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Hace ya más de 10 años (¡2013!) publicaba por esta santa casa un artículo que denominé «Cuando la defensa por oscurantismo no es suficiente«. Hay que ver cómo una década más tarde, sigue tan vigente como el primer día…
La tecnología de cifrado siempre ha sido una herramienta poderosa para proteger información sensible, y pocos dispositivos representan esto mejor que los discos duros IronKey. Diseñados para resistir cualquier intento de manipulación, estas unidades han sido durante años la elección predilecta de gobiernos, empresas privadas y usuarios que buscan proteger información extremadamente valiosa. Sin embargo, incluso la mejor tecnología puede sucumbir ante la combinación de innovación y perseverancia humana.
Recientemente, Stefan Thomas, un ex CTO de Ripple, consiguió recuperar el acceso a su IronKey, que contenía las claves privadas de una dirección criptográfica donde almacenaba 7.002 bitcoin, cuyo valor actual ronda los 600 millones de dólares. La hazaña, lograda con la ayuda de la empresa Unciphered, pone en perspectiva no solo los desafíos técnicos del cifrado extremo, sino también las implicaciones de seguridad de estas tecnologías.
El caso de Stefan Thomas: una contraseña lejos de la fortuna
La historia se parece a esta otra que conté no hace mucho en el podcast.
Stefan Thomas se convirtió en un ejemplo mediático del llamado «purgatorio de los criptomillonarios». Había olvidado la contraseña de su IronKey, un dispositivo que solo permite diez intentos antes de bloquearse permanentemente y eliminar su contenido. Thomas ya había realizado ocho intentos fallidos, lo que lo dejaba con solo dos oportunidades antes de perder definitivamente el acceso a sus bitcoins.
A diferencia de otros sistemas de almacenamiento cifrado, los IronKey no cuentan con una puerta trasera ni con opciones de recuperación estándar conocidos. En 2021, incluso un portavoz de Kingston Technology, la compañía detrás de estos dispositivos, confirmó que no podían ayudar a Thomas. Era, literalmente, un caso de «todo o nada».
Unciphered: los especialistas en hackear lo imposible
Aquí es donde entra en escena Unciphered, una compañía relativamente nueva, fundada en 2021, que se especializa en romper los sistemas de seguridad más avanzados, incluidos monederos de hardware como OneKey y Trezor T. Su equipo de ingenieros y criptógrafos ya había desarrollado métodos para acceder a dispositivos considerados «irrompibles», y en el caso de Thomas, se ofrecieron públicamente para intentar descifrar su IronKey.
En una carta abierta dirigida a Thomas, Unciphered detalló los pasos generales que seguirían para intentar recuperar sus claves privadas.
Según explicaron, el proceso incluyó ingeniería inversa, análisis del firmware y reconstrucción del funcionamiento interno del dispositivo. Lo que lograron no solo es impresionante desde un punto de vista técnico, sino que también plantea interrogantes sobre la seguridad de dispositivos que hasta ahora se consideraban inviolables.
El proceso de descifrado del ironkey
Unciphered compartió algunos aspectos del método que utilizaron, aunque mantuvieron en secreto los detalles clave por razones de seguridad.
Esto es lo que se sabe sobre su enfoque:
Determinación del modelo exacto
El primer paso fue identificar el modelo específico de IronKey utilizado por Thomas. Esto implicó rastrear dispositivos antiguos disponibles en el mercado y adquirir todos los que pudieron encontrar.
De esta forma, reunieron un «laboratorio de pruebas» compuesto por cientos de unidades idénticas.
Ingeniería inversa a nivel físico
Aquí está la clave de todo.
Con los dispositivos en su poder, Unciphered comenzó a desarmar el IronKey a nivel físico. Utilizaron un escáner CT para mapear la estructura interna del dispositivo y luego recurrieron a herramientas de corte láser para tallar el chip Atmel que actúa como el enclave seguro del dispositivo.
Este proceso incluyó sumergir el chip en ácido nítrico para eliminar capas de epoxi que lo protegían contra manipulaciones.
Creación de un modelo 3D del procesador
Y esto solo mejora con el tiempo…
Capa por capa, Unciphered fue eliminando material del chip utilizando una solución abrasiva y microscopios electrónicos para capturar imágenes detalladas.
Esto les permitió construir un modelo tridimensional del procesador y comprender cómo funcionaba el cifrado.
Análisis de comunicaciones
Un paso crucial fue conectar cables de calibre micrométrico al chip para interceptar y analizar las comunicaciones internas. Este nivel de detalle permitió a los ingenieros identificar posibles vulnerabilidades en el sistema de cifrado y, eventualmente, superar el límite de intentos fallidos.
Contactos clave en la industria
Además del análisis técnico, Unciphered localizó a antiguos ingenieros que habían trabajado en los componentes del IronKey durante la década de 1990.
Tirar de fuentes originales, vaya.
Estos expertos aportaron información valiosa sobre las decisiones de diseño del hardware y posibles puntos débiles que podrían ser explotados.
¿Cómo lograron evitar el límite de 10 intentos?
Aunque Unciphered no ha revelado su método exacto, es probable que hayan encontrado una manera de eludir el sistema de autodestrucción de los IronKey. Esto podría haber involucrado un ataque de fuerza bruta después de manipular el firmware o desactivar el contador de intentos fallidos.
La empresa argumentó que hacer público este tipo de información sería extremadamente peligroso, ya que abriría la puerta a ataques masivos contra dispositivos similares, lo que podría tener implicaciones de seguridad nacional. Según afirmaron, las vulnerabilidades que encontraron son demasiado sensibles para ser divulgadas.
Implicaciones para la seguridad del cifrado
El caso de Thomas y Unciphered plantea cuestiones fundamentales sobre la seguridad de los sistemas de cifrado avanzados. Los IronKey han sido utilizados durante años por gobiernos y agencias de inteligencia para proteger información crítica. La posibilidad de que puedan ser descifrados, aunque sea con un esfuerzo significativo, podría cambiar la percepción de su fiabilidad.
Por otro lado, el éxito de Unciphered también destaca cómo la ingeniería inversa y la innovación pueden superar incluso las barreras más sólidas. Sin embargo, esto no debería tomarse como un llamado a desconfiar del cifrado, sino como un recordatorio de que ningún sistema es completamente invulnerable.
¿Qué significa esto para los usuarios comunes?
Para la mayoría de los usuarios, los IronKey y dispositivos similares siguen siendo extremadamente seguros. El proceso llevado a cabo por Unciphered fue extraordinariamente costoso y requirió acceso a recursos técnicos y humanos de primer nivel.
A fin de cuentas, es poco probable que un atacante común pueda replicar estos esfuerzos.
Sin embargo, el caso subraya la importancia de mantener buenas prácticas de seguridad, como respaldar contraseñas en ubicaciones seguras y utilizar sistemas de recuperación adicionales siempre que sea posible.
Avisado quedas :D.
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