Pantallas flexibles: Entendiendo la tecnología OLED

¿Quién me iba a decir que volvería a desempolvar aquellos viejos apuntes de las clases de dispositivos electrónicos en el EPSIG? Supongo que ahora entiendo la importancia que se daba por aquel entonces a un nuevo tipo de diodos que eran capaces de generar luz por sí mismos.

pantalla flexible

El CES (la feria más importante del año de la electrónica de consumo), que terminaba ayer después de 4 intensos días de presentaciones y varias tendencias de cara a este recién comenzado 2013, nos traía de la mano de compañías como Samsung o LG varios dispositivos cuyas pantallas eran curvas, una característica realmente nueva, y que quería tratar con un poco más de seriedad en esta entrada.

¿Cómo funcionan?

En esencia, las pantallas de los dispositivos actuales son de LED, o LCD:

  • Las pantallas LED, como su propio nombre indica, están compuestas por módulos de diodos LED (diodos emisores de luz) conectados entre sí. La principal ventaja de este tipo de pantallas es que, debido a su escaso gasto energético, y a la facilidad de producción, permiten trabajar de forma modular, lo que las hace idóneas para crear pantallas gigantes (publicidad, eventos,…). Como desventaja, tiene poca resolución, algo que parece ir mejorando con el tiempo.
  • Las pantallas LCD, por su parte, están compuestas de cristal líquido entre dos electrodos transparentes. Al hacer circular electricidad entre ellos, las moléculas del cristal líquido se orientan, mostrando diferentes tonos y colores. Están presentes en la mayoría de dispositivos móviles.

Estas dos tecnologías precisan de un cristal, lo que las hace sensibles a roturas, arañazos y por supuesto, rígidas. Frente a este escenario, surgen las pantallas OLED, que prescinden de la necesidad del cristal, así como de la retroiluminación del LCD, para disminuir el grosor de las mismas y ser flexibles.

OLED estructura

El OLED (organic light-emitting diode) es un diodo formado por una película de componentes orgánicos que reaccionan, a una determinada estimulación eléctrica, generando y emitiendo luz por sí mismo (lo que hace que prescinda de la retroiluminación). Al ser orgánico, puede utilizar plástico como sustituto del cristal, por lo que ofrece cierta flexibilidad.

Debido a las alternativas que tenemos de sustrato, se puede obtener características realmente interesantes, como espejos que muestran información, o plásticos transparentes que cambian su opacidad dependiendo de nuestra decisión, y por supuesto dispositivos con pantallas curvas y/o flexibles, como puede ser el caso de la OLED TV de Samsung, o el prototipo de pantalla para smartphone que presentaron el otro día, y del que tenéis el vídeo bajo estas palabras:

Las primeras pantallas curvas llegarán al mercado a mediados de este año, siendo quizás el próximo cuando en verdad empiecen a funcionar en los hogares (y en los smartphones/tablets de gama alta). Para cuando llegue ese momento, podéis decir tranquilamente que sabéis cómo funcionan.

Estamos por tanto ante el comienzo real de una tecnología que seguramente acabe marcando el futuro tecnológico de la sociedad. A bote pronto, se me ocurren mil y un objetos sensibles a smarterizarse gracias a los OLED, desde ventanas transparentes que sirven como reproductores multimedia, paredes emisoras de luz, hasta la ruptura con el paradigma de ordenador como dispositivo centralizado (para qué necesitamos un ordenador cuando la misma mesa puede servir como improvisado método de entrada, y cualquier superficie es capaz de mostrarnos información).

La eclosión de la domótica, ya sea en casa como en nuestro vehículo o en la misma ropa y gadgets que llevamos.