objetivos 2022

Un año más vuelvo por estos lares para hacer pública mi lista de objetivos.

Ya expliqué el año pasado, hace un par de añoshace tres años, hace cuatro años y hace cinco en una pieza semejante las razones que me llevan a marcar unos objetivos, y sobre todo, a intentar cumplirlos.

Conté entonces mi metodología de definición de objetivos. El cómo preparo mi lista de objetivos, cosa que hago cada año por estas fechas, con la firme determinación de ir evolucionando como persona y como profesional hacia los derroteros que quiero llegar. 

Porque por si no lo sabes, antes de SER hay que QUERER SERLO y HACER POR ELLO.

Así que recién entrado el nuevo año no me queda otra que repasar los objetivos que me marqué el año pasado y fijar unos nuevos, siguiendo lo que un servidor llama «La regla de los 3 objetivos».

¿Qué no sabes de qué hablo? Normal. El nombre viene con mi cuño, pero seguro que no soy el primero que ha llegado a algo parecido.

Veamos.

La regla de los 3 objetivos

Sinceramente, no tengo ni idea de si esto que voy a definir ahora ya ha sido estandarizado bajo algún término en particular. Lo más probable es que un servidor fuera picando de aquí y de allá en diferentes teorías sobre la felicidad del ser humano, el cómo afrontar el éxito y el fracaso y demás lectura típica del manoseado mundo de la autoayuda para llegar a formalizar una lista que acostumbro a escribir por estas fechas y que guardo en un sobre (antes físico, ahora digital) que solo abro a finales/principios del siguiente año.

En esta hoja lo que intento es definir los 3 objetivos que me marco para los próximos 365 días. Cada uno tiene un ámbito específicoEn mi caso empecé (de hecho si revisas los objetivos de otros años así lo verás) con Personal, Familiar y Profesional, pero me he encontrado que precisamente el Familiar, por su propia ideosincrasia, se quedaba normalmente a medio camino ya que no cumple uno de los requisitos que veremos más adelante. Por esa razón este año los he redefinido a Salud, Personal y Profesional, pero por supuesto los tuyos pueden ser otros.

Y todos ellos deben cumplir una serie de pautas que evitan principalmente la tendencia que tenemos a marcarnos objetivos que no son reales, o cuya resolución requiere la fijación de nuevos objetivos. A saber:

  • Cada objetivo debe estar claramente definido: Marcarse como objetivo «Ganar X más al mes» no tiene una consecución específica. Por contra, «sacar adelante X proyecto profesional» o «monetizar X servicio de X manera» nos permite llegar a ese primer objetivo, y además lo hace de una manera claramente argumentada.
  • Cada objetivo debe ser un fin en sí mismo: De la misma manera que el anterior, «Ganar X más al mes» no es un fin, sino un medio para obtener un fin. Ese X más que queremos seguramente venga motivado por la compra o alquiler de X producto, porque esperamos poder realizar X actividad extra. Pues el objetivo es precisamente ese, no el anterior.
  • En la medida de lo posible, cada objetivo debería depender de uno mismo: No siempre es posible, pero si por ejemplo estamos en una relación complicada, marcarse como objetivo «mejorar la relación con nuestra pareja» está, seguramente, abocado al fracaso. Por contra, lo que podemos hacer es buscar aquellas acciones personales que hacen que esa relación vaya mal, y marcarlas como objetivo. Ejemplo: «Pasar más tiempo con mi pareja» o «Dejar de beber».
  • Imperativos vs dubitativos: Puede parecer una obviedad, pero hay mucha diferencia entre «Dejar de beber» y «Tengo que dejar de beber», o «Debo dejar de beber». En el primero el núcleo del objetivo es la acción, mientras que en los segundos, el núcleo es la necesidad o recomendación de realizar la acción. Ojito con esto, ya que aunque sea inconscientemente, afrontamos de distinta manera un objetivo según cómo lo hayamos definido.

Dicho esto, vamos a ver cómo ha salido este año, que ha sido de todo menos normal.

Mis objetivos del 2021 y el resultado a finales de año

Vaya añito (otra vez), ¿verdad?

2020 ha sido el ejemplo perfecto de año donde los objetivos, por una fuerza externa, en muchos casos seguramente no se han cumplido. Y 2021 tampoco es que haya dejado tregua.

De esto va el juego de la vida. Es lo que hay, así que tampoco hay que hostigarse por ello.

