Experiencia con Android Oreo en mi querido Xiaomi Mi A1

android oreo

Es curioso cómo con el tiempo van cambiando tus prioridades.

Recuerdo que hace unos años cubría en profundidad prácticamente cualquier actualización de Android. Por aquel entonces (hablamos ya de hace unos cinco años) le daba muchísimo al tema de las ROMs cocinadas, y prueba de ello es que todavía hoy en día el artículo más visitado y más comentado de esta página sigue siendo uno en el que explico qué ROM hay que instalar para cada uno de los dispositivos dependiendo de su modelo y el país de origen.

Sin embargo el tema me ha ido pareciendo poco a poco más intrascendente. Y en parte eso es bueno, ya que hace tiempo que hemos llegado a una suerte de maduración de los sistemas operativos móviles que hace que las diferencias entre una y otra versión sean por norma general pequeñas novedades.

El caso es que la semana pasada mi querido Xiaomi Mi A1, que desde aquí ya aseguro que ha sido la compra del año (increíble lo que le dura la batería a este bicharrajo teniendo apenas 3.000 mAh), se actualizaba a Android 8.0.

Los chicos de Xiaomi habían asegurado que la actualización empezaría a llegar a finales de año, y en efecto empezó a llegar… concretamente, y que un servidor se enterase, el día anterior a Noche Vieja. Pero en mi caso caía a media semana, y como no, corrí raudo a actualizarlo.

A saber, la experiencia con Android Oreo es la que a día de hoy ya esperamos en un terminal móvil. Es el Android de siempre pero con una serie de “novedades” en stock que lo mismo algunos ya habíamos disfrutado en capas de personalización de otros fabricantes, cuando no en ROMs fabricadas.

Pero con una, que trataré al final de la pieza, que me parece crítica para el devenir de la plataforma.

Empecemos.

Nuevo sistema de notificaciones

Como la posibilidad de pedir que nos vuelva a notificar pasado un tiempo, así como la capacidad de parametrizar a nuestro antojo qué tipologías de notificaciones queremos recibir y cuales no dentro de una aplicación, aunque ésta de base no nos permita segmentar a tal nivel.

Lo primero vendrá bien en casos muy contados, pero lo segundo, al menos para alguien que es un obsesivo/compulsivo de la productividad, es algo que agradezco y mucho, pudiendo ahora definir, por ejemplo, que solo me notifique MPs de Twitter sin vibración (a día de hoy la app oficial solo ofrece notificarnos o no notificarnos, no en la manera que lo hace).

Android Oreo notificaciones

El selector de texto inteligente

Que se traduce en que básicamente ahora cuando señalamos un número de teléfono, no habrá que copiarlo y pegarlo en la app de llamadas para llamar, ya que el sistema entiende que es un número de teléfono y directamente nos sugiere utilizarlo para llamar. Y lo mismo con correos, direcciones que se nos abren en Maps o búsquedas en Google.

Nada del otro mundo, vaya, pero algo que de nuevo mejora la usabilidad diaria del dispositivo.

Android Oreo selector texto inteligente

El modo Luz Nocturna

Oculto por el nuevo panel de Ajustes > Configuración de Pantalla (sí, utilizo mis dispositivos en inglés), tenemos ahora una funcionalidad que en Windows llevo mucho tiempo utilizando. La de programar un horario en el que la pantalla adquiere una tonalidad más cálida para no forzar tanto la vista en momentos en los que se espera poca luminosidad. Se puede activar en un momento dado, programarlo de tal hora a tal hora, o dejar que sea el sistema quien defina cuándo empieza el atardecer y cuando llega el amanecer.

También se puede configurar para que en situaciones de baja luminosidad se active (aunque sea fuera del horario esperable).

Sinceramente, no se puede pedir más.

Android Oreo luz nocturna

El modo Picture in Picture y la pantalla dividida

Que aún no he podido probar, habida cuenta de que a día de hoy la única aplicación que tengo instalada que lo ofrece es Youtube, pero solo a los suscriptores de Youtube Red (y, bueno, Duo también lo tiene, pero nunca la he usado, jajaja).

Con PiP lo que Android ofrece es la posibilidad de colocar una pantalla de una aplicación superpuesta a otra aplicación, siendo el caso más habitual el estar utilizando algo del móvil mientras vemos un vídeo.

Ahora bien, lo que sí he probado y me encanta es la posibilidad, por fin, de ejecutar dos aplicaciones a la vez a pantalla partida, que para la mayoría de casuísticas del día a día nos vale.

Y por si se lo pregunta, sí, es posible gracias a estas dos funcionalidades tener tres aplicaciones en ejecución a la vez (dos a pantalla partida y un PiP por ahí flotando). Que sirva para algo en un smartphone de 5,5 pulgadas, ya es otro tema…


Ver en Youtube (EN)

Nuevo diseño de la barra de notificaciones y el panel de ajustes

Que por ahora me ha gustado, sobre todo con la nueva jerarquía de notificaciones:

  1. Las notificaciones en curso (una llamada, música, indicaciones de navegación…).
  2. Las notificaciones enviadas de persona a persona (sms, servicios de mensajería instantánea…).
  3. Las notificaciones generales (recordatorios, eventos, actualizaciones…).
  4. Las notificaciones puramente informativas (tráfico, notificaciones de apps de juegos…).

