#MWC2014: La importancia de los mercados emergentes

Aunque estaba invitado, tanto para la feria de electrónica de consumo más importante de nuestro país (EN) (y sin duda de las más importantes de nuestro continente), como para el 4YFN (EN), el congreso de emprendimiento también organizado por el Mobile World Congress en la ciudad Condal, al final por motivos profesionales me he tenido que quedar, lo que no quita que tenga satélites que me sueltan de primera mano lo que se cuece por allí :).

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Llevamos ya tres días de feria, y sin duda, hay una clara tendencia: Los mercados emergentes.

Esos países, esos potenciales usuarios que aún no tienen los beneficios de la tecnología de consumo. Potenciales clientes, los siguientes 1000 millones de los que hablaba Facebook en el año pasado, que están justo ahí, delante de nosotros. Y me parece profundamente interesante ya que la manera de acceder a ese pastel (recordemos que el objetivo final de las empresas es obtener más clientes, más dinero) es mediante iniciativas para democratizar la tecnología.

Así, hemos visto grandes proyectos como el nuevo terminal de FirefoxOS por 25 dólares (ES) (¡dios mío, 25 dólares!), el fork de Android “windowstizado” del Nokia X (ES) (previsiblemente una familia de terminales low cost), la aparición de Tizen no en dispositivos móviles, sino en wearables (EN) o algunas de las cartas presentadas en esa asociación liderada por Facebook llamada internet.org.

Un MWC que apuesta por una tecnología al alcance de todos, ya sea mediante absurdos (al menos en la estructura industrial de años anteriores) márgenes de beneficio en hardware, ya sea mediante la optimización de infraestructuras de comunicación y servicios de bajo ancho de banda, ya sea mediante el apoyo al software libre y la web.

Respecto a lo primero, quedaros con un nombre: Spreadtrum Communications (EN), el fabricante chino con el que Mozilla ha llegado a un acuerdo para lanzar el que será el smartphone de entrada más barato de la historia. 25 dólares por un terminal con 2G, pantalla de entre 2,5 y 3,6 pulgadas, con un procesador a 1GZ y 1Gb de RAM. El sistema operativo, el de padre, que ya sabemos que consume lo mínimo :). Lo justo, vamos. Y con el objetivo claro de barrer ventas en países en vías de desarrollo, bien mediante la venta directa o con acuerdos enfocados a mejorar la calidad de vida en los mismos.

Respecto a lo segundo, no me cansaré de decir el increíble trabajo que Facebook ha hecho y previsiblmente hará por democratizar internet. La red social es un ejemplo a seguir en cuanto a optimización (no en cuanto a privacidad, todo sea dicho), y parte de ese potencial se ha ido paulatinamente trasladando a otros sectores, como la iniciativa internet.org que en su día recogimos por aquí.

Desde ella nace SocialEDU (EN), apoyada en los beneficios de una educación basada en las TIC, y que propone un escenario en el que países del tercer mundo como Ruanda cuenten con la infraestructura y tecnologías suficientes para implantar modelos educativos que los saquen de la extrema pobreza en la que viven. Entre los nombres que figuran, Ericsson, Mediatek, Nokia, Opera, Qualcomm y Samsung. Y entre las barreras a afrontar:

  • Acceso libre a contenidos.
  • Acceso libre a la información.
  • Utilización de dispositivos móviles económicos.
  • Experiencia educativa, social y localizada.
  • Apoyo en el gobierno de Ruanda, que ha facilitado esta innovación.

Todo teniendo en cuenta que estamos ante países sin apenas cobertura digital, por lo que la epopeya es triple. Por un lado, implantar terminales móviles low cost. Por otro, generar la infraestructura necesaria para mantenerlos y comunicarlos. Y por último, servir estos terminales con aplicaciones profundamente optimizadas a entornos 2G, que suministren toda esa información necesaria para alimentar el conocimiento de sus ciudadanos sin consumir apenas ancho de banda.

A esto, unirle proyectos como Loop de Google, y tendremos el caldo de cultivo perfecto para un nuevo despertar tecnológico. Innovación con objetivos más sociales y no tanto lujosos, que es lo que necesitamos.