Microsoft y la convergencia

Estos días se está celebrando el BUILD2014 (EN), las jornadas de anuncios y hacking que la empresa de Redmond prepara cada año, y que sirven de escusa para presentar las nuevas propuestas de la compañía.

Windows-Universal-Apps

He seguido por streaming algunas de las presentaciones, y el resto en el día a día de mi lectura diaria de feeds. Y me quedo con tres puntos, siendo el último el que más trascendencia me parece oportuno otorgar:

Cortana, el asistente personal de Windows Phone 8.1, aparece por fin ante el público. Un servicio con el que Microsoft espera plantar cara a la propuesta de Apple por el reconocimiento de voz con Siri y a la propia de Google por adelantarse a las necesidades del usuario con Google Now. Y lo hace con un sistema cuya API parece (y digo parece porque una cosa es lo que entendamos de la presentación, y otra bien distinta puede ser lo que al final llegue al mercado) que estará disponible al resto de desarrolladores, de forma que puedan aprovechar los comandos de voz al menos para lanzar sus aplicaciones.

Adios a las licencias de Windows Phone para terminales de menos de 9 pulgadas. Ataque frontal a Android. Una estrategia realmente importante, ya que podríamos decir que es la primera vez que la compañía licencia gratuitamente su sistema operativo a fabricantes (al menos oficialmente). Un sistema operativo que recordemos es propietario. El camino de la nueva Microsoft.

Y he dejado para lo último la razón de este artículo. La segunda etapa de la convergencia, de la filosofía “One” que han aullado a los cuatro vientos. Si Windows 8 y WP8 supuso la unificación (quizás no demasiado acertada) de la experiencia de usuario en el mundo móvil y el de escritorio, las Universal Windows Apps suponen el segundo peldaño a superar. Visual Studio como plataforma de desarrollo para Apps del ecosistema Windows, que serán empaquetadas automáticamente siguiendo pautas responsivas y especificaciones según el SO que vayan a correr. Es decir, unificar desarrollos. Desarrollas una vez, y Visual Studio se encarga de generar las apps para Windows Phone, para Windows 8 RT y para Windows 8 (se habla también de XBox, pero no he visto información oficial).

Un paso que tarde o temprano se tiene que dar, y que en mayor medida está ocurriendo con la democratización de los lenguajes web. Ahora se suma Microsoft con algo parecido enfocado a su ecosistema, y aunque acotado, no puedo más que aplaudirles.

¿Cuál será el próximo movimiento? Pues acercadas las APIs de desarrollo, falta que los sistemas operativos sean cada vez más compatibles. El objetivo final debería ser un solo Windows que se adaptara a cada dispositivo, ofreciendo sus propias características y eliminando aquellas incompatibles.

Como punto negativo (y en espera nuevamente de ver cómo de real es el anuncio), me preocupa la dependencia que ello acaba por ocasionar respecto a la experiencia de usuario y el diseño propio de una app. Sino se tiene cuidado con estos movimientos, acabarás por conformar una plataforma que automatiza la capa de interacción con el usuario, generando un ecosistema de aplicaciones clónicas, y mermando por tanto la originalidad y la independencia de la comunidad de desarrolladores. Una cosa es marcar unos mínimos para que todo desarrollo tenga una experiencia satisfactoria y acorde con los sentimientos que la plataforma quiere ofrecer al usuario, y otra es controlar todo el proceso superior.

Pero claro, esto son cavilaciones mías, y supongo que, conociendo a los chicos de Redmond, ya lo hayan pensado. En todo caso, un acierto por su parte, y una alegría al ver que HTML5 es uno de los lenguajes elegidos para el nuevo One Windows.