¿Por qué usar el Pago Móvil en lugar de pagar con dinero en efectivo o tarjeta?

pago movil

Me parece sorprendente cómo en apenas una década ha cambiado tantísimo la manera de relacionarnos con el auge de los smartphones.

De acuerdo a este estudio elaborado por Statista (ES), existen más de 2000 millones de teléfonos inteligentes en el mundo. Una cifra que sigue creciendo año tras año, conforme los países menos desarrollados se suman al carro de la digitalización.

Y es que los smartphones han cambiado no sólo la forma en la que nos comunicamos, sino también la forma en la que pagamos. Para alguien que vive (cerca de) la capital, el pago digital se ha vuelto de facto el modelo por defecto de mis transacciones. Siempre intento salir de casa con algo de dinero en metálico, pero lo cierto es que si el establecimiento tiene opción de pago móvil, no lo dudo.

Ahora bien, una pregunta que en más de una ocasión me habéis trasladado es qué opción es más segura. ¿Pagar con tarjeta o con aplicaciones móviles?

Vamos a resolverla.

Tarjetas vs monederos electrónicos, ¿qué es más seguro?

Si aún no estás familiarizado con el término “monedero electrónico” debes saber que se trata de carteras digitales en forma de aplicaciones de pago móvil. Éstas contienen información sobre nuestras tarjetas, y a la hora de realizar transacciones utilizan una tecnología denominada Near Field Communication (NFC) capaz de realizar el pago tan sólo con acercar el teléfono (o el wearable) al TPV digital (Terminal punto de Venta) o escanear el código QR.

Y lo cierto es que este nuevo modelo de transacciones es mucho más seguro que el pago en efectivo o con tarjeta, sea de crédito o débito. Por varias razones:

  • Llevar el dinero virtual justo: Antiguamente lo normal era tener una tarjeta asociada a nuestra cuenta bancaria, y por ende, a todos nuestros ahorros. A día de hoy, quien más quien menos tiene alguna cuenta extra donde puede ir metiendo el dinero necesario para el día a día, o para pagar por Internet, de forma que si en algún momento esta cuenta se ve comprometida, solo expondrá un porcentaje mínimo de nuestro capital. Con los pagos móviles esto se ha simplificado hasta el absurdo. Basta que entres en tu aplicación bancaria para que envíes instantáneamente tanto dinero a esa cuenta. Una acción que te va a llevar lo mismo medio minuto, haciéndola compatible con prácticamente cualquier escenario de pago que nos pueda surgir.
  • Cada vez hay más TPVs a pie de calle: El caso de los pueblos, así como el de algunos países de fuera de Europa y América, es distinto. Pero por aquí lo normal es que en casi cualquier establecimiento tengas opción de pagar mediante TPV, que para colmo se han ido actualizando al uso de tarjetas contactless y NFC.
  • El control es mayor: El gran handicap que se asociaba a los pagos móviles era la decisión de diseño de poder hacerlas automáticamente (sin confirmación por parte del usuario) para compras inferiores a 20 euros. Lo cierto es que actualmente casi todas las plataformas de pago móvil ofrecen la opción de desactivar esto, teniendo siempre que confirmar un pago. Y la forma de confirmarlo es mediante PIN (ergo, algo externo al propio dispositivo que debes conocer) o mediante reconocimiento facial/huella dactilar (ergo, algo que nos es innato a nosotros). El dinero físico y la tarjeta no requiere confirmación para usarse, y en todo caso con la segunda opción, en España (ojo que es solo el caso español), se hizo muy común pedir junto a la tarjeta el DNI. Algo que lamentablemente se está poco a poco perdiendo, y que permitía confirmar que en efecto eras el dueño de esa tarjeta.
  • La seguridad: Como ya expliqué en su día, toda la información recogida en tu monedero electrónico se encuentra encriptada, es decir, no aparecerá a la vista a no ser que se introduzcas contraseña y otros datos de verificación (perfecto para evitar ataques de shouldersurfing). Por ello, si pierdes el teléfono será imposible que accedan a tu dinero. Por otra parte, debes saber que una de las mayores razones por las que utilizar el Pago Móvil es más seguro es que gracias a él contamos con ‘doble barrera de seguridad’. Y es que si pierdes tu teléfono móvil, para entrar a tu monedero electrónico deberán primero desbloquear tu smartphone. En una tarjeta ya tenemos a simple vista el número, el nombre de la persona, e incluso el CCV. Un smartphone bloqueado da la misma información a un potencial ladrón que un ladrillo.
  • Hablemos de privacidad: La guinda del pastel está en el apartado de privacidad. Está claro que el pago con dinero físico es más privado, habida cuenta de que el dinero físico no es traceable. Ahora bien, es importante que sepas que el que recibe el pago no conocerá detalles identificativos de tus tarjetas, sino un número de transacción aleatorio (token), lo que dificulta hasta el extremo fraudes (el establecimiento no sabe quién eres realmente), y como no, potenciales usos tergiversados de esa información.

