Los principios de una educación institucional aumentada

Publico hoy en La U – El diario de Kampussia, periódico de actualidad universitaria líder del sector del cual soy administrador y colaborador esporádico. 

 

La universidad está pasando un mal momento. Desde la crisis económica, la representación cada vez más palpable de organismos privados gestionando universidades antes públicas, hasta la propia neotenia del sector, con una degradación del interés general por el título en favor al aprendizaje intuitivo y las prácticas en empresa, están llevando a la educación reglada a una situación complicada.

PabloYglesias-EducacionAumentada

Las universidades necesitan actualizarse. Ya no basta esa mochila histórica de renombre y calidad para atraer a los clientes, no. Con el auge de las nuevas tecnologías, cada vez son más los que empiezan a optar por el modelo de aprendizaje más abierto y flexible que ofrece el tercer entorno, el mundo online.

Desde plataformas de e-learning hasta auténticos ecosistemas de crowdsourcing, donde es la propia comunidad quien aprende de sí misma, valiéndose del inestimable atractivo de la gamificación. Una vida aumentada, que rompe fronteras y permite desarrollarse al alumno siguiendo su propio camino, obteniendo en cada tramo sus propias herramientas. La heterogeneidad del aprendizaje, frente al estancamiento de los planes de estudio.

Pero no está todo perdido, y ahí hay propuestas interesantes para revitalizar el sistema reglado, como ALFs (Augmented Lecture Feedback System (ES)), una suerte de gafas de realidad aumentada (aquí la comparación con Google Glasses es casi inevitable) que el Grupo de Sistemas Interactivos de la UC3M ha estado desarrollando.

El sistema propone un modo de educación distinto, donde la comunicación entre profesor-alumnos se democratiza, evitando así factores externos adversos como la timidez o el miedo a expresarse en público.

Técnicamente, hablamos de un sistema que utiliza la tecnología de Kinect (XBox entre muchos otros dispositivos) para recoger datos del aula. Los alumnos tendrán así mismo una aplicación en sus móviles para comunicarse directamente con el profesor, que verá sobre sus cabezas la información oportuna gracias a las gafas de realidad aumentada.

El dispositivo puede mostrar diferentes iconos (estoy de acuerdo o no, tengo una pregunta, no lo entiendo,…), así como encuestas y resultados en forma de gráfica y porcentajes.

Lejos de ser la herramienta definitiva, si creo que estamos ante un nuevo paradigma en educación: El uso de las nuevas tecnologías como facilitador del aprendizaje, expandiendo los canales de comunicación de las enseñanzas convencionales.