Migración de la mano de obra por los avances en robótica industrial

Como aficionado al mundo audiovisual que soy, quizás para mi el nombre de Red Digital Cinema Camera Company me suena bastante cercano, pero lo cierto es que estamos hablando de una de las empresas de cámaras profesionales para filmado digital con cada vez más presencia en las superproducciones.

 

Hablamos de un producto por lo general es solo asequible por equipos que se dedican a este mundo, y no para personas como yo, por ello me ha sorprendido gratamente una de las últimas actualizaciones de su blog con entrada Attitude adjustment“ en las que se complacían de bajar los precios de sus productos en un 45%. La noticia seguramente hubiera llegado a mí como tantas otras, olvidadas en algún rincón oscuro de mi cabeza, sino fuera por lo siguiente:

Hemos construido una fábrica increíblemente eficiente en Irvine, California y con el tiempo hemos aprendido a fabricar EPICs en grandes cantidades, hemos rebajado nuestros costes de montaje, hemos encontrado mejores proveedores, y pagado totalmente nuestros gastos no recuperables. Cuando ensamblamos nuestra primera cámara EPIC en el Stage 6 en RED Studios Hollywood, nos llevó 12 horas, y dos días más para ajustes. Hoy podemos montar una EPIC en 13 minutos, y el 95% de ellas no necesitan ningún trabajo adicional tras los diagnósticos y pruebas. Es un testimonial a nuestro equipo de producción y a nuestra cadena de suministro. Dado que nuestros costes son ahora significativamente más bajos, rebajaremos a partir de ahora los precios de nuestras cámaras.

Y es aquí donde quería llegar. Estamos ante una empresa que, paradójicamente al contrario de la mayoría de sus competidores, han optado por darle importancia a la robótica industrial en vez de abaratar los costes en cadenas de producción a mano.

Estamos ante una empresa cuyo modelo de producción está asentado en EEUU, cuando lo habitual en el mundo tecnológico es huir hacia los países asiáticos. Y sin embargo, demuestran que este modelo les ha permitido abaratar tanto los costes (después de hacer frente a la inversión inicial) que seguir cobrando el precio anterior hubiera sido moralmente inconcebible.

China lleva tiempo siendo el motor del mundo, asentado bajo un sistema de mano de obra barata que intentan cambiar a toda costa. Los avances en robótica son tales y empiezan a estar tan cerca del mundo industrial que no me extraña las medidas tomadas por Asia en favor de la industrialización moderna, con el fin de que acabe ocurriendo lo que ya ocurrió en este sector hace 80 años a la inversa.

Estamos viviendo un momento cumbre en la distribución mundial del modelo de producción. Si yo tengo una empresa, y puedo contratar a expertos de mi país, teniendo cerca la fábrica de producción y encima no depender de los costes, retrasos y contratiempos de la dependencia de una distribución externa, no lo dudaría y barrería para casa.

Y eso es precisamente lo que habrá pensado en su momento Jim Jannard, fundador de Red Digital, y lo que seguramente estén pensando en estos momentos su competencia.