirateado.

Es decir, el modus operandi es el siguiente:

  1. Se crea una lista de reproducción pública con un título que ataque la intención de búsqueda de los usuarios que quieren descargar ese contenido pirata.
  2. Se suben audios vacíos o con un sonido mínimo para que no sean detectados como inactivos, o directamente meten en la lista de reproducción canciones aleatorias o de los llamados «Artistas fantasmas«. Un tema del cual ya profundicé en una investigación que acabaron publicando en el periódico de El Mundo, y cuyo enlace, si te interesa (que ya te digo yo que te va a interesar, que el tema es muy pero que muy interesante), te lo dejo en la descripción y en la etiqueta que acompaña a este vídeo en Youtube.
  3. Se incluyen enlaces en la descripción que redirigen a páginas fraudulentas, donde se pide al usuario que cree una cuenta o realice un pago para descargar un archivo que, en muchos casos, es un malware… o incluso no existe.

Este esquema, volviendo al tema, permite que los ciberdelincuentes se aprovechen del buen SEO, es decir, del buen posicionamiento en buscadores que tiene Spotify para distribuir contenido malicioso, o engañar a las víctimas, con muy poco trabajo y recursos invertidos.

Vamos, el negocio del siglo…

ejemplos-malware-spotify

El problema del contenido pornográfico en Spotify

Y del contenido malicioso, pasamos al contenido ilegal.

Con la introducción del contenido en vídeo, Spotify ha empezado a enfrentarse a un problema que, hasta hace poco, solo afectaba a plataformas como YouTube o redes sociales: la proliferación de material pornográfico.

Algunos usuarios están empezando a reportar que al buscar ciertos artistas o términos, Spotify les ha mostrado contenido explícito en formato de video.

En Reddit, de hecho, varios usuarios han documentado estos casos.

Por ejemplo, uno de ellos comentaba (EN) que al buscar canciones de la rapera M.I.A, le salía como uno de los primeros resultados un vídeo de Mia Khalifa, una conocidísima actriz porno.

¿Cómo es posible que contenido prohibido esté apareciendo en la plataforma?

Pues, de nuevo, el posicionamiento en buscadores hace acto y presencia, y se junta a otros detonantes que no son nuevos (ya eran un problema en la plataforma), pero que se acentúan con el surgimiento del vídeo como formato permitido.

A saber:

  1. Aprovechamiento de nombres ambiguos: Algunas cuentas suben vídeos usando nombres similares a los de artistas reales para que sus contenidos aparezcan en los resultados de búsqueda.
  2. Cuentas antiguas reutilizadas: Algunas cuentas que antes publicaban audios eróticos, ahora han empezado a subir vídeos explícitos.
  3. Métodos para evadir la detección: Se utilizan nombres de usuario formados por números y letras aleatorias para evitar ser detectados y eliminados.
  4. Un sistema de denuncia muy poco usable: Además, denunciar estos contenidos es un proceso engorroso que implica, ojo al dato, salir de la app, y completar un formulario en la web de la plataforma. Vamos, que ya de base, y por su diseño, la plataforma desincentiva la ayuda de la comunidad…

Spotify tiene una política clara contra el contenido pornográfico, pero su sistema de moderación parece no ser lo suficientemente rápido o efectivo.

Un mal endémico a prácticamente todas las plataformas sociales de la actualidad.

Si hasta, de vez en cuando, se le cuela contenido claramente ilegal a un gigante como Youtube, que tiene los recursos tecnológicos, económicos y humanos casi ilimitados, y que lleva lidiando décadas con este problema, imagínate una «recién llegada» a la industria del vídeo como es Spotify…

Problemas de un crecimiento exponencial

Y pese a todo, ahí los tienes.

El crecimiento de Spotify como ecosistema de contenido audiovisual es innegable.

Recalco que, pese a todo, la compañía lo está haciendo muy bien.

En apenas unos pocos años, Spotify se ha posicionado, al menos en EEUU, como la segunda plataforma más usada para consumo de podcasts.

Podcast platform

YouTube es el principal destino de podcasts en Estados Unidos.

En 2021, YouTube fue el tercer destino más visitado para podcasts. En 2022, empató con Spotify como la plataforma más utilizada entre los oyentes de podcasts semanales. Ahora, en tres estudios realizados en 2023 y 2024, YouTube se ha distanciado del resto y lidera como la plataforma de audiencia de podcasts más utilizada en Estados Unidos.

Datos recopilados por el estudio realizado por Cumulus Media a finales de 2024 (EN)

Y claro, esto ha traído consigo grandes beneficios, tanto para la plataforma como para los creadores, entre los que me incluyo.

Sin embargo, también ha abierto nuevas puertas a prácticas ilícitas, desde la distribución de malware hasta la difusión de material inapropiado.

Y, como suele ocurrir con estos temas, aunque Spotify invierte constantemente en mejorar sus sistemas de detección y moderación, la realidad es que los ciberdelincuentes siempre encuentran formas de explotar cualquier resquicio disponible.

Que en esta guerra, el ratón siempre va a ir dos pasos por delante del gato.

Pero ahora, preguntas para ti:

  1. ¿Has encontrado alguna vez contenido sospechoso en Spotify o YouTube?
  2. ¿Crees que las plataformas deberían endurecer sus políticas de moderación, aunque eso signifique un mayor riesgo de eliminar contenido legítimo por error?
  3. ¿Cómo crees que evolucionará la industria del streaming con estos nuevos desafíos?

Déjame saber tu opinión en los comentarios, ¡y abramos debate!

Sobre el videopodcast enCLAVE DIGITAL

enCLAVE DIGITAL es el videopodcast de Pablo F. Iglesias, consultor especializado en ayudar a referentes a blindar su reputación, diversificar y escalar su autoridad como marca.

Me puedes leer y escuchar en www.pabloyglesias.com (recuerda que la primera Y de «Yglesias» es «Y griega», que si no me confundís con otro), y me puedes escribir a contacto(at)pabloyglesias.com.

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