Vamos a repasar qué quería a principios de año hacer y qué ha salido al final:

  1. Salud – Estandarizar una rutina de deporte aeróbico y con musculatura: Pues lo he cumplido, pero a medias. Otro año más que apenas he pisado Asturias, y por tanto no he hecho apenas crossfit. A cambio, es cierto que he corrido más que nunca en mi vida, y he comenzado a meter peso en brazos mientras hago las sesiones. Esto, junto con tres días a la semana de pilates bastante agresivos (voy con un grupo relativamente joven en el pueblo, y la profesora nos da bastante caña) y algunos retos que me he ido poniendo de calistenia, dan como resultado un año en el que he ganado peso, pero también es cierto que estoy más en forma. No al nivel que me gustaría, pero bueno…
  2. Personal – Ejecutar el próximo libro: Este era el más fácil de los tres, y por razones obvias, lo he cumplido. En 2021 he acabado por sacar los dos libros que me faltaban de la Colección Memorias de Árganon, y lo cierto es que si quisiera, en una semana podría tener a la venta un nuevo libro de ciencia ficción distópica que he ido preparando entre bambalinas. Pero me quiero esperar, probablemente hasta mediados de año, para meterle aún más contenido y que quede una obra bastante más completa.
  3. Profesional – Gestionar mejor los acuerdos de CyberBrainers con mediana/gran empresa: Me alegra ver que un año más tarde, también puedo decir que he cumplido en este sentido. Comenzamos el año dependiendo alrededor de un 40% de la facturación de una sola gran empresa, siendo el resto PYMEs, y lo cerramos con un reparto muchísimo más equitativo, y tres proyectos de tamaño más que decente igualados casi al 20%. Sobra decir que facturando más, claro. Esto, creas o no, me da bastante tranquilidad, ya que de caerse uno (son cosas que tarde o temprano acabarán pasando con cambios de directivos y demás), no supondrá un gran problema para el futuro de la empresa.

Mis objetivos para el 2022

El 2018 fue el año del viaje de mi vida, 2019 fue el año de la profesionalización de este proyecto, 2020 debía (y creo que en parte ha sido) un año de consolidación, 2021 fue un año de crecimiento, y espero que 2022 sirva para recoger lo sembrado.

Así que con esto en vista, dejo por aquí mi lista de objetivos de este año:

  1. Salud – Volver a bajar de los 80kgs manteniendo musculatura: Lo he estado pensando y me gustaría llegar a diciembre del año que viene bajando nuevamente de los 80kgs, a unos 78kgs, que es mi peso ideal (el que a mi me gusta, que si me guío por el IMC debería ser unos 73kgs), sin que eso suponga dejar de entrenar, claro. Ahora mismo debo andar (no tengo por aquí la misma báscula que tengo en la casa de Madrid) por los 82-83kgs, y seguramente para cuando acaben las fiestas estaré más cerca de los 85 que de los 80 :D. Lo fácil, por supuesto, sería quitar entrenamiento y hacer algo de dieta. Pero me gustaría aumentar entrenamiento de fuerza, lo que me va a obligar a controlarme más con la dieta, y eso sí que me cuesta. A ver si lo consigo jajajaj.
  2. Personal – Comenzar a invertir el superávit que tenemos: Acabamos el año afortunadamente con bastante beneficio, y creo que ya va siendo hora de que reinvierta parte de ese beneficio en inversión (bolsa, materias primas, etc) propiamente dicha. De hecho, llevo ya unos meses formándome (he hecho hasta un curso de trading G.G), y quiero pensar que este año es el año en el que ir metiendo la patita por ahí más allá de mis pinitos con crypto. Lo que seguramente haga que hable por estos lares más de estos temas. Avisados estáis :).
  3. Profesional – Sentar las bases para pasar a un modelo de negocio basado en servicios: CyberBrainers es hoy en día una consultora, cuyo modelo de negocio principal es, por razones obvias, la consultoría. Un sector en el que a nivel personal me encuentro comodísimo, pero que tiene el problema de no escalar sin sacrificar más horas… teniendo en cuenta que las horas son finitas. Por ello, este año ya he empezado a dar los primeros pasos con spin offs como Eliminamos Contenido y Ediciones PY. Proyectos muy enfocados a ofrecer servicios específicos con colaboradores, y cuyo escalado no depende tanto del tiempo. Con esto en mente, llevo ya unos meses valorando el desarrollo de un software, quizás apoyándome en esas subvenciones que Europa parece querer dar ahora a las startups, y espero que en 2022 pueda materializarlo en al menos una primera versión de herramienta, aunque sea de uso interno, que acabe pudiendo pulir y sacar al mercado. La idea, por tanto, a medio/largo plazo, es que el grueso de mi negocio sean los servicios, y la consultoría se quede como un añadido más. Veremos…

En fin, que ojalá dentro de un año, cuando revise nuevamente esta pieza, pueda decir sin problemas que he hecho un triplete.

Y en caso contrario, que al menos me sirva para saber qué ha fallado, o las razones que me han llevado a tomar un camino diferente. Porque en un año pueden pasar muchas cosas, y lo mismo lo que ahora veo claro deja de tener sentido el día de mañana.

¿Tienes ya claros tus objetivos para este año?

Puedes si quieres compartirlos de forma rápida en los comentarios de este artículo. O si tienes un blog o canal de vídeo y quieres hacérmelos llegar avísame y los incluiré en la pieza.

Que eso de dejarlo plasmado en un espacio que van a ver otros permite además ejercer la suficiente presión como para que te «incentives» a alcanzarlos.

¿Te animas?

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