Lo que se traduce en mayor productividad/menos tiempo perdido, lo cual se agradece.

Interesante además que configuraciones temporales que inciden demasiado en la usabilidad del dispositivo, como puede ser el tener activo el modo nocturno (se ve en la imagen inferior) o el modo de No Molestar aparecen ahora en Ajustes en otro color mientras están activas, facilitando su desactivación.

Se nota que detrás hay un estudio de usabilidad bastante más avanzado que el que en su día se hizo.

 

Android Oreo barra notificaciones-ajustes

Project Treble

Justo la novedad que más interesante me parece, y la que por ahora no tengo disponible en el Xiaomi Mi A1.

Con Treble Android va un pasito más en eso de intentar luchar contra los efectos nocivos de la fragmentación de su ecosistema. Básicamente hablamos de una nueva arquitectura en la que la capa de los controladores, normalmente dependiente de las implementaciones del fabricante, ya no es necesaria a la hora de actualizar los dispositivos a nuevas versiones.

Lo que quiere decir que, en teoría (otra cosa lo que haga cada vendedor), se agilizan los trámites a la hora de hacer llegar una actualización de Google al cliente final (el proveedor no necesita esperar los drivers oportunos del fabricante de chips y del resto de componentes del dispositivo para actualizar el sistema). Descontando, por supuesto, que facilita muchísimo las cosas a los que se dedican a cocinar ROMs (puedes crear una y tienes mucho más sencillo portarla al resto de dispositivos).

Y digo que es de las funcionalidades más importantes porque como ya explicaba la semana pasada, éste sigue siendo el principal punto débil del ecosistema Android.

Pero como requiere un cambio muy drástico en la forma de trabajar a nivel de máquina con el sistema operativo, el paso se está dando de forma escalar, lo que significa que todos los dispositivos que en su día salieron con versiones inferiores a Android Oreo (como el Xiaomi Mi A1) tienen un año para hacer el paso (se puede actualizar a Oreo sin tener Treble activo), y únicamente están obligados a salir al mercado con la nueva arquitectura todos los que lleguen ahora con Android 8.0 o superior.

Habrá que esperar, por tanto.

treble

Funcionalidades menores

Para terminar, creo que debo señalar otras que si bien quizás para algunos pueden ser interesantes, al menos para un servidor no son tan importantes o no creo que merezcan una sección propia, como es:

  • Carga rápida: Realmente esto no viene con Android Oreo, sino más bien que aprovechando la ocasión Xiaomi lo ha metido en su dispositivo. ¿Lo bueno? Pasamos así a ser compatibles con Quick Charge 3.0 de Qualcomm, lo que hace que la batería se cargue hasta cuatro veces más rápido. ¿Lo menos bueno? Que el cargador con el que viene el Xiaomi Mi A1 no es compatible con este estándar, así que para quien quiera aprovecharse de ello tendrá que comprar otro. Un servidor tenía por casa éste (EN), que es el que suelo llevar para viajes.
  • El autocompletado disponible en prácticamente cualquier aplicación (funciona igual que lo que ya teníamos en Chrome).
  • WebViews con Navegación Segura: El navegador embebido en apps de Android recibe por fin Navegación Segura de Chrome.
  • Nuevos controles de seguridad a la hora de instalar aplicaciones de fuera del market: Ahora podemos definir qué aplicaciones pueden o no instalar dispositivos de fuentes desconocidas. Es un extra de seguridad que se agradece.
  • Mayores limitaciones en consumo y rendimiento para aplicaciones en segundo plano (EN/lo que debería repercutir positivamente en la batería).
  • Los iconos adaptativos (ahora los desarrolladores deben diseñar dos iconos, sin y con fondo, para que sea el usuario quien decida cuál pone y con qué fondo).
  • El punto de notificación en el icono de las apps (menos invasivo en todo caso que el numerito habitual).
  • Soporte para multipantalla y navegación por teclado extendido.
  • Conectividad: Con Oreo llega el soporte a nuevos estándares WiFi (WiFi Aware y NAN) y Bluetooth (AVRCP 1.4 estándar, BLE y el códec Sony LDAC).
  • La posibilidad de añadir nuevos tonos y sonidos para cualquier tipología de notificación (mi móvil siempre está en vibración, así que…).
  • Pegar un texto sin formato (pues eso…).
  • Activar WiFi automáticamente en casa: Lo he estado probando y todavía no entiendo muy bien cómo funciona. Yo suelo desactivar el WiFi cuando salgo de casa, y no he visto que se volviera a activar… También es verdad que entiendo que para que funcione debería llevar siempre la localización activada, y me da que al final va a ser mayor problema del que solventa.
  • Nuevos Emojis

Y ala, por aquí un resumen un poco a mi rollo de todo lo que creo que merece la pena contar de Android Oreo. Que ojo, hay mucho más (EN), pero al menos a un servidor no le ha parecido lo suficientemente interesante como para dejarlo por estos lares.

Y, por cierto, si le gustaría que recuperase este tipo de reviews, hágamelo saber :).