Pagar libertad

Este es una de las newsletters antiguas que se enviaron de forma exclusiva a los miembros del Club Negocios Seguros, y que se liberan públicamente un mes más tarde.

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Negocios Seguros

Newsletter 873

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Tenía para hoy un artículo sobre software libre y cómo este afecta al mantenimiento y seguridad de todo el ecosistema digital (te va a molar, ya verás), pero he preferido pasarlo para la próxima semana, y dedicar la pieza exclusiva para los miembros a este otro tema.

Y antes que nada, en efecto. Como ya avisé por el grupo privado, se vienen cambios en esto que he pasado a llamar Club Negocios Seguros (el antiguo mecenazgo). Ya hablaré con más profundidad de todo lo que supone, pero por ahora quédate con la idea de que he pasado a considerar tanto la publicación de los martes, como la de los jueves, la misma newsletter exclusiva para miembros, por lo que de pronto hemos duplicado (incluso más…) el número de la newsletter, estando ya cerca de las mil.

Y, de paso, dejamos de usar como me decíais los números romanos, que cada poco me equivoco y la acabo liando.

Ya me cuentas qué te parece.

Ahora sí, ¡vamos al lío!

Pagar por libertad

Elon Musk vuelve a la carga estos días con dos noticias que dan qué hablar.

  • Por un lado, el amenazar con dejar a Europa sin servicio de X si en el viejo continente seguimos pesaditos con eso de que hay que hacer un uso justo de los datos de los usuarios. Obviamente, no deja de ser más que un órdago para ver si puede forzar al máximo la maquinaria, pero como una cosa es decir, y otra hacer, y el bueno de Musk sabe que lo primero tiene muchos menos peso que lo segundo, pues que por intentarlo no sea.
  • La otra, y esta es la que sí me parece importante, versa en derredor de la idea de que la red de microblogging X sea de pago (ES) en un futuro cercano.

Con muchos matices, como veremos a continuación.

Pero con un único objetivo (según Musk, que rebatiremos también a continuación): Que X sea un lugar realmente libre.

¡Tócate los cojones!

La prueba del trabajo

La idea, por alocada que suene, tiene una base cierta, y es que presuponiendo que, en efecto, buena parte de las funcionalidades de X dirigidas a creadores de contenido sean de pago, lo que añadiría la red es una prueba de trabajo. Una pequeña barrera que, en teoría, desincentiva los malos usos que tiene la plataforma hoy en día.

Pero empecemos por el principio.

La propuesta de Musk giraría en torno a que X fuera gratuita para consumir, pero de pago para producir. Es decir, que funcionalidades BÁSICAS como escribir un Tweet, retuitear, comentar o enviar DMs, requieran que el usuario pague una suscripción presumiblemente anual.

¿Y de cuánto estaríamos hablando? Pues, lejos de un pago mensual significativo, como es hoy en día la suscripción a Twitter Blue, quizás estuviéramos hacia algo como un euro al año.

Es, de facto, aquello que en su día se valoró también hacer con WhatsApp. Que no fuera gratuita, sino que el usuario tuviera que pagar aunque sea un mísero euro/dólar anual para poder usarla.

¿Qué se busca con esto? Pues, obviamente, hacer caja. 1 euro al año es una mierda, pero un 1 euro al año por X millones de usuarios, son X millones de euros al año que ahora mismo X no tiene. Insuficiente, por supuesto, para salir de los números rojos en los que está, pero por algo se empieza.

Y digo se empieza porque, y esto sí es importante, abre ese precedente tan necesario en la industria: el de ir forzando al usuario a pagar por lo que usa.

No voy a ser yo quien tire la primera (o la última piedra) sobre esto, ojo. Pero parte de los males, y también parte de las principales virtudes del tercer entorno vienen precisamente por que hay capacidad de elección: Acceso gratuito, acceso de pago.

El ecosistema digital parece que está migrando a esa idea de pago por uso argumentando que gracias a ello, dejaremos de pagar con nuestros datos. Un fin muy loable, pero que difícilmente se sustenta en una sociedad que ha crecido asumiendo los abusos de privacidad como algo normal.