Cada vez se puede pagar en más sitios con esta tecnología

La expansión de los monederos electrónicos ha sido tal que en Londres, por ejemplo, ya no es posible pagar un billete de autobús en metálico pero sí es posible hacerlo mediante un smartphone. Un servidor hace ya años que no lo hace con dinero en efectivo. La compra de cualquier billete (sencillo incluido) en Madrid siempre se puede hacer mediante tarjeta y/o pago móvil. Ya ni hablemos del transporte privado, con la paulatina democratización de servicios como Uber, Taxify o Mytaxi, que fuerzan el pago (e incluso el dejar una propina) mediante el uso de sus apps.

Y podría seguir así un buen rato. Para pedir comida a domicilio hace tiempo que lo hago siempre por plataformas como JustEat, en el viaje a Lanzarote de este verano, que hice con amigos, creamos una cartera en común con otra de estas apps de pagos entre particulares…

Estos ejemplos nos ayudan a comprender la relevancia que el Pago Móvil ha llegado a adquirir, estando presente en casi cualquier marca. Una de las primeras en proponer el pago móvil fue, como ya expliqué en su día, Apple Pay, a la que le siguió Samsung Pay, Android Pay, Vodafone Wallet y Orange Cash. Y poco a poco esta evolución del modelo de pago se ha ido trasladando a prácticamente todos los derroteros posibles, desde páginas de juego y entretenimiento, como Betway Casino (ES) que utiliza el monedero electrónico Neteller, pasando por Ryanair, que ya acepta vuelos mediante la pasarela de pagos Paypal, y el gigante del comercio electrónico Alibaba, que llega a aceptar hasta Western Union.

Y es que el pago mediante las billeteras electrónicas ya es tan común que se ofrecen como forma de pago en páginas tan conocidas como Airbnb (de donde suelo sacar la mayoría de alojamientos para mis escapadas) o en Upwork, una plataforma de empleo para freelancers. Sin ir más lejos, el pago de mis cursos se realiza mediante tarjeta o mediante PayPal. Las donaciones de esta página están en Patreon (ES/que a su vez permite configurar PayPal como plataforma de pago) y PayPal.me (ES).

Cómo activar el pago móvil

Tras leer este artículo seguramente te estés preguntando, ¿cómo puedo activar el Pago Móvil?

Muy sencillo.

Sólo tienes que activar el intercambio de datos NFC y descargar una aplicación de pagos móviles compatible con tu banco y smartphone. Algunos bancos, de hecho, ofrecen dicho servicio en su propia aplicación. Otros están acogidos o son compatibles con servicios de terceros.

Y en caso de que el smartphone no tenga NFC (mi Xiaomi Mi A2, como la amplia mayoría de dispositivos de Xiaomi, no cuenta con NFC), siempre existe la opción de sincronizarlo con una pulsera cuantificadora o un smartwatch qué si ofrezca la opción de emitir pagos móviles.

A día de hoy estoy probando la Huawei Band 2 Pro (ES) que no ofrece NFC, pero estoy esperando a que me envíen la Xiaomi Mi Band 3 (ES) que sí lo tiene, para volver a realizar dicha función de una manera tan cómoda como es girar la muñeca y confirmar desde el móvil.

En fin, que por opciones no es que sea :).

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