Que esto, siendo sinceros, te preocupa a ti, a mi, y a cuatro frikis más.

Y, por encima de todo esto, los problemas habituales que tenemos de umbrales económicos (igual hasta me puedo plantear pagar por esta red social que uso tan intensamente, pero quizás no estaré dispuesto a pagar por todas las rede sociales donde ahora estoy), y de pura confianza (¿cómo se entonces que pagando no van a traficar con mis datos… si históricamente hemos tenido a multinacionales como Facebook, Google, Amazon o Apple que lo han hecho con sus servicios de pago?).

Luego está el hecho de que para fomentar ese aumento de cash, la mayoría de plataformas se están enshiftificando, como expliqué ya en uno de los primeros podcasts de esta temporada.

Pese a todo, la X de Musk va por otros derroteros, ya que ese pago no sería para liberar de la carga de la explotación de datos a sus usuarios de pago (es más, valora dividir ahora Twitter Blue en dos suscripciones, y solo la más alta quitaría la publicidad), sino que con ello, y como decía, se añada en el uso de la herramienta una suerte de prueba de trabajo.

Una barrera que desincentive a aquellos que usan la plataforma para tergiversar la información, o para hacer spam.

¿El problema? Pues que como ya he explicado en múltiples ocasiones, esto no funciona así.

La prueba de trabajo no desincentiva los malos usos

Es tan simple como suena.

¿Crees que alguien que tiene una red de bots en Twitter y que vende sus servicios de difusión para viralizar noticias falsas, va a dejar de hacerlo si ahora tiene que pagar un dólar al año por cada cuenta?

Como mucho conseguirá que cierren algunas redes amateurs que no tienen un negocio por detrás. Como mucho, se librará de unas cuantas miles de cuentas fake que han sido creadas por el tonto de turno en la habitación de casa de sus padres.+

Pero ya está.

Quien tenga negocio detrás de proliferación de fake news. Quien se sienta legitimado a verter bilis con una cuenta anónima sobre cualquier cruzada que sea crítica para sus ideologías. O quien simplemente tenga una cuenta troll y ve monetizado su trabajo con el puro apoyo social de una minoría, va a seguir haciéndolo sea gratis o haya que pagar 1 euro/dólar al año.

Que esto, recalco, no se soluciona con un sistema de pago de por medio.

¿Cómo se soluciona? Pues como ya todos sabemos. Con mejores filtros y mayor número de ojos trabajando en moderar el contenido.

  • A sabiendas de que esto supone muchísimos más gastos recurrentes.
  • A sabiendas de que esto supone hacer al servicio menos libre. Más censurado.

Así son las reglas del juego, nos gusten o no.

Queremos libertad absoluta. Pero que esa libertad no entre en conflicto con nuestra ideología y/o con la evolución de nuestra sociedad.

Entre esos límites tan difícilmente cuantificables estamos todos nosotros.

Algunos más hacia un lado, algunos más hacia otro.

Pero creo que la mayoría (y así parece quedar claro en los países democráticos) aceptamos perder parte de esa libertad en favor de que, por ejemplo, los populismos no acaben gobernando el país donde vivimos.

Que aquí la guerra no va sobre que tal número de cuentas acepta y difunde tonterías sobre que la Tierra es plana. Sinceramente, eso no hace daño a nada más que a la propia lógica.

Aquí se debate sobre cómo gracias a plataformas como X (a cualquier espacio social, sea digital o físico), las masas, bien orquestadas mediante una minoría inteligente, pueden llegar a alinearse contra intereses que van en contra de toda la sociedad.

Hablo de poner políticos y discursos que son absurdos como responsables principales de un país. Hablo de empezar guerras. Hablo de ver como enemigo (el culpable de todos los males) a aquellos que son diferentes a nosotros.

En sitios como X esto es posible de conseguir.

Y por más que diga Musk, no lo va a solucionar imponiendo el pago de 1 euro al año.

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